Éste iba a ser un artículo largo con un puñado de enlaces (1, 2, lo de las campañas de desinformación en Brasil con WhatsApp, lo de los linchamientos en la India, lo de Myanmar, etc), un comentario acerca de esta pérdida de tiempo, un chascarrillo sobre El Mundo y el 11-M y una comparación con la cantidad de esfuerzo, tiempo y dinero que no tienen han invertido agrupaciones como ARP-SAPC o Círculo Escéptico en armar redes de promoción de políticas, movilización y organización --en distintos grados-- para luchar contra gilipolleces que son poco menos que obvias, como que los caramelos no curan el cáncer.

Pero luego he pensado que pa qué, si cualquier artículo que tenga más de cuatro párrafos o tres golpes de pulgar en la pantalla de un móvil se nos hace bola; además, ya les he hecho el resumen. Así que sólo voy a recordar una cosa:

La Ley 0 de las Redes Sociales dice que da igual lo que estés leyendo ahora mismo en Twitter / Facebook / WhatsApp / LoQueSea: es mentira salvo que puedas demostrar lo contrario. Y si no puedes, deberías pedir cuentas a quien te lo ha reenviado, especialmente si es de tu cuerda ideológica.

Y ahora sigan a lo suyo, todavía quedan por ahí antorchas sin encender.