Archivo de ‘Ida de Olla’

Comparación de versiones de la Ley de Economía Digital inglesa

Comparación de versiones de la Ley de Economía Digital inglesa (pinchar para ver más grande).

Esa imagen de ahí arriba se publicó ayer en este artículo del maravilloso blog que el Guardian tiene para hablar de todo lo que signifique visualización y procesado de datos abiertos (con especial énfasis en los británicos).

Se argumenta en el artículo, y con razón, que las leyes son documentos sujetos a un gran número de cambios introducidos por varios usuarios. Como el código:

When programmers are working on code and want to see how the old and new versions compare, they use a program called “diff” to do a line-by-line comparison. It’s quick, simple and can make the process of combining and reconciling two slightly different files much easier.

Alternatively, if you have ever wondered about the history of a Wikipedia page, you can see how changes have happened by choosing to highlight the changes. That’s a diff. (Here’s an example.)

Wouldn’t it be great if parliament could see that that’s just what it needs to make parliamentary bills more comprehensible?

La imagen que encabeza el artículo enumera una serie de cambios (de un total de 283) encontrados en los sucesivos borradores de la Digital Economy Bill (Ley de Economía Digital) británica. Es una imagen muy confusa y difícil de seguir, precisamente porque

it’s had to be taken from PDFs of the bills, which have then had to be processed to remove line numbers – not always successfully – and other strange formatting additions which are useful for humans, but not for computers.

La visualización de las modificaciones a las que se somete el texto de una ley es una estupenda herramienta para ver cuál era la idea inicial del grupo parlamentario que propuso la primera redacción, qué otros partidos introdujeron qué cambios, cuáles fueron sus argumentos, y el resultado final de las votaciones de las enmiendas. Una vez registrado el texto inicial, todo cambio quedaría de esa forma documentado; y habría que ver por qué alguno ha quedado sin documentar, si se diese el caso.

En el Reino Unido han tenido que sacar el texto de los PDF’s de la ley, aquí en España andamos un poco mejor (tampoco es para tirar cohetes). Aunque la web del Congreso ya da pena de por sí (no hablemos de la del Senado), es posible acceder a los proyectos de ley que se están tramitando actualmente en formato HTML (aquí, el Proyecto de Ley de protección del medio marino). Al menos no es un archivo PDF, se puede volcar a texto plano de forma prácticamente inmediata y sería posible ver diferencias evidentes entre esta versión y la final; faltaría toda la documentación del proceso, que es precisamente lo interesante.

Quizá si los políticos usasen un MediaWiki (o un software de wiki genérico; pongo ése porque ya está desarrollado y no habría que convocar un concurso para desarrollar un equivalente peor pagando lo que no está escrito) se solucionasen muchos de estos problemas: el desarrollo de la ley sería público, se podrían seguir los cambios realizados y todo sería mucho más transparente.

Y ahora, después de los mundos de Yupi, les dejo con un breve intercambio de e-mails entre un servidor y un funcionario del Congreso (los textos son verídicos, salvo el primero, que escribo de memoria — lo envié a través de un formulario de contacto en la web y no tengo una copia).

Tío Rinze:

Hola,

Les escribo para preguntar en qué lugar de la página del Congreso puede accederse al registro de votaciones de cada parlamentario, si es que esa información está publicada.

Un saludo.

Congreso:

En la página Web del Congreso de los Diputados puede consultar los Diarios de Sesiones donde se publican los totales de las votaciones y las explicaciones de voto.

Para consultar los listados de las votaciones tiene que venir al Congreso de los Diputados, los  documentos que recogen las votaciones están ordenados por sesiones plenarias.

Le envío la información para obtener el carnet de investigador y venir a trabajar al Archivo del Congreso de los Diputados.

Tío Rinze:

Hola,

¿Y hay en marcha algún proyecto para colocar esa información en la página web del Congreso?

Un saludo, y gracias por la información.

Congreso:

Lamento informarle que tenemos algunos proyectos pero sin fecha.

Tío Rinze:

Hola,

¿Es posible saber qué proyectos son esos y por qué no tienen una fecha
estimada de desarrollo? ¿Es debido a problemas de presupuesto?

Un saludo, y gracias por los datos.

Congreso:

Lo lamento pero el Archivo del Congreso de los Diputados no tiene una información mas detallada

Resumiendo: que tienen proyectos, pero no saben más. Y yo pensando que con un wiki se iba a arreglar algo. Olé.

PD: de propina, esta campaña.

… la vereda se termina, pero el tonto sigue. Cita hoy Escolar a Juan Carlos Escudier:

Las mentiras no suelen vivir hasta hacerse viejas, o eso mantenía Sófocles, pero las del 11-M siguen cumpliendo años con buena salud. Esta semana se ha conmemorado el sexto aniversario de la matanza y nuestros embusteros de cabecera, a los que la difusión de conspiraciones y patrañas sobre los atentados les ha reportado pingües beneficios, continúan en la brecha y amenazan con eternizarse en esa “búsqueda de la verdad” tan lucrativa.

Justamente esta mañana me he encontrado con esta pegatina en una parada de Metro en Madrid (sin peones negros a la vista, cosa curiosa):

Cansinos incansables

En realidad, todo está en la sentencia. Está hasta la explicación de la tontería:

El argumento es falaz y parte de las premisas falsas, con lo que la conclusión es, necesariamente, errónea. Se aísla una dato, se descontextualiza y se pretende dar la falsa impresión de que cualquier conclusión pende exclusivamente de él, obviando así la obligación de la valoración conjunta de los datos que permita, mediante el razonamiento, llegar a la conclusión según las reglas de la lógica y la experiencia.

Hemos pasado del tic, tac, tic, tac, están nerviosos al la próxima vez podrías ser tú. Eso sí que es un salto lógico.

En esta época de buenismo, de quedar bien con todo el mundo, de no dar una voz más alta que otra, de meritocracia inversa, de pensar que las opiniones son respetables y, en general, de mamoneo, cada vez pienso más que nos hace falta un hombre como Koichi Toyama:

(Había visto este vídeo ya hace tiempo, pero una entrada en bookforum.com me lo ha vuelto a traer a la memoria. Estas cosas no se pueden dejar pasar.)

Hola,

Mi duda viene dada por Levítico 15:19-24 (Nueva Versión Internacional). Cito:

—–
19 »Cuando a una mujer le llegue su menstruación, quedará *impura durante siete días.

»Todo el que la toque quedará impuro hasta el anochecer.
20 »Todo aquello sobre lo que ella se acueste mientras dure su período menstrual quedará impuro.

»Todo aquello sobre lo que ella se siente durante su período menstrual quedará impuro.
21 »Todo el que toque la cama de esa mujer deberá lavarse la ropa y bañarse, y quedará impuro hasta el anochecer.
22 »Todo el que toque algún objeto donde ella se haya sentado, deberá lavarse la ropa y bañarse, y quedará impuro hasta el anochecer.
23 »Si alguien toca algún objeto que estuvo sobre su cama o en el lugar donde ella se sentó, quedará impuro hasta el anochecer.
24 »Si un hombre tiene relaciones sexuales con esa mujer, se *contaminará con su menstruación y quedará impuro durante siete días. Además, toda cama en la que él se acueste quedará también impura.
—–

Voy como loco preguntando a las compañeras del trabajo si ya están con la regla, pero no me contestan; a veces compartimos sillas y no querría quedar impuro yo. Algunas, incluso, se enfadan conmigo. ¿Cómo podría solventar este pequeño problema de convivencia sin molestar al Señor?

Un saludo.

(E-mail enviado ahora mismito –con inspiraciones externas– a la Red Joven creada por el Arzobispado de Valencia para contestar a todas esas dudas que siempre tiene la gente de bien, en una demostración más de que con tecnología del siglo XX se pueden comunicar ideas de miles de años antes –antes había puesto “ideas del X”, pero el propósito era cómico y veo que hay gente que se lo está tomando en serio. Cambiado queda).

– Tienes el abono de febrero en el suelo.

– Sí, se me cayó el otro día.

Oído hace exactamente 2 minutos.

Negocio zombie, en este artículo, es todo aquel que, en lugar de seguir su tránsito pacífico hasta la extinción, se mantiene vivo de maneras artificiales más allá de su fecha de caducidad natural. Su mantenimiento no consiste únicamente en realizar un trasvase de sangre fresca en forma de canon, por poner un ejemplo. Hay medios más sibilinos.

Hace unos meses, en una visita por la sección de ficción de la Fnac, me topé con lo último de Dan Simmons, un tipo al que estoy dispuesto a perdonar Ilium y Olympos por los buenos momentos que me hicieron pasar Hyperion y Endymion. Me lo compré en tapa blanda (diría que es la edición de bolsillo, pero no hay bolsillo que aguante este ladrillo) por el módico precio de 11,75€. Siguiendo la lógica que he visto seguir a los editores con otros títulos, cuando lo traduzcan al castellano serán dos libros a 10 machacantes cada uno. Al tiempo.

Después, al llegar a casa, se me ocurrió mirar en Amazon cuánto me habría costado si me hubiese esperado y lo hubiese pedido ahí. Ahí cuesta 10.87$. Quizá, entre lo que supone el cambio del dólar al euro y lo que añaden los gastos de envío, me habría quedado aproximadamente igual (el cálculo, a día de hoy, dice que me costaría 13.84€. Salí ganando). Eso, la versión de bolsillo. La versión de Kindle cuesta 12.41$. Y eso sí es algo que no entiendo.

El coste de producir un libro no es solamente el de impresión: hay una serie de costes fijos (la cadena desde el manuscrito final hasta el libro es larga) que hay que cubrir. Pero incluso teniendo eso en cuenta, el hecho de tener libros electrónicos más caros que el libro en papel no terminaba de tener sentido, sobre todo teniendo en cuenta que hay que añadir el precio del lector.

Hace un rato, en el blog de Charles Stross, he un enlace a este artículo del New York Times que discute los costes de la producción de libros en general. ¿Quieren saber por qué la versión electrónica puede ser más cara? No les sorprenderá mucho la respuesta (la negrita es mía):

Another reason publishers want to avoid lower e-book prices is that print booksellers like Barnes & Noble, Borders and independents across the country would be unable to compete. As more consumers buy electronic readers and become comfortable with reading digitally, if the e-books are priced much lower than the print editions, no one but the aficionados and collectors will want to buy paper books.

If you want bookstores to stay alive, then you want to slow down this movement to e-books,” said Mike Shatzkin, chief executive of the Idea Logical Company, a consultant to publishers. “The simplest way to slow down e-books is not to make them too cheap.”

No es sólo el hecho de que sean más caros: también intuyo que tendrá que ver la ausencia de muchos títulos en los catálogos. Y luego más de uno se quejará de la piratería; y la culpa será precisamente suya por querer mantener viva (viva y a todo gas, aquí nadie –al menos yo no– está pidiendo la desaparición de las librerías tradicionales, a las que todavía creo que les queda bastante para esfumarse) una cadena de distribución ya superada.

A voces. Lo están pidiendo a voces. Mientras tanto, sus criaturas, ya en descomposición, siguen demandando cerebros frescos.

Quiero sumar mi contribución a las de Mi Mesa Cojea y Halón Disparado. Una campaña de buen rollo pagada, entre otros, por Telefónica, Iberia, El Corte Inglés, BBVA, Santander, La Caixa, Caja Madrid, Repsol, Cepsa y Endesa me produce sentimientos que no puedo escribir aquí porque quiero seguir teniendo el blog abierto.