Las penas del Agente Smith

10/5/2008

Literatura para el fin de semana

Archivado en: Geek World, Libros — Perpetrado por RinzeWind a las 10:58 am

Ya se conocen los nominados para los premios Hugo 2008. Cada una de las obras presentadas en categorías de historias cortas (novelette, novella, short story) está disponible para el que quiera pasar un buen rato leyendo ciencia ficción.

8/5/2008

Convocatoria del Dorkbot Madrid #29

Archivado en: Geek World — Perpetrado por RinzeWind a las 7:00 am

Otra vez que conseguimos no avisar el mismo día. Esto va a haber que celebrarlo:

BEGIN TEXTO BPRRRPIPPPIIIIIIIII!!!!!!!!!!!
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Dorkbot Madrid #29
Gente que hace cosas raras con electricidad.

VIERNES 9-05-2008, de 20:30 a 22:30 horas

OFF LIMITS, C./Escuadra, 11 bajo
<M> Lavapiés, Embajadores, Antón Martín, Tirso de Molina

\\Santiago Gala:
// “Software es poesía”: Un poco de teoría y algunos ejemplos sobre cómo el software, como cualquier otro sistema de signos, es utilizable para el arte. Expresión, interpretación y transgresión en el software.

\\France Cadet y Jean Pierre Mandon:
//”G.A.T.E.S (Gateway for Art and Embedded Systems)”: proyecto Open-Source de interface de comunicaciones capaz de controlar sistemas remotos a través de la red.

\\REVERSO (Jaime del Val & Olinto):
// “ANTICUERPOS DE VIGILANICA Y CONTROL_MICRODANZAS”: una metaformance (performance-instalación-intervención interactiva, expandida y participativa) que usa minicámaras inalámbricas de vigilancia colocadas sobre el cuerpo desnudo como interfaz. Las imágenes, proyectadas sobre pantallas transparentes como un paisaje de fragmentos del cuerpo en movimiento, son analizadas en tiempo real y los parámetros del movimiento resultantes procesan la voz del performer.

Opendork:
Julián Elvira:
“La Flauta complex”: las tradicionales llaves de la flauta travesera se sustituyen por dispositivos electrónicos.

+ Propón tu propio Opendork: dorkbotmadrid@dorkbot.org o nos lo dices allí

Presenta Murphy Karamaku, porque no le queda más remedio.
Arriman el hombro: Quique, Mc Kandinski y otros alegres miembros de la tribu dorkbótica. Músicas por DJ Antoine. Control remoto de la página web y el correo por MC Kandinski.

7/5/2008

Iron Man

Archivado en: Geek World, Cine — Perpetrado por RinzeWind a las 7:00 am

Dependiendo de a quién pregunten acerca de esta película, la contestación variará entre un pura basura y un es el nuevo Batman Begins. Como al final me acerqué a verla, comprando las entradas en la propia sala[1], les cuento mi parecer, que no está ni en un extremo ni en otro, sino en ese territorio farragoso conocido como entre medias.

Iron ManVaya por delante que no he leído nunca un cómic de Iron Man, y que lo más cercano que he visto es algún capítulo de dibujos animados en televisión en el que salía el susodicho. Así que no hay que entender esto como una valoración de la adaptación del cómic, sino como una mera impresión acerca de una película de superhéroes, con escasas referencias previas por mi parte.

Como primera entrega de una franquicia, es enteramente un capítulo introductorio: hasta bien avanzado el metraje no se ve el traje completo y las apariciones del superhéroe propiamente dicho se pueden contar con los dedos de una mano. Entre la fabricación de la primera armadura, la mejora del sistema, las pruebas de la segunda y la primera presentación estelar de Iron Man pasa fácilmente más de la mitad de la película (lo digo a ojo, no tenía un reloj al lado, pero no andaré muy desencaminado). De la historia no hay realmente gran cosa que contar; basta con que no tiene bajones importantes de ritmo, que ya es. Que nadie se espere grandes sorpresas ni giros inesperados.

Realmente la película debería llamarse Tony Stark, el científico millonario mujeriego con un vaso de whisky escocés siempre a mano al que da vida un estupendo Robert Downey Jr. Importante la parte de científico, porque gran parte de la historia transcurre en talleres o laboratorios, con el señor Stark remangado, blandiendo un soldador mientras se emociona con su juguete y suelta el esporádico chascarrillo cómico que, en ocasiones, es hasta gracioso. Poco a poco se va llenando el cupo de héroes empollones. Y eso es bueno.

Que nadie se preocupe por lo que estoy diciendo: esto no llega a ser algo tan estupendo como fue Batman Begins pero no es una nueva Superman. Hay acción, que posiblemente es lo que la gente vaya a buscar en una película de estas características. Y es espectacular. Y hay hostias como panes, aunque se hayan dejado la inercia en la chistera de los efectos especiales (el enlace anterior, además de ser un recopilatorio de varios fallos físicos que se suceden a lo largo de la historia, contiene un chiste malísimo, aviso).

Sobre el resto del reparto, bien, sin más. Gwyneth Paltrow empieza bien pero se va disipando como las burbujas de un refresco y termina de poco menos que de mujer florero. Terrence Howard está bien haciendo de compañero semi-responsable de Stark, y promete como futuro War Machine. Mucho mejor, aunque algo desaprovechado, Jeff Bridges en el papel de hijo de puta de turno.

En fin, que esto no deja de ser una opinión más. Yo les recomiendo que se acerquen al cine, que merece la pena. Y además, antes ponen el trailer de la nueva de Indy.

[1] Ya que estoy, aprovecho para añadir que los famosos gastos de gestión son por cada entrada. Al e-mail que les envié a los muchachos de entradas.com preguntando el por qué de la comisión, recibí la respuesta de que “actuamos como intermediarios entre el recinto y los clientes”.

6/5/2008

Vuelta al pingüino

Archivado en: Software libre, Geek World — Perpetrado por RinzeWind a las 7:00 am

Allá por el año 2000 (pudo ser un poco antes, o un poco más tarde), con la inestimable ayuda de galdecoa, montamos el que sería mi ordenador durante prácticamente toda la carrera, y que vio Windows en contadas ocasiones. En un principio llevó Mandrake, cuando todavía daba mis primeros pasos con Linux (y antes del horrible cambio de nombre), y más tarde, con un poco de experiencia ganada, Debian.

Ubuntu LogoEl verano pasado la tarjeta gráfica decidió que se iba a tomar un descanso. Siguió el mismo camino que el lector de CD y dos discos duros, que fueron convenientemente reemplazados. A esas alturas de la partida, no merecía la pena seguir poniendo parches en algo que se estaba cayendo a pedazos.

La defunción definitiva del antiguo ordenador coincidió con la adquisición de uno nuevo, un portátil, regalo de mi padre por terminar la carrera (por terminar de una puta vez, añado yo, que ya olía. Y re-añado: ¿quién dijo que una carrera universitaria no vale para nada?). Fue un Dell Latitude D830 (por si alguien tiene un modelo similar), y tras un breve tira y afloja con la comercial conseguí obtenerlo con Windows XP en lugar de la pesadilla de Vista. Adquirirlo con Linux, de momento, no era una posibilidad.

El caso es que, por vaguería, comodidad, o como quieran llamarlo, seguí con el Windows que tenía instalado. Total, los programas que utilizaba o sus sustitutivos estaban a tiro de piedra y seguían siendo software libre: Firefox y Thunderbird, Open Office, GIMP, Pidgin y otro puñado más que tenían versiones para el sistema de Redmond.

Sin embargo, seguía echando de menos mi vieja terminal, mis pequeñas chapuzas en Python y Perl, los varios escritorios (aunque sé que hay programas en Windows que ofrecen esa funcionalidad) y otro puñado de cosas que hacían que, simplemente, no fuese lo mismo. Fue un paso desde un equipo que me dejaba manosearlo hasta la náusea a otro que llevaba una filosofía de mira y no toques. Era incómodo.

La catarsis llegó el sábado por la mañana, cuando me sorprendí pasando el antivirus. Por si acaso, ya saben. ¿Me merecía la pena andar perdiendo el tiempo con esas chorradas cuando podía olvidarme de ese tipo de molestias? La respuesta estaba clara: me descargué la última versión de Ubuntu y la instalé, previa copia de todos los datos que eran importantes.

Me sentí hasta mal: todo funcionó a la primera. Recuerdo con lágrimas en los ojos cuando me compré la cámara de fotos que tengo ahora: tardé cuatro horas en echarla a andar y tuve que recompilar una versión nueva del kernel varias veces porque el que tenía no llevaba el soporte específico que me hacía falta. El sábado, tras veinte minutos escasos de instalación, arrancó una bonita interfaz gráfica en la que todo tiraba como debía. Y gratis. Y legal.

Si no le han pegado un tiento todavía, les recomiendo que lo hagan. La pueden probar sin necesidad de instalarla y a lo mejor descubren que, para todo lo que suelen hacer en casa, les basta y les sobra. Sólo hace falta paciencia para aprender.

19/4/2008

La resistencia es fútil

Archivado en: Geek World — Perpetrado por RinzeWind a las 9:56 am

Sólo he podido mantenerme al margen durante un tiempo: me he hecho una cuenta en Twitter. He usado el nombre corto porque ya existe un rinzewind que, de acuerdo a su mensaje de estado, lleva siete meses viendo porno.

Todavía no sé muy bien para qué usaré la cuenta. Sí tengo claro que no la utilizaré con el aburrido propósito de anunciar dónde estoy, de dónde vengo, qué estoy haciendo y cuánta gente hay durmiendo en la T4. Me lo estoy planteando como un sitio donde dejar aquellas cosas que vaya encontrando que no termino poniendo en el blog, aquellos marcadores que son tan chorras que no me merece la pena guardar en del.icio.us y todos los chistes cortos (pero malos) o malos (pero cortos) que se me vayan ocurriendo. Después de todo, si se utiliza bien, esto puede ser un buen sistema para idear greguerías.

14/4/2008

De esas cosas que nunca se sabe

Archivado en: Propiedad Intelectual, Imágenes — Perpetrado por RinzeWind a las 7:00 am

Octubre de 2006:

Una idea

Septiembre de 2007:

Otra idea, que viene siendo la misma

Una serendipia, que diría Íker. micockringnomedejapensar, autor de la primera imagen, lo cuenta:

[…] es probable que lo del tal Kolster [el autor de la segunda] sólo sea una coincidencia. Con mi foto llamé a varias puertas, incluida la de A.I., y como en las películas del oeste… cruzó por delante de mí la bola de arbusto sin apenas hacer ruido. Me alegra comprobar que mi idea, aunque también rubricada por otra persona, merecía protagonizar una campaña de A.I.

Más sobre la llama infame: La antorcha de la vergüenza, un artículo de Íñigo Sáenz de Ugarte.

13/4/2008

Cómo darse de baja para no recibir publicidad SMS de Movistar (ahora, fácil)

Archivado en: Geek World — Perpetrado por RinzeWind a las 7:00 am

Ayer por la tarde me llegó el enésimo SMS de publicidad de Movistar, justo el que me hacía falta para terminar de colmar el vaso y empezar a mirar el mecanismo para dejar de recibirlos. Buscando en Google, una de las primeras páginas que aparecían era esta entrada en Microsiervos que plantea una solución correcta, engorrosa, larga y desesperantemente lenta. El caso es que ellos mismos apuntan a una forma de hacerlo mucho más corta, pero no la utilizan, no sé muy bien por qué.

Como allí los lectores no son dignos de poner comentarios, paso a detallar aquí una solución más breve basada en su texto:

  1. Llamar al *#102# para conocer los cinco últimos números del SIM del teléfono móvil. Aparecerá en pantalla un mensaje de texto de dos líneas. La primera es un número de cinco cifras que es el que necesitamos. Lo apuntamos. La solución alternativa a este paso es abrir el móvil, quitar la batería y mirar el número en la tarjeta. Es más rápido llamar.
  2. Llamar al 4407. Escuchar la locución y estar atentos a la opción que indica la petición del código para acceder al servicio (si la memoria no me falla y el texto original es correcto, es la opción 2). Cuando pidan los cinco últimos números del SIM, teclearlos. Nos llegará un SMS con una clave.
  3. Entrar en la web de Protección de Datos de Movistar. Usar el número de teléfono y la clave para entrar. Aparecerá un listado encabezado por el texto Consulta del estado de derechos que especifica qué opciones se han permitido y cuales no; estarán todas permitidas por defecto. Para modificarlas, pinchar en el botón rotulado como Modificar estado de derechos.
  4. En la ventana que aparece, que es prácticamente igual que la anterior, marcar la casilla bajo la columna No consiento para todas aquellas opciones que se quieran denegar. Al terminar, pinchar en Guardar cambios.
Siguiente página »

Gestionado con WordPress