Campaña con Dani Martín

Efectivamente, una campaña supuestamente a favor de la igualdad que permite que haya un cambio en el mensaje de forma tan sencilla es una campaña mal hecha.

(Gracias al Doctor Mapache por ponerme sobre aviso del artículo de Ponzonha.)

24 comentarios

  1. Art (#1) dice:

    Gracias. Es la coletilla que llevo añadiéndole mentalmente al anuncio cada vez que lo veo. Me alegra saber que no soy el único que ve la contradicción.

  2. Más o menos (#2) dice:

    [...] Más o menos  [...]

  3. Paco (#3) dice:

    No lo veo mal, ningun hombre es mas que una mujer y ninguna mujer es mas que un hombre…

  4. MonEsVol (#4) dice:

    Exactamente lo mismo me pasa a mi cada vez que veo anuncios de esta campaña «a favor de la igualdad». Creo que nos estamos pasando un poco de rosca con este tema. Vale, sí, el maltrato machista es muy grave, y nos preocupa a todos —a mi el primero— pero no cabe cualquier cosa con tal de (supuestamente) erradicarlo. El fin no justifica los medios (me siento algo estúpido por soltar semejante obviedad a estas alturas; pero en vista de que parece ser que se está olvidando, o ignorando deliberadamente…)

    Después de consagrar con el mayor peso legislativo que cabe en nuestro estado —la ley orgánica— y bajo la máxima conminación legal —la norma penal— que hombres y mujeres no son iguales y que aquellos siempre y en todo caso son machistas y maltratadores, la última vuelta de tuerca es cargarse el principio de culpabilidad penal. En efecto, parece que Sus Señorías los diputados y diputadas quieren ahora que actuar bajo los efectos del alcohol suponga una agravante en los delitos machistas, lo que supone retroceder al menos doscientos años en la aplicación del derecho penal. Tristísimo, pero sobre todo peligrosísimo. ¿Qué será lo siguiente, en atención a la «preocupación social»?

  5. maría (#5) dice:

    Habría que descontarle a Aído de su sueldo el importe de la campaña publicitaria.

    Manda eggs…

  6. Eduardo (#6) dice:

    Yo creo que la campaña responde a una realidad: que en los hechos las mujeres están discriminadas; en cuanto a sueldo, acceso a un trabajo, valoración social, etc. y son ellas la que sufren la violencia de género y no los hombres. Sería fantástico que hubieramos alcanzado un nivel de igualdad tal que decir que “ningún hombre es más que una mujer” fuese una obviedad. Pero no es así, nadie duda que ninguna mujer es más que un hombre pero a la inversa por desgracia sí. Imagino que este tipo de campañas deben dirigirse a realidades sociales (el maltrato a las mujeres) y no a situaciones ideales de igualdad a las que no llegamos aún, por desgracia. Yo, como hombre ni me he sentido atacado o violentado por este lema. Y si creo que la violencia machista debe tener un tratamiento diferenciado a otros tipos de agresión, como en el caso de ataques racistas, por ejemplo.

    Saludos

  7. Almu (#7) dice:

    Está mal planteada, porque la frase da lugar a esa doble lectura. Sin embargo, me parece que la campaña da en el clavo: a fin de cuentas hace una llamada a la autoestima de la mujer maltratada, a alguien que se ha dejado anular por su pareja y que posiblemente se sienta como la mierda.
    Lo que no sé es cómo se podría haber expresado esa misma idea de forma menos… “competitiva” (por decirlo de alguna manera). La idea es: ninguna relación de pareja estará por encima de mi bienestar y mi felicidad. No va de hombres y mujeres.

  8. Lovaina (#8) dice:

    “Una campaña…que permite que haya un cambio en el mensaje de una manera tan sencilla es una mala campaña”

    A ver: “Heineken, probablemente la peor cerveza del mundo”, “BMW, ¿te jode conducir?”, “Media Markt, yo sí soy tonto”

    Oye, pos va a ser verdad.

  9. Caja China (#9) dice:

    4# El alcohol ya es un agravante, si atropellas a alguien borracho, o si la cagas manejando borracho una máquina excavadora.

    Lo que yo creo, por el contrario, es que la simpatía y la condescendencia con los cabrones que, pobrecillos, iban bebidos, es proverbial y excesiva, en el derecho y en la práctica de los jueces.
    Yo aplicaria el alcohol como agravante en todos los casos en que haya antecedentes de haber cometido anteriormente un delito del mismo tipo estando borracho… el que sea un gilipolllas que no sabe beber, y que sabe que cuando está bebido las hace gordas, pues que no beba, o que se atenga a las consecuencias.

    Y por supuesto, no para un delito en particular, sino para todos los que sean de daños a las personas.

    Que aquí sigue habiendo delitos de señorito y delitos de pringao. Seguro que un carterista no puede alegar haber bebido como atenuante.

  10. MonEsVol (#10) dice:

    #9 No es cierto que el alcohol sea un agravante en los delitos que mencionas. Actuar bajo la acción de drogas tóxicas (incluyendo el alcohol) forma parte del tipo de lo injusto: el delito es conducir borracho, la alcoholización no agrava ningún delito previo. Y hay un motivo para esto: el que se emborracha a sabiendas de que va a conducir sabe que va a delinquir cuando su raciocinio aún no está mermado y, por tanto, es perfectamente lógico que se le castigue con todo rigor.

    Y exactamente lo mismo pasa ya con los delitos de violencia de género (o cualesquiera otros delitos, en realidad): el que se intoxica con la intención de alegar luego esta circunstancia como atenuante verá cómo el juez pasará olímpicamente de su declaración y le penará con todo el peso de la ley (esto hasta tiene nombre en latín: actio libera in causa).

    Lo que se propone aquí —y lo que tú propones— es bien distinto: que el que tenga mermadas sus capacidades mentales pague más que el que actúa con perfecta consciencia de sus acciones, lo que va no ya contra el principio de culpabilidad, sino contra el más elemental sentido de la justicia.

  11. LAH (#11) dice:

    sobre la campaña, desde el primer dia me parecio una mierda, como todas las campañas de igualdad, ¿quien es el publicista? ¿el sobrino de la ministra?.

    y sobre lo de beber y cometer un delito, todos los supuestos deberian de ser considerados como agravantes, asi aprenderian a no beber-drogarse, no solo para conducir, si no para andar por la calle, quien se drogue o emborrache que lo haga en su casa, y no salga a joder a los demas.

  12. Caja China (#12) dice:

    10# Técnicamente tienes razón, por supuesto, en cuanto a lo de “atenuante” o “agravante” pero el resultado práctico es el mismo: solamente por conducir con alcohol en el cuerpo o por manejar una excavadora o un bisturí en le mismo caso, probablemente te castiguen mucho menos que cuando además efectivamente se causan daños graves a una persona (y no solo es una posibilidad).

    Así que yo creo que en lapráctica lo que sucede es que la concurrencia de las dos cosas: alcohol y daños a otras personas es lo que se castiga.

    La explicación que alegas para el que se emborracha a sabiendas de que va a conducir, y que por eso se le puede imputar por emborracharse, es exactamente lo mismo que digo yo: el que se emborracha a sabiendas de que cuando está borracho tiene bastantes probabilidades de causar daños a otros, porque ya lo ha hecho antes, porque sabe que es una persona agresiva que se descontrola… ¿En qué se diferencia del caso que tú dices?

    Sigue pareciéndome que el alcohol o las drogas pueden contituir un atenuante en ciertos casos, pero no con la alegría y el automatismo de ahora.
    Y sigo pensando que la tolerancia tradicional con el conductor borracho, con el cirujano que ha bebido, con el arquitecto negligente, con el corrupto de corbata, con el estafador de guante blanco… tienen mucho que ver con un clasismo tradicional que trata diferente los delitos que suelen cometer “las personas de bien” y los que no suelen cometer estos.

  13. Doctor Mapache (#13) dice:

    A Almu (#7):

    Coincido contigo con lo de la campaña y el enfoque, vamos a ver… podríamos ponerlo así.

    En mis relaciones de pareja uno nunca será más que el otro.

    ¿Qué tal quedaría?

    ¿Ve sra. menestra como no era tan difícil?

  14. Doctor Mapache (#14) dice:

    Coño maese Rinze, no me había dado cuenta de la mención, de nada, hombre, de nada, fue un placer…

  15. jose (#15) dice:

    Me parece un mensaje igual de válido el de ese cartel. Desde luego mucho más sano que las canciones de amor de los cantantes de éxito, que siempre dicen cosas a mi parecer bastante enfermizas como “te necesito”, “no puedo estar sin ti”, “sin ti me muero”, etc.

  16. MonEsVol (#16) dice:

    #12 Ya pero lo que tú describes es una concurrencia de delitos, que es distinto de la aplicación de una agravante (sí, en ambos caso se pena más, pero cuánto más depende de si se trata de una u otra figura).

    Las diferencias en uno u otro modo de castigar dependen del sistema jurídico penal en el que vivimos, y este no es el lugar para ponerme a dar una larga charla sobre los principios en que se basa nuestro sistema desde, prácticamente, la publicación de Dei delitti e delle pene en 1764. Nuestro sistema está pensado para ser una garantía para el ciudadano y es profundamente lógico, aunque por desgracia en la práctica se vea corrompido por un imperfecto conocimiento (a veces) o una escasez de recursos (la mayoría).

    Pero en ninguno de los dos casos la solución es cambiar el sistema, sino educar mejor a los juristas (es lamentable el modo en que se da Derecho en nuestras facultades) y, sobre todo, proveer de recursos y modernizar el poder judicial, dejando de tener este poder judicial tercermundista que tenemos.

  17. Almu (#17) dice:

    #13.
    Ni siquiera creo que sea una cuestión de que uno sea más que el otro. Las parejas absolutamente simétricas no existen, siempre hay uno más listo, más independiente o más ninfómano. La cuestión es no anteponer esa relación a tu bienestar. Hay gente que tiene mucho miedo a quedarse sola, que se aferra incluso a historias que le hacen sufrir por puro pánico, porque piensa que no vale nada… ese terror es casi peor que el maltrato físico, por eso aguantan lo que aguantan. Propongo:
    De todas las relaciones que haya en mi vida, ninguna será más importante que yo.
    En todas las relaciones que haya en mi vida, nunca me olvidaré de mí misma.

  18. John Constantine (#18) dice:

    -Copypasteo el comentario que he puesto en ponzonha:

    A mi la campaña no me convence nada. Y no porque me criminalice como hombre ni nada por el estilo. Sinceramente, que a mi, que desde los 8 años ponía la mesa y los cubiertos y fregaba todos los platos cuando mi familia terminaba de comer para descargar de trabajo a mi madre -cosa que sigo haciendo cuando voy a casa de mis padres a comer- me quieran criminalizar tanto ministras, como determinadas feministas que viven de determinadas subvenciones del estado, me la tre un tanto floja. Simplemente me parece una campaña ñoña que gira alrededor de una frase que algun creativo pensó era acertada. Es el mismo caso de las campañas contra las drogas: a excepción de la de “Bad night” -que tiene un punto “realista”que si me ha gustado hay una asquerosa manía de no querer mostrar en pantalla los resultados reales -palizas o monos, respectivamente -de estas cosas. Cosa que sí se ha hecho con las campañas de tráfico.

    Y bueno, para que nos vamos a engañar: hablar es gratis. A mí me hubiera convencido mucho mas como campaña por la igualdad de género que Chacón y Salgado se hubieran dado la vuelta he ido respetuosamente en silencio cuando estaban delante de Berlusconi y le hubieran dejado con un palmo de narices. Y no lo hicieron. Ergo considero que ellas mismas, tan progresistas, piensan que existen situaciones en las que es mejor meterse las reivindicaciones y la lucha por la igualdad por el orto. Así vamos.

    Y, en fin, mientras a muchas mujeres les siga volviendo locas el tipo macarrilla, musculado con moto o podrido de dinero, como precisamente la imagen que da Dani Martin, creo que no vamos a ir a ningún sitio.

  19. John Constantine (#19) dice:

    A mí me hubiera parecido, publicitariamente hablando, mucho más impactante una serie de anuncios con fotografías calcadas de los anuncios de Dolce & Gabbana,Gucci, Ralph Lauren, con el/los típico/s efebo/s descamisado/s rodeado de mujeres postradas a sus pies o el yuppie con su pañuelito, su yate, su deportivo descapotable y , al pie, la frase “¿Pero qué te has creído que eres?” ó “Pero que te creés que es este”

    Provocativa y polémica, cuanto menos. Y si alguien se molestaba por darse por aludido, mejor, que para eso esta la publicidad, casi siempre. Pero tal vez alguna de las amistades de la/s ministra/s se hubiera sentido, precisamente, aludida. O es que las campañas gubernamentales de publicidad siempre van a los mismos y así pocas ganas de superación y mejora puede haber.

    En fin, pero si ahora mismo tenemos una anuncio de colonia de Paco Rabanne en el que, en un segmento, el maromo chasquea los dedos y la chica se desnuda. Pero claro, es tan guapo, tan cool, y tan atractivo, queeee…

  20. Zyklon-B (#20) dice:

    Para que una tía te respete tienes que darla bien por el culo.

  21. Ponzonha (#21) dice:

    Todo un lujo haber sido enlazado por aquí…

  22. John Constantine (#22) dice:

    El comentario de Zyklon-B no sé si es en broma, en serio o qué, pero demuestra perfectamente el pensamiento y la manera de actuar de muchos hombres. Y, por desgracia, de una cantidad no desdeñable de mujeres.

  23. Doctor Mapache (#23) dice:

    #17

    Por mucho que lo intente nunca podré discutir con usted… ¿será por qué tiene razón? ;-)

  24. Doctor Mapache (#24) dice:

    # 19 Molaaaaa.

    Yo pondría, ¿Pero qué te has creído que eres, gañán?

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