Empiezo por el final, que le da un poco más de sentido. Dice el artículo que leí anoche en Mind Hacks:
For many years psychiatry has been suffering from ‘mission creep’ where things previously thought to be unhelpful but normal (e.g. low mood after a divorce, shyness) have become classified and promoted as mental illnesses with the accompanying pharmacological treatment.
(Durante muchos años la psiquiatría ha estado sufriendo de un ‘ensanchamiento’, donde cosas que anteriormente se consideraban inútiles pero normales (por ejemplo, bajo estado de ánimo después de un divorcio, timidez) se han clasificado y promovido como enfermedades mentales acompañadas de tratamiento farmacológico.)
Y así, tacita a tacita:
Of 8391 individuals interviewed and their personality status assessed, only a minority (n = 1933, 23%) had no personality pathology.
(De los 8391 individuos entrevistados y cuya personalidad fue valorada, solamente una minoría (n = 1933, 23%) no tenía una patología de la personalidad.)
Son los resultados de un estudio publicado en el British Journal of Psychiatry. Si alguna vez pensaron que la gente está pa’llá, que sepan que no son los únicos.
No obstante, como se señala en Mind Hacks, el punto exacto en el que una forma de comportamiento determinada se considera enfermedad mental es uno de las discusiones principales de la psicología en el siglo XXI.
Pero sí: como cabras. Todos.









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la normalidad no existe, solo es lo que hace la mayoría!!
Doctor, soy normal. ¿Es eso normal?.
Yo recomendaría “Los inventores de enfermedades”, un libro bastante interesante, nada pesado, y bastante esclarecedor sobre estos temas.
Entonces la frase de ¿pero estamos todos locos o qué? cobra nuevos significados
Pongamos las cosas en perspectiva. La industria farmacológica casi no investiga nuevas drogas para el cerebro. Hace algunos años decidieron darle rentabilidad a las que ya tenían en depósito. Así que hicieron que los profesionales psi se adaptaran a nuevas clasificaciones diagnósticas que son justas para las drogas actuales. Ansiedad, depresión, impulsividad, trastornos de la personalidad. Si tuvieran drogas para su mascota habrían agregado un anexo.
Esa es la triste verdad. No hay más patología, hay más droga que vender.
Los libros de Thomas Szasz sobre este asunto se las traen, ‘El mito de la enfermedad mental’ es muy divertido y rompedor.
#6 bueno, ya hay drogas para la mascota.
La homeopatía cura a los perros.
Yo opino que la “patologización” de algunos sintomas básicos no puede tener otro objetivo que hacer negocio con gente a la que realmente no le ocurre nada. De hecho no se hasta que punto los antidepresivos pueden ser negativos para una persona, las depresiones hay que superarlas psicológicamente, no químicamente…por citar un ejemplo.
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Lo más curioso es que la avaricia todavía no esté entre la cada vez más ingente cantidad de enfermedades mentales, porque esa actitud sí es normal y aceptable… qué digo aceptable: admirable. También falta el Síndrome Obsesivo-Compulsivo de Descripción de Enfermedades Inexistentes.
O, ¿podría ser que la psicología se ha estado inventando “enfermedades” todo este tiempo? Porque, estudiar eso de la “psique” siempre me ha sonado al estudio del “alma”.
No te digo que no, todo lo contrario; soy un exponente claro de que la gente está fatal. ¡Pero hay muchos que están peor que yo!, y eso, claro está, me sorprende :-)
Eso pasa porque no saben que la neurosis es el estado natural del ser humano, ellos porque temen perder su pene, ellas porque quieren tener uno. Sólo se salvan los perversos.
Se lleva diciendo mucho tiempo que el “empastillamiento” es uno de los problemas de tratar los trastornos psicológicos como si fueran enfermedades. La aplicación del modelo médico a los problemas del comportamiento parte de la identificación de una “causa” interna de la patología que es la que hay que “curar” (y si no la vemos nos inventamos que es p. ej. “subconsciente” o que hay una lesión cerebral no detectada). Y así se deja de prestar atención a otros factores, además de los biológicos, que influyen en los trastornos psicológicos. La pasta de las farmacéuticas y el deseo de la gente de pastillas milagro y soluciones rápidas hacen el resto. Y la actitud de muchos psicólogos no ayuda. Si entre los profesionales, y también en la sociedad, estuviese más claro cuáles son los tratamientos psicológicos eficaces, otro gello nos cantaría.
Por ejemplo:Pérez, M. y Fernández, J. R. (200) “El grano y la Criba de los tratamientos psicológicos” Psicothema, 13 (3), 523-529
http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/pdf/727/72713316.pdf
Se lleva diciendo mucho tiempo que el “empastillamiento” es uno de los problemas de tratar los trastornos psicológicos como si fueran enfermedades. La aplicación del modelo médico a los problemas del comportamiento parte de la identificación de una “causa” interna de la patología que es la que hay que “curar” (y si no la vemos nos inventamos que es p. ej. “subconsciente” o que hay una lesión cerebral no detectada).
Y así se deja de prestar atención a otros factores, además de los biológicos, que influyen en los trastornos psicológicos. La pasta de las farmacéuticas y el deseo de la gente de pastillas milagro y soluciones rápidas hacen el resto. Y la actitud de muchos psicólogos no ayuda. Si entre los profesionales, y también en la sociedad, estuviese más claro cuáles son los tratamientos psicológicos eficaces, otro gallo nos cantaría.
Por ejemplo:Pérez, M. y Fernández, J. R. (200) “El grano y la Criba de los tratamientos psicológicos” Psicothema, 13 (3), 523-529
http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/pdf/727/72713316.pdf
Perdón por el doble post.
Para terminar de arreglarlo, la cita estaba mal, la correcta es esta:
Pérez, M. y Fernández, J. R. (2000) “El grano y la criba de los tratamientos psicológicos” Psicothema, 13 (3), 523-529
pasabaporaqui #17, entonces, ¿el 77% de población con alguna patología de personalidad le parece correcto?
Al contrario, lo que me parece es que hay una tendencia excesiva a medicalizar lo psicológico.
El razonamiento es el siguiente: si los médicos ven síntomas y buscan la enfermedad que subyace, los psicólogos/psiquiatras ven comportamientos y buscan la enfermedad “mental” que subyace.
El problema es que la analogía no es correcta, y entre otros problemas lleva a que se pueda etiquetar cualquier conjunto de comportamientos aislados de su contexto y llamar a eso “enfermedad mental”. Como resultado, hay una proliferación de -mal llamadas- enfermedades mentales pobremente definidas, sin etiología clara y sin que su descripción ayude al tratamiento.
En resumen, que no me parecen normales esos datos. Como #11, añadiría el Síndrome Obsesivo-Compulsivo de Descripción de Enfermedades Inexistentes.
P.D. soy psicólogo básico y no clínico, así que sólo doy una opinión personal
A mi me da una cosica ver como amigos mios de tan solo 20 años se medican por chorradas como rupturas sentimentales o estrés durante la epoca de examenes…Venga ya! La de pasta que se gana la industria farmacéutica por vender drogas es similar a la de la patraña homeopatológica. En fin, que la gente se lo traga todo. Literalmente.
Bueno, uno de los autores (probablemente el más importante de ellos), Peter Tyrer, es precisamente el encargado por la OMS de ponerle nombre a los desórdenes de la personalidad en la nueva clasificación internacional de enfermedades (CIE-11). Veo cierto conflicto de intereses.
O tal vez tengo un trastorno escéptico de la personalidad, de carácter leve, claro.
esta sociedad enferma, no puede si no producir indivíduos enfermos!!
No hay enfermos, trastornos de la personalidad, sino características. Se os ha ido de la mano, a los ilustrados, a los modernitos, que lo único que sabéis hacer y en lo que se basa vuestro conocimiento es en la mania de ordenar (mandar) y clasificar. Eso es todo.
Hombre blanco, europeo, busca excusas, rasgos, características, para hablar del otro y permitirse lo que no se permite consigo mismo. La norma, impuesta siempre. El hombre (pero uno muy concreto) en el centro del universo. El resto: raritos.
Diferencias que sirven para estancar en compartimentos, para aislar al distinto. Y ahora, que os toca a vosotros, que vosotros no queréis ser “los locos”, a estirarse de los pelos. Ahora os toca comeros a lo único que habéis sido capaces de crear. en cuanto a conocimiento (objetivo -y dirigido-, contra otros, siempre objetivo).
Qué os den, sanos, europedos, heterosexuales y blanquitos.
#21:
Pues a lo mejor ese es uno de los problemas, el uso de los clásicos manuales de clasificación de las enfermedades (CIE, DSM) para los trastornos psicológicos. Utilizar un planteamiento médico en psicología patina, porque parte de una base equivocada: no se puede tratar del mismo modo las enfermedades médicas que los trastornos psicológicos, porque son cosas diferentes que tienen causas diferentes (y tratamientos diferentes).
Eso no significa que los trastornos psicológicos tengan una base biológica (todos los comportamientos, “sanos” o no, necesitan un sustrato biológico); pero la propia práctica de etiquetar y tratar como si fuesen entidades médicas lleva a estas cosas: proliferación de cuadros clínicos dudosos y tratamiento farmacológico a tutiplén.
Algo de esto se discutió hace como un año en Psicoteca a cuenta de si la homosexualidad debería ser considerada un trastorno psicológico:
http://psicoteca.blogspot.com/2009/06/homosexualidad-donde-esta-el-cie-10.html
Aligerando un poco el debate, ¿Han leído “Órbita inestable” de John Brunner? Parte de la hipótesis de que en el siglo XXI las enfermedades más comunes serán las mentales. CF de lo más interesante, junto al resto de la trilogía: “Todos sobre Zanzibar”, quizá el mejor, y “El rebaño ciego”.
Muy bien. Muy interesante.
El mundo es para estar loco (por lo menos de momento)