Fecha

I

Estos días hemos estado viendo la serie que RTVE ha producido sobre la saga de los Ruiz-Mateos. A mí me pilló pequeño; para mí era un señor que se disfrazaba de Superman y anunciaba flanes en televisión de forma un tanto esperpéntica. Luego ya, más crecidito, lo poco que leí sobre Rumasa ya fue suficiente como para sorprenderme de que hubiese gente que metiera dinero en Nueva Rumasa. ¡Pero es que los anuncios eran tan buenos1...!

II

Locura sobre locura:

Netflix’s new Korean-language show “Squid Game” about a deadly tournament of adults playing children’s games in the hopes of winning a big cash prize is a worldwide sensation. Now, it has its very own brand of cryptocurrency that has launched with a huge price run-up.

SQUID is trading at $2.22, up nearly 2,400% over the last 24 hours, and its market capitalization is above $174 million.

However, those interested in taking part may want to exercise caution before jumping into trading squid. CoinMarketCap has issued a warning, saying that it’s received “multiple reports” that users are not able to sell this token on Pancakeswap, a popular decentralized exchange.

"¿Dónde guardas tú tu pasta?" "En Pancakeswap" ¿No les da mucha tranquilidad todo?

III

Creo que el mundo está maduro2 para una nueva revolución financiera. Escuche, escuchen:

Pagarés de Neo Nueva Rumasa, rentabilidad garantizada de aquí a la Luna, sólo disponibles mediante RUMASACOIN.

Yo no soy capaz de verle ninguna pega. Compren hoy, que mañana ya no quedarán.


  1. la educación financiera no es eso que proclama mucho cantamañanas desde la despensa de ca padres de que "aunque sobres el salario mínimo, si lo inviertes bien y sacas el 7 % anual te puedes retirar con comodidad", sino un sistema de detección de pufos que tendría que enseñarse dentro de una asignatura de pensamiento crítico (o filosofía): por qué si los tipos de interés están al 2 % (o menos), si alguien te promete el 8 % lo más recomendable es pegar una patada en la espinilla y salir corriendo en dirección contraria, o que el director de tu sucursal bancaria no es tu amigo, y cuando te cuenta que "tengo aquí un producto buenísimo" lo que quiere decir en realidad es "tengo aquí un producto buenísimo para mis objetivos anuales". 

  2. donde "maduro" quiere decir "hastas las orejas de dinero de mentira".