Hace tiempo les recomendé por aquí que escuchasen Citations Needed (no confundir con Citation Needed). Es uno de los dos podcasts por los que pago religiosamente (el otro es Canadaland, que me permite enterarme de qué se cuece por estas tierras).

Tengo serios problemas con el término clase media. Hay una desconexión enorme entre lo que implicaría y lo cómo se utiliza, aunque lo mismo es que mi definición es muy estricta: si uno tiene tiene la obligación de trabajar para vivir no puede ser de clase media. De vez en cuando aparece por ahí, sobre todo en campaña electoral, el engendro clases medias trabajadoras, que viene a decir que usted, que tiene que encadenar contratos temporales para poder pagar la luz y la hipoteca, pero que a la vez tiene un móvil con WhatsApp y una cuenta de Netflix, está disfrutando de las mieles del sistema; y no se olvide de que su jefe también es clase media: su semejante, su hermano, no se peleen.

Ya lo puse en mi sistema low cost de compartir enlaces, pero lo repito por aquí para los rezagados: el último episodio de Citations Needed va precisamente de esto. Inevitablemente, el análisis se hace desde un punto de vista estadounidense, pero hay detalles que son exactamente los mismos en cualquier rincón del planeta.