En aquel artículo sobre Canadá que escribí cuando estaba probando Medium comenté, de pasada, que la compañía eléctrica de aquí, Hydro-Québec, es pública. Suministra energía a toda la provincia de Quebec y prácticamente toda su producción proviene de centrales hidroeléctricas.

Aquí debajo tienen la última factura que nos ha llegado, que abarca de mediados de septiembre a mediados de noviembre. Tengan en cuenta que, aunque a la hora de escribir estas líneas las calles están libres de nieve, cuando llega octubre empieza a hacer rasca y la calefacción está puesta en casa permanentemente. Aquí se estila mucho este tipo de radiador de pared, puramente eléctrico. La máxima de hoy ha sido de 0 grados y la mínima de -8, para que se hagan una idea. Y este invierno será de los cálidos.


En este período hemos consumido 2040 kWh (la factura de enero vendrá mucho peor, el año pasado fue de 5550 kWh). Esos 168.77 dólares son canadienses, no americanos. Al cambio (sacado de Google, tampoco me he roto mucho la cabeza) son unos 120 euros.

Llevaba ya un tiempo preguntándome cuándo costaría esta factura en España, así que hoy me he puesto a hacerlo. Para ello, he usado el simulador de la luz de la CNMC. He dejado en gran medida los valores por defecto que venían y no he incluido alquiler del contador (aquí no se cobra).

Vaya por delante que no tengo todos los datos sobre el contrato de aquí (por ejemplo, no sé si se contrata una potencia determinada, aunque lo dudo, dadas las idiosincrasias del clima) porque en su día simplemente hicimos un cambio de titular y no me preocupé más por el asunto. No me he puesto a mirar cuánto cambiaría la simulación con otras potencias diferentes. En todo caso, éste es el resultado de la simulación (con los parámetros de entrada que he utilizado en el cuadro de la izquierda):


120 contra 337, que no está nada mal. He repetido la simulación con el bono social y la broma se queda en 253 euros.

Los inquilinos no pagan agua: le llega directamente al propietario del inmueble vía impuestos (y no hay contadores). Hay seguridad social. Sirope de arce. Restaurantes por doquier. Bares con música en directo. Si pueden aguantar 3 meses de invierno continuo, les diría que se pasasen por aquí.