De cómo un blog puede ahorrar un montón de miseria
La historia de siempre: chico conoce chica, chico sale a dar un paseo con la chica, chico y chica quedan para la siguiente vez y chico coloca una entrada en su blog diciendo las cosas que le gustan de ella.
Al cabo de un rato, le llega un e-mail de uno de sus lectores, diciendo que la mayor parte de los puntos que ha listado son mentira y que, de hecho, él conoce a esa muchacha. Y que salga corriendo ayer a más tardar.
El final de la historia hay que leérselo como si fuese una novela de detectives.
Locos, nos estamos volviendo locos. Pero, ¿ven como esto de los blogs a veces vale para algo?
(Gracias a Daniel por el enlace).







