Guía de pensamiento crítico
Ayer tocaba una viñeta que envejeció fatal. Hoy toca un texto que no ha perdido ni un ápice de su interés con el paso de los años. Publicado en Skeptical Inquirer en su número de invierno en 1990, A Field Guide to Critical Thinking sigue hoy tan fresco como entonces, y lo que le queda.
The six rules of evidential reasoning are my own distillation and simplification of the scientific method. To make it easier for students to remember these half-dozen guidelines, I’ve coined an acronym for them: Ignoring the vowels, the letters in the word “FiLCHeRS” stand for the rules of Falsifiability, Logic, Comprehensiveness, Honesty, Replicability, and Sufficiency. Apply these six rules to the evidence offered for any claim, I tell my students, and no one will ever be able to sneak up on you and steal your belief. You’ll be filch-proof.
Un breve resumen traducido (no de forma literal) de esas seis normas podría ser el siguiente:
- Falsabilidad: debe ser posible concebir pruebas que demostrarían que la afirmación es falsa.
- Lógica: cualquier argumento ofrecido como prueba de una afirmación debe ser lógicamente robusto.
- Completitud: la evidencia ofrecido en apoyo de cualquier afirmación debe ser exhaustiva. Esto es, todos los datos disponibles deben ser considerados.
- Honestidad: la prueba ofrecida en apoyo de cualquier afirmación debe ser evaluada sin llevarse a engaño.
- Repetibilidad: si la prueba para una afirmación se basa en un resultado experimental, o si la evidencia ofrecida puede explicarse como algo fortuito, es necesario repetir los experimentos o pruebas.
- Suficiencia: la prueba ofrecida en apoyo de cualquier afirmación debe ser adecuada para establecer la veracidad de la afirmación, teniendo en cuenta que a) la carga de la prueba recae sobre la persona que realiza dicha afirmación, b) afirmaciones extraordinarias requieren pruebas extraordinarias y c) las pruebas basadas en autoridad o meros testimonios siempre son inadecuadas para cualquier afirmación paranormal.
Si quieren profundizar acerca de alguno de los puntos, la guía original lo hace mejor de lo que lo podría hacer yo, que por el momento me limito a proponerles un juego: abran una botella de orujo y siéntense a ver Cuarto Milenio (grábenlo y podrán hacerlo un viernes por la noche). Por cada afirmación que oigan que rompa una de las reglas de ahí arriba, apriétense un lingotazo y quítense una prenda. Si a la media hora no están en pelotas y abrazados al retrete, me lo cuentan.


















