¿Qué necesitamos para construir un sistema de vigilancia masiva basado en reconocimiento facial en nuestra ciudad? Podemos interpretar esto de muchas formas. En China, por ejemplo, hay en ciertas ciudades sistemas cuyo único propósito es el de detectar si aparece por la zona alguien de la etnia equivocada. Por el momento, vamos a suponer que lo que queremos en un sistema para rastrear a personas cuya cara tenemos asociada a su nombre en una base de datos; la nueva generación de la vieja del visillo. Nos hacen falta por lo tanto tres elementos:

  1. Una base de datos de fotografías de los individuos que queremos seguir. Por ejemplo: perfiles en Facebook, LinkedIn, páginas de empresas o universidades o la institución que sea, o el Instagram de amigos y allegados. Todo público, todo etiquetado, todo limpio, a mayor gloria de los likes. Check.

  2. Un conjunto de cámaras que cubra el territorio en el que estamos interesados. Existen multitud de webcam públicas transmitiendo vídeo 24/7 a las que nos podemos enchufar para poder extraer imágenes a intervalos periódicos. No todas tendrán la resolución que necesitamos, pero dependiendo de la zona eso no tiene por qué ser un problema. Recuerden que pueden tirar cámaras oficiales o ejem, extraoficiales. O pueden instalar las suyas, siempre y cuando no lo digan muy alto. En resumen, que check, con matices.

  3. Por último, necesitamos un sistema de reconocimiento facial que una las imágenes (2) con la base de datos (1). Si les gusta el hágaselo-usted-mismo, pueden tirar de facenet. Si prefieren que les den las cosas más hechas, Amazon les ayuda por un módico precio. Check.

Justo esto es lo que hizo el New York Times hace unos días, y no les hicieron falta muchos más recursos que los que le podrían hacer falta a usted.


Bola extra: Camouflage from face detection.


Unos minutos musicales.