Todos aquellos que se asustaron el año pasado y pensaron que las pelucas que invadieron la ciudad eran en realidad una raza alienígena que estaba sorbiendo lentamente el cerebro de los incautos viandantes pueden estar tranquilos. Las pelucas se han ido. Ya no están. Pueden salir de sus refugios.
Eso sí, no entreguen sus armas todavía. Tenemos unos nuevos vecinos que se han impuesto a todas las nuevas especies que han evolucionado esta temporada:
El epicentro de la nueva epidemia es, nuevamente, la Plaza Mayor. Tengan cuidado, nunca saben detrás de qué esquina puede aparecer uno de estos engendros.




Ya, la pega es que a los niños pequeños les encantan. Lo cual es un problema cuando tienes un sobrinillo o un primillo y te piden no sólo un par de engendros de esos, sino que además os hagáis fotos conjuntas con ellos puestos.
Una razón más para emigrar al desierto del Kalahari en una fechas tan señaladas como estas.
Curiosa la cara de orgullo de muchos cornudos… ¿y esta gente después irá al trabajo con semejante pinta? Después serán vergonzosos con cualquier gilipollez y no con esto.
Me alegro de estar fuera de España durante estos días… el problema es que vuelvo el sábado y me los encontraré todos juntos.
En China llevan
mascarillas que quieras que no incluso se agradece.
¡Cómo mola! ¿Dónde se compran? Me imagino que en los chinos, ¿no?
Esto va a ser una pandemia, con alguna mutación regional de las cepas principales: en Estrasburgo, donde resido, el virus del gorro idiota se manifiesta en forma de cigüeña, con las patas colgando a los lados de la cara como trenzas de muchacha india.
A SuperSantiEgo: Pues ponen puestos en las calles con diferentes modelos, pero no tengo fotos. Y algo sorprendente, aquí no hay chinos.
dichosos los vikingos que se ponian los cuernos de adorno, pues lo mismo, llega la navidad y todos tiene que hacer el ridiculo, desde la bruja de recursos humanos de un aeropuerto soltando sus chuminadas por correo electronico, hasta el director haciendo el ridiculo espantoso, por no hablar de la misa de la patrona y la retahila de meapilas.
estas fiestas son asi, y los idiotas las disfrutan a su manera, el resto nos conformamos con hacer feliz los demas sin llegar a ser un idiota mas.
Yo estuve el domingo por ahí y me llené de vergüenza ajena y sociopatía por un mes entero…
¡Jajajaja! Pues a mi me hace mucha gracia el asunto.
Si hace fresco tendras abrigado el coco y de paso nos reimos los unos de los otros viendonos con esa ridiculez en la cabeza.
¡Somos los adoradores del Reno Renardo!
http://www.elrenorenardo.com/
También se están viendo unos gorritos de santa claus deconstruido, una espiralilla roja que acaba en un pompón blanco, que no tienen nada que envidiarle al reno corrupto…
Esta estampa parece sacada de una estación de esquí donde parece que se compite para ver quien lleva el gorro más raro o llamativo.
En la Plaza Mayor es propio de algún “notas”.
las vi el año pasado por desgracia.
pensé… oh, que bien, temporada de renos.
por desgracia había dejado la escopeta en casa
Un matiz:
Tenemos unos nuevos vecinos que se han impuesto a todas las nuevas especies que han involucionado esta temporada
Me gusta pensar que somos adoradores del reno renardo…. son a-co-jo-nan-tes :)