Desde hace algún tiempo (unos tres años, diría, pero igual podría haber dicho cuatro) vengo notando que en la mayoría de las películas que voy a ver al cine aparecen de forma fugaz, apenas perceptibles por el ojo, una serie de puntos marrones superpuestos formando un patrón sobre algún cuadro del metraje. Sirva la siguiente imagen como ejemplo:

Patrón de puntos en forma de "T" sobre un fotograma de la película. Imagen obtenida de la Wikipedia: http://en.wikipedia.org/wiki/Coded_Anti-Piracy. Desde que empecé a escribir este artículo hasta ahora, la imagen ha desaparecido. Confío en que no haya sido una reclamación por copyright y, el FSM no lo quiera, luego vengan a cerrarme el blog. Por favor.
Después de navegar por un puñado de páginas de resultados que prometían dejarme bien relucientes los poros de la nariz –y posiblemente la culpa fue mía por buscar brown spots, puntos marrones–, encontré lo que buscaba (obviamente, con otra cadena de búsqueda bastante mejor):
Coded Anti-Piracy, or CAP, is an anti-piracy (anti-copyright infringement) technology which marks each film print of a motion picture with a distinguishing patterns of dots, used as a forensic identifier to identify the source of illegal copies.
(Anti-piratería codificada, o CAP, es una tecnología anti-piratería (anti-infracción de copyright) que marca cada rollo de de una película con un patrón reconocible de puntos, utilizado como identificador forense para identificar la fuente de copias ilegales).
La utilidad de esos puntos es, por tanto, el rastreo del origen de las películas que se graban en salas de cine con una cámara (lo que se conoce como telesync).
Sin embargo, no he sido capaz de encontrar la utilidad real de este invento, aparte de molestar al espectador atento. Imagino que es una medida destinada a evitar que los cines permitan el paso con cámaras a sus instalaciones: si se detectan multitud de grabaciones provenientes de un mismo cine, quizá las distribuidoras no les envíen nuevos títulos, pero parece bastante inútil: a estas alturas (este artículo, por ejemplo, es de 2006) ya hay métodos para encontrar y quitar esos molestos puntos, o directamente se eliminan los cuadros en los que aparecen para poder subir a las redes de intercambio una versión libre de todo identificador.
Efectividad de la medida: cuestionable. Distracciones que me han causado mientras veía una película pagando: innumerables. Luego dicen que por qué la gente se espera al DVDrip.
Nyr, tras una petición de información que publiqué en Twitter, resume y añade lo siguiente:
[...] No sé si sabrás que en España casi nunca se graba el vídeo, por lo general se monta el audio castellano sobre vídeo grabado por cammers de otros grupos de países en los que la película haya salido antes.
Normalmente, los cammers graban casualmente si no que pertenecen a un grupo y graban con cierta regularidad en la misma zona geográfica, en muchas ocasiones siempre en el mismo cine. Ten en cuenta que es más fácil tener estudiado uno en concreto, conocer la seguridad que tienen y no tienen o en el caso de los audios de line, directamente cómo conseguirlos.
No sé si las distribuidoras habrán actuado de más formas, pero cuando en alguna ocasión se ha localizado el cine en el que se grabó una película, simplemente han mandado gente con visores de infrarrojos y demás, montan una especie de redada y pillan al cammer la próxima vez. Te estoy hablando de fuera de España, sé que hace tiempo pillaron a un español, pero eso fue hace poco y me enteré por la prensa.
Las distribuidoras están bastante paranoicas con el tema y meten presión a los cines para que vigilen y demás, leí algo sobre que recompensaban (económicamente) a empleados si pillaban a alguien [NOTA: posteriormente, en otro e-mail, aclara que esta referencia no la tiene a mano, que es algo que leyó en algún momento y que no puedo afirmarlo con certeza], pero no multan ni nada así a los cines porque alguien grabe allí, simplemente piden colaboración para encontrar a quien lo hace.
De todas formas, los grupos “serios”, por lo general intentan (al menos antes) editar los puntos antes de publicar las releases, es decir, en el grupo está la persona que graba, el que se encarga de buscar las marcas, el que codifica el vídeo y el que hace pre. Puede haber personas que se dediquen a varias cosas o unas cuantas personas que hagan lo mismo, pero eso ya depende de la estructura de cada grupo.
Por otra parte, una breve conversación con un par de personas versadas en leyes (Javier de la Cueva y alguien que permanecerá en el anonimato) me ha confirmado que a priori sería muy difícil conocer el tipo de represalias a las que se pueden ver expuestos los cines que tengan la mano demasiado abierta con este asunto, y cito de mi fuente sin nombre:
[...] si los contratos de distribución de películas contienen alguna cláusula que contemple penalizaciones económicas para las salas de exhibición en las que aumente exageradamente el número de copias ilegales que acaban en Internet, eso se lo guardan muy para ellos.
Así que si alguna vez han visto este tipo de puntos en el cine, ya saben lo que son. Las sanciones en la vida real, no obstante, sólo podemos imaginarlas.