Hace unos días terminé de leerme The Image: A guide for pseudo-events in America y no puedo recomendarlo lo suficiente. Publicado en 1962, su primer capítulo abre con este chiste (traduzco de memoria, ya lo devolví a la biblioteca):

Dos mujeres se encuentran por la calle.

-- ¡Oh, qué bebé más mono!

-- ¡Y eso no es nada, deberías ver las fotografías!

En 1962. Hemos cambiado muchísimo.

En este libro, Daniel J. Boorstin introduce el concepto de pseudo-evento: el evento o actividad que tiene lugar únicamente para aparecer publicado. Vamos, un porcentaje muy alto de lo que pasa por noticias hoy en día. Aparte de que se publica mucho que pasan cosas pero muy poco por qué pasan.

El pseudo-evento del año pasado (y los que vendrán) se llama Donald Trump, un señor que vive de su imagen pública y de sus pareceres, un detalle que él mismo comentó cuando testificó sobre el valor de sus empresas.

During the deposition the billionaire famously said that his net worth fluctuates "with markets and with attitudes and with feelings, even my own feelings," but that he determines the number based on his "general attitude at the time that the question may be asked." When your fortune ebbs and flows according to your own mood, it's not hard to push limits or conjure up billions. And what about when Trump isn't feeling so hot about himself? "You wouldn't tell a reporter you’re doing poorly," he said.

Puestos a meterse de lleno en ese circo de dos pistas que es la política, hacerlo desde la perspectiva de quien sabe que la noticia es él mismo augura a día de hoy unos resultados buenísimos (no sabemos para quién, aparte de para los anunciantes).

Estaba yo tan tranquilo en casa pensando que en Canadá ya teníamos a nuestro primer ministro mediático favorito más o menos razonable y resulta que a lo lejos suenan truenos con rayos de telerrealidad.

Businessman Kevin O'Leary will enter the Conservative leadership race tomorrow, CBC News has learned.

The Montreal-born anglophone will launch his campaign in Toronto only hours after skipping the French-language debate, which will be held tonight in Quebec City, sources close to the candidate said.

Anunciar la candidatura al Partido Conservador justo a tiempo de poder saltarse ese debate es empezar fuerte (Harper no hablaba un francés alucinante --hasta yo me daba cuenta--, pero al menos lo intentaba). En ese mismo artículo se dice que alguien que quiera ganar las elecciones en Canadá sin hablar francés lo lleva crudo. Y además:

Milton MP Lisa Raitt has also questioned O'Leary's fitness to run [...] "O'Leary is a TV entertainer with absolutely no filter," she said.

Pues claro, demonios. ¿A día de hoy, a qué podrían aspirar que fuese mejor?