Regala pequeños hermanos

Little Brother (en español, editada por Puck, Pequeño hermano) es una novela juvenil de Cory Doctorow. Trata sobre cómo en San Francisco, tras un ataque terrorista, éste es utilizado como excusa para aprobar medidas de seguridad draconianas, y una pequeña parte de la población comienza a utilizar la tecnología disponible libremente para intentar recuperar la normalidad. Está enmarcada en ese futuro distópico que se conoce comúnmente como ahora.

Cualquier que lea habitualmente Boing Boing podrá averiguar sin problemas el tono general del libro. No lo voy a comentar aquí en detalle, pero sí hay una idea implícita a la que creo que se debería prestar más atención: la tecnología no es una solución contra la mala legislación. La solución contra la mala legislación es mejores legisladores, no un método técnico que permita saltarse leyes absurdas. Lo primero es definitivo; lo segundo, un parche.

No lo voy a comentar aquí en detalle porque, como todos los libros de Doctorow hasta la fecha, se puede descargar de forma libre y grauita (y remezclar, si fuese menester. Aquí está el enlace). Si uno lo desea, también puede comprar una copia tradicional (a 14,25 € la versión en castellano, veo por ahí). No obstante, una vez leído el libro no tiene mucho sentido comprarse un objeto que ocupa un espacio físico, al menos si es para uno mismo. Otro gallo nos cantaría si fuese para regalar, y cantaría mucho mejor si además ese regalo cumpliese una función social.

Dicho y hecho: existe una relación de bibliotecas escolares que demandan este título. Como explica Doctorow en su web, a veces los profesores tienen que poner dinero de su propio bolsillo para poder completar de forma razonable una biblioteca que no dé vergüenza. El proceso es muy simple: ¿te has descargado el libro por el morro y te ha gustado? Dona un ejemplar a la biblioteca de tu elección. Acabo de enviar una copia a Texas, que bastante tienen con lo suyo. El número de bibliotecas es reducido fuera del territorio estadounidense, pero confío en que sea algo que crezca con el tiempo. Creo que es un gran libro para leer de adolescente y que anuncia, en letras grandes y brillantes, que Terrorismo es una marca de lubricante.

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