Leer la prensa española en los últimos meses es la experiencia más cercana que he tenido a atiborrarme de LSD. Pero incluso un hippie en Woodstock tenía que tomarse un respiro y ver que el mundo seguía rigiéndose por las leyes físicas de toda la vida.

¿Qué hace uno para evadirse cuando está aprendiendo francés? Escuchar la radio gabacha mientras friega los platos, claro. Y allí, en medio de una tertulia de France Info, había un periodista entrevistando a un miembro de La France Insoumise. ¿Y qué hace un medio de comunicación europeo en el siglo XXI cuando tiene a un político de izquierdas a tiro?

Efectivamente, le pregunta sobre Venezuela. Y no sé a ustedes, pero a mí esto de que las Verdades Universales sigan estando ahí independientemente de lo que pase con Cataluña me tranquiliza.