En los últimos meses me he leído varios libros sobre la cultura del trolling en Internet, en distintas vertientes. Sin extenderme mucho, los títulos son:

Si alguien quiere acercarse al tema, el libro de Coleman, que no obstante toca el asunto un poco de refilón, porque se centra en el Anonymous activista más que en los anons de 4chan, es el más indicado. Los otros dos cojean cada uno a su manera, y por algún motivo sus autoras tienen la imperiosa necesidad de contar las veces que discutieron con trolls y ganaron (Phillips, que lo tengo más fresco en la cabeza, lo hace dos veces en 200 páginas.)

Con todo, este último libro tiene un ejemplo estupendo de troleo por el bien común que yo no conocía, y que me recordó a mis años mozos haciendo o intentando hacer cosas en sitios1.

Corre el año 2011. La biblioteca pública de Troy, Michigan, corre el riesgo de morir. Los ciudadanos tienen que votar y elegir entre subir los impuestos un 0.7 % para mantenerla abierta o cerrarla. El Tea Party, en sus infinitos esfuerzos por implantar el anarcocapitalismo más salvaje pueblo a pueblo, obviamente se opone a la subida2. En ese momento hace acto de presencia un finísimo acto de troleo gourmet pata negra cinco jotas. Una campaña publicitaria financiada por un grupo llamado Safeguarding American Families llama a no subir los impuestos, cerrar la biblioteca y festejar el evento con una quema pública de libros tres días después. Se colocan carteles por las calles, se programan eventos en Facebook, likes a lo loco, se empieza a vender merchandising, gente entrando en pánico.

¡Cierra la biblioteca, quema los 
libros!

Dependiendo de a quién pregunten, la campaña sólo sirvió para alimentar un poco la histeria colectiva, que ya estaba bastante bien de lo suyo, o para hacer que la sección más apática de la población reaccionase y se movilizase el día de las elecciones.

La biblioteca se salvó. Aquí tienen dos artículos que hablan de los eventos de esos días: 1, 2.


  1. si estás leyendo esto y sabes exactamente a lo que me refiero, mándame un mail, que hace tiempo que no sé de vuesa merced. 

  2. en este caso, el comando local se llamaba Troy Citizens United, pero ya está desarticulado y su dominio no funciona.