Yo no era mucho de podcasts; eso de no poder escuchar en diagonal y saltarme partes que no me interesaban me echaba un poco para atrás. Sin embargo, desde que me mudé a Canadá y empecé a escuchar la radio en francés para hacer un poco de oído he desarrollado un poco más de tolerancia por el medio. De un tiempo a esta parte, he descubierto algunos programas muy potables. En general comparten un formato de entrevista no demasiado larga (treinta minutos, a lo sumo) y una selección bastante cuidada de invitados.

Sin orden aparente:

El Chapo es ligeramente distinto a todos los anteriores (aquí tienen su página de Wikipedia. Es básicamente un grupo de tres colegas (al que de vez en cuando se añaden algunos fijos eventuales) que despotrican de política americana y traen invitados pero solamente para ver quién la suelta más gorda. Han pasado por ahí, por ejemplo, Jeremy Scahill o Matt Taibbi. El programa creció en popularidad al ser una crítica desde la izquierda a la campaña de Hillary Clinton1 (no es difícil) durante la campaña electoral y de momento están aguantando el tipo ahora que el vacío lo ha ocupado el monstruo tarado que tenemos al sur de la frontera.

Que se me va. Yo sólo venía a decir que en el episodio gratuito de esta semana tienen a China Miéville, que es uno de los mejores escritores vivos de ciencia ficción. Y un rojeras.


  1. ¿Se han fijado, por cierto, en la cara de Clinton que se le ha quedado a Susana Díaz? Iba a ser una coronación y al final resultó que no. En casa la llamamos La Ceporrúa de Triana y desde aquí le enviamos nuestras condolencias.