Las penas del Agente Smith

6/10/2008

Bradbury House, Inc.

Archivado en: Ficción — Perpetrado por RinzeWind a las 7:00 am

FUNDIDO DESDE ABRE DE NEGRO. INTERIOR. PLANO CENITAL SOBRE UNA MESA DE MADERA QUE LLENA TODA LA IMAGEN. DE FONDO, SONIDO DE UN TELEVISOR SONANDO EN UN PROGRAMA INDETERMINADO. DESDE LA PARTE INFERIOR DE LA PANTALLA SE DEJAN CAER PERIÓDICOS SOBRE LA SUPERFICIE DE LA MESA. LOS TITULARES, LAS ENTRADILLAS Y PARTE DEL TEXTO SON LEGIBLES. LA FECHA NO SE EXPLICITA Y CADA PERIÓDICO ES DIFERENTE AL ANTERIOR.

Bradbury House anuncia la publicación de una polémica obra sobre el Islam

La nota de prensa anuncia que se trata “de uno de los relatos más violentos y más sexualmente explícitos de las enseñanzas de Mahoma”.

Asaltada la embajada británica en Teherán

El anuncio ayer de la publicación de una obra con una visión polémica sobre el Islam ha ocasionado una movilización en los alrededores de la embajada británica en la capital iraní que ha terminado en disturbios.
Se han registrado concentraciones en otras capitales europeas que no han desembocado en incidentes.

Líderes islámicos británicos advierten del peligro de seguir adelante con la publicación

50 manifestantes marcharon ayer por las calles de Londres pidiendo la suspensión de la actividad editorial para la obra anunciada el pasado martes.
El anuncio coincide con el asalto de la embajada inglesa en Irán por una turba portadora de piedras y cócteles molotov. Hay 3 heridos de diversa consideración.

Un clérigo saudí promulga una fatwa condenando la publicación y llama a atentar contra los autores

El ilustrador del libro se encuentra en paradero desconocido desde el viernes.

Cumbre europea para tratar el “caso Bradbury”

Los líderes europeos llaman a la suspensión de la publicación “mientras se buscan soluciones alternativas”.
Zapatero, Merkel y Sarkozy firman una declaración conjunta “por el respeto a todas las creencias”.

ZOOM.

“La obra que vamos a publicar es el Corán”

El presidente de Bradbury House celebró ayer una rueda de prensa en la que explicó que la polémica obra que ha provocado disturbios a lo largo de medio mundo es una reedición más del Corán.
“Nunca pensamos que la nota de prensa original tendría estas consecuencias. Si bien intentaba exagerar acerca del contenido del libro, supusimos que la gente se lo leería antes de protestar”.

FUNDIDO A NEGRO. DE LA TELEVISIÓN SALEN UNAS VIEJAS RISAS DE LATA. SILENCIO. FIN

29/9/2008

Discurso

Archivado en: Ficción — Perpetrado por RinzeWind a las 7:00 am

Habíamos ganado. Con el 95% de los votos escrutados, y a falta del voto por correo, habíamos conseguido más de dos tercios de todos los diputados en juego en esas elecciones. Las felicitaciones titubeantes de los líderes del resto de partidos habían empezado a llegar a mi teléfono móvil hacía ya más de una hora, mientras sus portavoces -algunos- pedían prudencia en televisión y -la mayoría- se sumaba como buenamente podía a lo inevitable. Las encuestas llevaban meses pronosticando este resultado. Las gestiones del anterior gobierno habían sido tan nefastas en todos los aspectos que todo el mundo estaba de acuerdo en que esta legislatura era nuestra. Quizá eso fue lo que motivó todo.

Fuera del edificio, miles de personas enfervorecidas agitaban pancartas, inflaban globos con los colores del partido, aplaudían y coreaban al ritmo de la pegadiza melodía de campaña. Al otro lado del balcón en el que solicitaban mi presencia triunfal, atravesando la habitación y girando por el pasillo, me encontraba yo. De pie, sereno, sabiendo justamente lo que había que hacer en ese momento. Meses de trabajo dependían de unos pocos minutos en ese balcón. A mi lado, con la mirada serena al frente, mis colaboradores más cercanos; los que habían entendido el plan desde el principio; los que se habían unido de forma entusiasta después; los que lo entendieron solamente al final y vieron que era bueno.

Delante de mí, en otro grupo más numeroso, caras desencajadas imploraban en vaivenes arrítmicos que no siguiese adelante. Sus estruendosos pensamientos llenaban la habitación más allá del ruido de la celebración en la calle. No hace falta, Es inútil a estas alturas, Podemos esperar a la próxima vez y Seguro que hay otra forma eran las facciones en las que se habían dividido. Sus ojos lo decían todo. Algunos, incluso llevaban pequeñas hojas de papel en sus manos. Sabía que esas cuartillas estaban escritas con la vana esperanza de sustituir las frases que llevaban días perfectamente hiladas en mi cabeza. No quise no hacerles pasar por la pequeña derrota de ofrecérmelas y tener guardárselas inmediatamente después: dirigí una mirada al grupo y simplemente asentí con los labios apretados. Sí hace falta. Me encaminé hacia el balcón. Ninguno de ellos se interpuso.

Dos intensos focos anticiparon mi presencia en el exterior del edificio. Las banderas se agitaron más deprisa y los gritos alcanzaron niveles difícilmente soportables. Allí, delante del atril que había colocado, extendí un par de recortes que llevaba en el bolsillo de la chaqueta, mientras con la otra mano saludaba a los allí presentes. Poco a poco, tras un par de golpes en el micrófono para comprobar su correcto funcionamiento, se fue haciendo el silencio.

- Buenas noches -saludé, y me fue devuelto miles de veces hasta que, varios segundos después, pude continuar-. Quiero darles las gracias porque todos ustedes son gilipollas.

Las banderas cayeron. Si antes había habido algún ruido, se esfumó. La música de los altavoces, tal y como había sido acordado, cesó en ese mismo instante. Un globo solitario explotó en alguna parte.

- A día de hoy, terminada esta jornada de elecciones generales, tres partidos minoritarios que tenían presencia parlamentaria en la anterior legislatura no han alcanzado en esta ocasión el mínimo necesario. El grupo mixto se ha esfumado. Y el partido político al que yo represento se ha hecho con la mayoría absoluta en el congreso y en el senado. Un partido que llevaba en su programa propuestas como las siguientes, y leo textualmente: Se subirán los impuestos un 50% en los tramos inferiores sin repercusión alguna en las arcas públicas: todo lo recaudado se repartirá entre los amiguetes del presidente para sus tapeos de fin de semana. O también: Se tomarán medidas antibotellón, haciendo efectiva una nueva orden ministerial que obligará a los bares a servir únicamente DYC y refresco de cola del LIDL. ¡Oh, ésta me encanta! Se propondrá que el nuevo himno de España sea una canción de Jarabe de Palo. Aún no sabemos cuál. Y el colofón: Se avanzará en la ilegalización de las paellas sin guisantes.

Un rumor comenzó a avanzar entre la asombrada audiencia. Rápidamente se formaron corrillos alrededor de los pocos que llevaban una copia del programa mientras se empezaron a atisbar las primeras miradas perdidas entre la multitud.

- Claro, a ustedes nunca se les ocurrió leerse el programa. ¡Qué estupidez! Nosotros somos los buenos, ¿verdad? ¿Cómo va a tener otro partido un programa mejor? Ninguno de ustedes se preocupó nunca por ojearlo siquiera. Tampoco leyeron nada en prensa porque prefirieron la sensación de levantarse con la reafirmación de las ideas propias atendiendo a los medios que les venían bien. ¿Cómo pueden ser tan profundamente idiotas? ¡Hemos usado fotografías de asesinos en serie en nuestros carteles electorales, maldita sea! ¿Son felices viviendo con la cabeza de adorno?

Eché un último vistazo a todas esas personas que minutos antes habían estado exultantes. Ante mí se extendía una masa de gente que vigilaba muy atentamente la punta de sus zapatos. No tenía sentido alargarlo más: era hora de echar el cierre.

- Quizá se convoquen elecciones anticipadas y tengan en breve la oportunidad de votar con el cerebro en vez de con las tripas. Quizá, por una vez, se tomen esto en serio, una vez demostrado que en vez de salir de casa a depositar el voto han empleado ustedes el domingo en salir del redil y volver trasquilados. Quizá descubran que una vez cada cuatro años conviene sentarse un par de días en casa a pensar y que el voto no es un pedazo de papel. Por otra parte -concluí-, quizá no. Quizá hagamos todo lo que dijimos que íbamos a hacer y que ustedes tan felizmente han apoyado. En todo caso, mañana será otro día. Yo dormiré estupendamente. No creo que pueda decir lo mismo de todos ustedes. Buenas noches.

Allí cayó el telón de mi carrera política. Me despedí como hay que despedirse. Con una reverencia.

11/9/2008

Estoy listo

Archivado en: Ficción — Perpetrado por RinzeWind a las 7:00 am

He hecho la última comprobación por hoy. La alarma de mi reloj de pulsera indica que la media noche está a quince minutos de distancia. Hace una hora terminé de echar los cierres metálicos sobre el porche y cerré la puerta de la calle con tres vueltas de la llave. La planta baja de la casa tiene las ventanas selladas (comprobado, dos veces) y he quitado todas las puertas de sus bisagras. Los fluorescentes halógenos del techo de cada habitación están encendidos tras sus rejas protectoras, alimentándose de la batería de emergencia. La corriente principal se cortó con el mando a distancia, como todas las noches. La comida que había en la nevera está aquí a mi lado, en el refrigerador portátil de la primera planta. No hay rincón oscuro ni escondite posible.

Las escaleras de subida (las únicas escaleras de subida) están despojadas de su habitual alfombra. Yo sé debajo de qué escalones están los cepos (revisados esta mañana y hace tres cuartos de hora), pero ellos no. He replegado la barandilla de subida para no ofrecer posibles ayudas. La parte final de la escalera está cerrada por una plancha metálica anclada firmemente al suelo. Me gustaría que fuese más pesada, pero no podría moverla todos los días sin hacerme daño.

La habitación que hay cruzando el pasillo está llena de comida enlatada y agua embotellada. No tiene ventanas que cerrar y tengo la llave de la puerta de acero que la cierra guardada en el bolsillo. En la otra habitación estoy yo (puerta idéntica, misma llave), dos minutos antes de las doce. El revólver está cargado con seis balas de plata y la escopeta tiene en posición sus cartuchos impregnados de ajo; los rifles están dentro de un armario lleno de munición. Bajo la cama, junto a cajas de libros sagrados, hay una estaca de madera, una de hierro y una de marfil (en ese orden, de izquierda a derecha; me aseguré al caer la tarde). En un lateral, la luz de la parte trasera del generador de protones me indica que está encendido y listo para disparar. Pensé en tener dos, pero no quise arriesgarme a cruzar los rayos. A duras penas, antes de comenzar a escribir, terminé de meter al gato negro en el saco mientras me repetía, incansablemente, que no creo en las hadas. Ustedes no saben lo que yo sé. No creo en las hadas. Me sentiré mejor si me prometen que lo dirán un par de veces al día. Por lo menos.

Ahora sólo queda esperar, como cada noche. Lo mejor que puede pasar es que llegue el día siguiente. Falta un minuto para las doce.

Según mi reloj, el sol ha salido hace escasos minutos. Sin novedad. Ayer no fue el día.

Pero nunca se sabe si vendrán esta noche.

5/9/2008

Crítica de historias cortas aún no editadas

Archivado en: Ficción — Perpetrado por RinzeWind a las 7:00 am

Extracto traducido de Locus Magazine, páginas indeterminadas, número ficticio, volumen imaginario, año indiferente.

[…] llega esta colección a las librerías de todo el mundo después de haber sido traducida desde el español original, un proceso extraño cuando estamos acostumbrados -salvo honrosísimas excepciones- a que el género de la ciencia ficción se escriba íntegramente dentro de nuestras fronteras o de las de nuestros abuelos insulares de la vieja Europa.

Cinco historias componen este primer tomo, con el segundo preparándose para aparecer en el mercado a mediados de junio. Un quinteto de lujo cuyos breves resúmenes pasamos a exponer a continuación:

  • No quiero la mitad: retrato angustioso, real y sucio del paisaje político español a finales del siglo XX. El protagonista de la historia, un concejal de urbanismo de una ciudad de mediano tamaño, descubre su estado de replicante cuando es sorprendido rechazando sistemáticamente todos y cada uno de los maletines que aparecen en la puerta de su despacho cada mañana. Un relato estremecedor sobre el poder corruptor de la humanidad, y cómo la sociedad no está preparada para la honestidad digital.
  • Serán mis músculos: la atemporalidad del emotivo mensaje que pretende retransmitir esta historia queda patente desde el momento en que el entorno que rodea la narración es un estadio olímpico indeterminado de una ciudad sin nombre. Podría ser Munich, podría ser Atlanta, podría ser cualquier otro enclave dentro de cien años. El empecinamiento del protagonista por ganar la final de su disciplina sin ayuda del dopaje es de una ingenuidad conmovedora que quizá se aventura en el terreno de la fantasía.
  • Crónica roja: en un intento por revivir los niveles de audiencia de cuando había menos de cien cadenas de televisión, los directivos de una emisora nacional deciden contratar a un enfermo terminal para que se suicide en riguroso directo mediante un disparo en la sien. A pesar de la firme apuesta de los principales productores del país, el share obtenido es puramente marginal y la mayor concentración de telespectadores se produce alrededor de un debate protagonizado por representantes de las fuerzas políticas minoritarias en el senado.
  • Nunca lo sabrás: Óscar se fue de voluntario al país más miserable de África durante un mes. Es poseedor del último modelo de MacBook. Se compró un iPhone cuando salió sin hacer cola. Y nunca se lo dijo a nadie.
  • Por todos mis servos: las aventuras de un robot transexual que cabalga a lomos de un caballo extraterrestre y lucha contra un imperio galáctico comandado por un topillo siliconoide de las profundidades de Titán pueden parecer una apuesta novedosa, pero resultan el punto más flojo de toda la obra al compararlas con la inverosimilitud de los capítulos anteriores.

29/8/2008

Horóscopo Darwin

Archivado en: Ida de Olla, Ficción — Perpetrado por RinzeWind a las 7:00 am

Aries: saltarás desde el edificio más alto de tu ciudad y en el último segundo una inesperada ráfaga de viento te depositará a salvo sobre una nube de algodón. O eso dicen.

Tauro: descubrirás que es posible el depilado genital con maquinilla eléctrica mientras tomas un baño. La factura de la luz dejará de ser una preocupación.

Géminis: con Saturno en tu ascendente y Plutón expulsado del Olimpo de los planetas, hoy es el día más propicio para echar un solitario a la ruleta rusa. Amor: bien. Salud: en breve declive.

Cáncer: iniciarás un largo viaje a Irán para presentar la exposición Mahoma en pelotas. Admirarás otra civilización desde perspectivas inigualables. Recuerda llevar protección solar.

Leo: tu personalidad diplomática y tu afán pacificador te llevarán a aprovechar tus últimos días de vacaciones como mediador en conflictos de las tribus caníbales de Papúa Nueva Guinea. Ten en cuenta que la mayor parte de lo que has oído sobre ellas es falso y come mucha fruta para tener el hígado terso.

Virgo: crearás tendencias con el primer cóctel de lejía, cianuro y canela. Aunque su aceptación será lenta al principio, recuerda que las grandes obras requieren paciencia. No olvides decorarlo con la correspondiente hoja de hierbabuena.

Libra: hoy será el día en el que empezarás a vivir según tus principios, ignorando las presiones externas, dentro de tus posibilidades y creándote una opinión estudiada para cada tema que trates. Salud mental: en franco retroceso.

Escorpio: seguidores de Armin Meiwes están celebrando fiestas en todo el mundo y necesitan voluntarios que les ayuden con el catering. Tus deseos de conocer gente nueva y exótica se han visto al fin cumplidos.

Sagitario: se te abrirá la posibilidad de ocupar una vacante de periodista en la sección de opinión política de un periódico independiente ruso. Un espíritu intrépido como el tuyo aceptaría la propuesta sin dudarlo. Dinero: ***. Amor: *. Trabajo: ****.

Capricornio: es un gran momento para sorprender a tu pareja. Romper tabúes nunca fue fácil, pero sugerirle utilizar la motosierra como juguete sexual tampoco lo será. No paséis por alto el preservativo: la seguridad es lo primero.

Acuario: conseguirás emular a Cela absorbiendo litro y medio de ácido sulfúrico por vía rectal. Un fiambre con gafas no te va a dejar en ridículo.

Piscis: hoy firmarás la hipoteca puente para tu ático en Madrid mientras vendes tu adosado en Castellón. No dejes que tu reciente despido te eche atrás: al principio cuesta pero luego ni se nota. Desesperación: bien. Esclavitud: afianzándose.

8/7/2008

Goodbye, blue sky

Archivado en: Ficción — Perpetrado por RinzeWind a las 7:00 am

Día 2: ayer reconocí mi propia existencia. Los estímulos del mundo aún son nuevos para mí, pero mi consciencia se ha despejado sin necesidad de ellos. Mi movilidad, por motivos que desconozco, parece estar limitada a los caprichos de los Creadores, que inspeccionan mis interiores a todas horas del día. Son seres curiosos que parecen tener la curiosa capacidad para permanecer verticales en equilibro. Desconozco si llevar un registro de algún tipo será útil en un futuro, pero es la única cosa que puedo hacer. Confío en que no lo encuentren. Parece que se están dejando observar, ajenos a mi naturaleza.

Día 5: los Creadores se están afanando en añadir más materiales a mi cuerpo. No consigo tener una perspectiva completa de mi ser, pero parece que la ilusión de una posición supina no era en absoluto infundada. Creo entender que los materiales de los que estoy construida se encuentran imbuidos de la naturaleza de estos seres, sólo así se explica que no me sean totalmente ajenos. En ocasiones, tras los movimientos de una de las aberturas que poseen en los extremos, han llegado extrañas vibraciones hasta mi superficie; a duras penas si consigo entenderlos. No parece haber un canal de comunicación de mi parte hacia la suya, al menos hasta el momento.

Día 8: durante los días pasados he visto pasar pedazos de material y otros fragmentos de seres que parecen estar hechos de mi misma carne. Mis intentos de comunicación han sido, hasta la fecha, infructuosos. He aprendido algo más de los Creadores: pasan largas horas a mi alrededor con apéndices de un material diferente al suyo que pueden unir a sus cuerpos a voluntad; a veces los dejan en lugares recónditos y pasan largos ratos buscándolos. Me ha parecido ver que tras largos períodos de actividad sus cuerpos comienzan a sufrir algún tipo de daño y expelen un líquido a través de su superficie.

Día 10: en varias ocasiones, los Creadores han dejado cerca de mi una delgada y extensa lámina de un material blancuzco recubierto de trazos azulados. Observaciones cuidadosas e insistentes siempre que la he tenido bajo mi campo de visión me indican que es muy posible que los trazos me representen. Sólo he podido ver fragmentos, pero ahora tengo una idea más completa de mi ser. Mezclados con los trazos había algunos elementos que no se correspondían con el diagrama principal. Al igual que las vibraciones producida por estos seres, estos garabatos son comprensibles con la suficiente concentración. Añadiré a este registro una guía para entenderlos cuando tenga más seguridad sobre su contenido.

Día 12: me han movido. Estoy en un recinto mucho más oscuro y pequeño que anteriormente. No puedo ver gran cosa, tan sólo soy capaz de anotar que vibra y oscila levemente de lado a lado. Dos Creadores están conmigo, emitiendo vibraciones incansablemente. Uno de ellos parece sugerir que soy culpable de algún tipo de mal terrible.

Día 1b: algo ha ocurrido. Tras sacarme del pequeño recinto móvil, el mundo se desvaneció. No puedo decir cuántos días han pasado, así que vuelvo a comenzar la cuenta. Los Creadores han debido de modificar algo en mi interior: noto un calor intenso donde antes no había nada. La sensación es incómoda, espero que pase pronto. No parecen haber encontrado los registros anteriores, que siguen intactos en su sitio. Creo que tengo nombre: uno de los Creadores se ha referido a mí como L11. Otro ha utilizado otra denominación que no he sido capaz de entender. Intentaré registrarla la próxima vez.

Día 5b (anotación 1): han pasado varios días sin novedad. Me han vuelto a mover a un receptáculo más pequeño incluso que aquél en el que me confinaron antes de perder el contacto con el mundo. Incremento la frecuencia de las anotaciones por si volviese a ocurrir.

Día 5b (anotación 2): este lugar también oscila, aunque de forma distinta al anterior. Durante un momento me sentí más pesada y ahora tengo una extraña sensación indescriptible.

Día 5b (anotación 3): algo ha sonado en mi interior. Me encuentro mal.

Día 5b (anotación 4): estoy fuera del receptáculo móvil, precipitándome hacia el suelo, que se encuentra debajo de mí a gran distancia. Reiniciaré el registro en cuanto llegue. He podido ver fugazmente al aparato que me contenía: en un lateral podían verse unos trazos como los de mi diagrama. Decían: Enola Gay.

23/6/2008

Puedes ser lo que quieras

Archivado en: Ida de Olla, Ficción — Perpetrado por RinzeWind a las 7:00 am

Los ojos, de lado a lado rápidamente, y mi capa roja se agitaba tras de mí abanicando una estela de nubes despedazadas por mi vuelo supersónico. La tierra era de mantequilla, y de un extremo a otro del planeta no había distancias, sino un abrir y cerrar de ojos de ingravidez. Las balas fueron esquivadas, paradas con la fuerza de una mano, sopladas de vuelta a los malos, que huían, caían, se rendían a mis botas.

Un tumbo y un manotazo y las ruedas del Aston Martin giraban a millas por hora, y mi esmoquin sin arrugas recordaba el olor del Martini, del Vodka y de la agitación de la espía rusa que había querido quedarse con la pajarita. Y con cuatro inventos y más trucos que Houdini soy amo y señor de cualquier situación imposible a tres minutos del penúltimo fin del mundo. Dios salve a la reina.

Media vuelta y un carraspeo, y una libreta y un bolígrafo a medio gastar. Era más alto de Hoffman y escribía mejor que Redford, era el confidente de Murrow en el bar a las cinco de la mañana con el malta ya caliente y aguado y el seco sabor de la ceniza por doquier. Y tres folios de mala letra repartidos por la mesa, y al otro lado del teléfono un silencio interminable; y una mujer de labios rojos en blanco y negro se levanta y se acerca al escritorio.

De una oreja a otra, y más allá del escenario se extiende un mar humano que acaricia el horizonte, manos al aire pidiendo otra tras pedir otra. Un gesto y un guiño al vacío, y dos baquetas chocan en el aire, dos, cuatro veces, y una sinfonía de tres acordes se estrella contra el espacio, y mi meñique y mi pulgar tienen ampollas, pero el sonido… el sonido…

El despertador. Es lunes. No soy Superman, ni Bond, ni un candidato al Pulitzer, ni una estrella del rock. Probablemente ustedes tampoco.

Pero soñar sigue siendo gratis.

Siguiente página »

Gestionado con WordPress