Creo que hay una película japonesa que trata de eso: hay un vídeo maldito y el que lo ve palma. La última entrega hasta el momento de este episodio del siglo XXI en el que se publica una viñeta y una embajada arde tiene pinta de terminar convirtiéndose en algo parecido. El lenguaje empleado así lo indica.
La difusión del vídeo provocó una decena a muertos en Oriente Próximo, empezando por el embajador de EE UU en Libia, daños materiales, pánico entre la minoría copta de Egipto y hasta la destrucción de la parroquia y del colegio católico de Zinder, en Níger, un país en el que no se registraban enfrentamientos confesionales.
¿Quién es el sujeto de la frase? La difusión del vídeo. La difusión del vídeo entró en el colegio de forma incorpórea y los desintegró en ese mismo instante; la difusión del vídeo cercenó la yugular de una decena de personas, la difusión del vídeo…
La difusión del vídeo, por contra, no ha provocado daños en mi casa, y creo que en estas coordenadas geográficas se puede acceder a él igual de bien o mejor que en las zonas de catástrofe. Tengo la impresión de que cuando se habla de estos acontecimientos, en los que un número indeterminado de bárbaros (decenas, centenares, miles, vayan a saber) con serios problemas con la realidad dan rienda suelta a actos salvajes con la religión como excusa, el sujeto se confunde. Imaginen leer la siguiente frase a mediados de los años 90, por poner un ejemplo cercano a todos:
La política antiterrorista del gobierno provocó un coche bomba…
No se nos pasaría ni por la cabeza ni la escritura ni la lectura de la frase anterior. Pero cuando se toca el Harry Potter particular de señores que pegan fuego a cosas ya es un asunto diferente. Pues no, es exactamente lo mismo.
Aún no he visto, salvo en películas, vídeos o viñetas que maten o destruyan edificios. La gente hace esas cosas.










De las mismas mentalidades que parieron el Rock&Roll destruye a la juventud, masturbarse aumenta las dioptrias, libertad vs libertinaje, etc.
Entrada MUY necesaria, gracias
De los mismos de “el Asesino jugaba a Rol” o … “jugaban a videojuegos violentos”
¿Pero a que con Mahoma (y sus alegres fieles) no te metes?
Suelo coincidir contigo en muchísimas cosas tito Rinze, pero hoy LO HAS CLAVADO.
Yo también me estaba fijando que el vídeo es bastante más activo que el de la película que comentas “Ringu”
Los periodistas tenemos una querencia por ciertas palabras que va variando con las modas. “Provocar” está ahora de moda y se usa bien, mal y regular. En este caso el verbo adecuado habría sido “desencadenar”, que tiene como cuarta acepción en el DRAE:
“Originar, provocar o dar salida a movimientos del ánimo, hechos o series de hechos, generalmente apasionados o violentos. (Aquella frase desencadenó entusiastas aplausos y airadas protestas. La muerte de César desencadenó una nueva guerra civil.)”
De todas formas, hay una acepción de “provocar” en la que podría apoyarse el periodista en ese texto que transcribes:
“Hacer que una cosa produzca otra como reacción o respuesta a ella. (La caída de la bolsa provocó cierto nerviosismo.)”
Lo que no es de recibo es eso de “Provocar un incendio”, pero ahí tenemos la frasecita de marras cada verano.
Y no estoy nada de acuerdo con eso. El periodista no ha indicado quien tiene la verdadera culpa del asunto, que son los sujetos que van con antorchas, no el puto vídeo.
Los sujetos lo hicieron y quien lo provocó fue la religión que es la que está apostada entre los vídeos y la reacción de esos seres que por desgracia no han conocido educación fuera de esas estupideces.
Un aplauso.
Hoy se lo merece usted, don Rinze.
Sí, yo también leí ese párrafo y me sonó como el culo. El vídeo es el que provoca las muertes. Cágate, lorito.
Todo menos atreverse a señalar cual es EL PUTO PROBLEMA. Cada día odio más a la religión organizada. Y se que no es un argumento, pero tengo que decirlo.
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