Como ya he dicho en ocasiones anteriores, la lectura de un libro cualquiera de Chuck Palahniuk proporciona un sinfín de hechos mostrados como sucesos o datos reales, pero que en realidad son de fiabilidad dudosa, o directamente falsos (en inglés: factoids. En español: ni idea). Uno, por tanto, haría mal en leer una anécdota graciosa, o curiosa, o interesante en unos de los libros del tío Chuck y luego ir por ahí contándola sin más.
Durante la lectura de Rant (que, ya adelanto, me está encantando) aparecen varias declaraciones de una epidemióloga ficticia hablando de plagas antiguas. En un momento dado, se hace referencia a algo llamado el experimento Tuskegee. Copio lo que aparece en el libro (en inglés, y que nadie se preocupe, que no destripa absolutamente nada del argumento):
Phoebe Truffeau, Ph.D.: In 1932, a government study identified approximately four hundred African American men infected with syphilis. Rather than treat the disease, the stufy officials allowed it to progress for forty years, in order to track subsequent infection patterns and autopsy the men as they eventually died. Known as the “Tuskegee Experiment”, this U. S. Public Health Services stufy ended in 1972, only when a whistle blower leaked insider information to the Washington Evening Star newspaper.
Resumen traducido: en 1932 se identificó a 400 americanos de raza negra enfermos de sífilis, pero no se les trató, con el objetivo de ver cómo se extendía la enfermedad. Era algo tan sórdido que cuando llegué a casa después de leer se pasaje me puse a buscar si era cierto o no.
In 1932, the Public Health Service, working with the Tuskegee Institute, began a study to record the natural history of syphilis in hopes of justifying treatment programs for blacks. It was called the “Tuskegee Study of Untreated Syphilis in the Negro Male.”
The study initially involved 600 black men – 399 with syphilis, 201 who did not have the disease. The study was conducted without the benefit of patients’ informed consent. Researchers told the men they were being treated for “bad blood,” a local term used to describe several ailments, including syphilis, anemia, and fatigue. In truth, they did not receive the proper treatment needed to cure their illness. In exchange for taking part in the study, the men received free medical exams, free meals, and burial insurance. Although originally projected to last 6 months, the study actually went on for 40 years.
La propia Universidad de Tuskegee cuenta la historia, detallando que, como era de esperar, además de éticamente reprobable fue un estudio completamente inútil:
The data for the experiment was to be collected from autopsies of the men, and they were thus deliberately left to degenerate under the ravages of tertiary syphilis—which can include tumors, heart disease, paralysis, blindness, insanity, and death. “As I see it,” one of the doctors involved explained, “we have no further interest in these patients until they die.”
[...]
The study was meant to discover how syphilis affected blacks as opposed to whites —the theory being that whites experienced more neurological complications from syphilis, whereas blacks were more susceptible to cardiovascular damage. How this knowledge would have changed clinical treatment of syphilis is uncertain.
Although the PHS touted the study as one of great scientific merit, from the outset its actual benefits were hazy. It took almost forty years before someone involved in the study took a hard and honest look at the end results, reporting that “nothing learned will prevent, find, or cure a single case of infectious syphilis or bring us closer to our basic mission of controlling venereal disease in the United States.”
El experimento terminó, en parte, porque los periodistas hicieron su trabajo: una historia de Associated Press sobre el estudio se publicó, efectivamente, el 25 de julio de 1972 en el Washington Star.
The story finally broke in the Washington Star on July 25, 1972, in an article by Jean Heller of the Associated Press. Her source was Peter Buxtun, a former PHS [Public Health Service] venereal disease interviewer and one of the few whistle blowers over the years. The PHS, however, remained unrepentant, claiming the men had been “volunteers” and “were always happy to see the doctors,” and an Alabama state health officer who had been involved claimed “somebody is trying to make a mountain out of a molehill.”
Parte del artículo puede verse en esta imagen, que corresponde a la publicación del mismo al día siguiente en el New York Times. La fotografía está sacada de este artículo publicado en 2004 en la revista Urology, que cita al Times, y no al Star como el periódico que hizo saltar la liebre.
Y, al final, en los libros de Palahniuk muere mucha gente de forma horrible, pero al menos es ficción. El mundo real siempre es mucho peor.









Creo que en castellano la palabra que más se ajusta a la definición es patraña.
El hada de los dientes…. xDDDD
¿Viste ya por qué me reía yo con lo de la saliva? A mí me gustó mucho ese libro, tengo que leerme alguno más de él, que sólo leí Rant.
“Rant” es uno de los libros más aventureros que he leído; en el sentido que hasta la mitad del libro parece que pertenece a un género y poco a poco te das cuenta que pertenece a otro completamente diferente. Gran Palahniuk. Estoy convencido que si sus libros no fueran tan entretenidos ahora se le trataría como uno de los mejores escritores de nuestro tiempo, que es lo que es.
Lo de no tratar la sífilis me ha recordado un tema parecido de la WWII que conocí hace poco: El escuadrón 731 (http://es.wikipedia.org/wiki/Escuadr%C3%B3n_731).
En este caso la infección era premeditada, y se hacían cosas mucho más feas. Y es que, realmente, el mundo real es mucho peor.
Ja! lo empecé a leer ayer y anoche me salió algo que ya no recuerdo pero que pensé que qué bueno para soltárselo a alguien… tendré que mirarlo por si es un factoide de esos
Pues mira que me leí Rant y me pareció el peor de Palahniuck con mucha diferencia…
Ahora estoy con ‘Invisible Monsters’ y me esta gustando mucho mas, pero no esta a la altura de ‘Lullaby’ o ‘Choke’, para mi sus mejores libros.
Acerca de la veracidad o no de sus historias… En su relato más “gore”, Guts creo que se llama, cuenta 3 historias, las 2 primeras de gente que él personalmente conocía de amigos…y la última (la que se te queda grabada de por vida en la memoria), es de otro tío que conoció en una terapia de adictos al sexo mientras recababa información para su novela “Asfixia”.
Gran escritor, os recomiendo leer sus “perlas” del wikiquote (en inglés mejor que hay más), no tienen desperdicio.
A mí, como a #6, ‘Rant’ me pareció la peor de sus novelas y ‘Nana’ de las mejores. Ahora estoy esperando por la traducción de ‘Snuff’, que leer en pérfido albionés no me llena el espíritu. Aunque me parece que el récord de la señorita Cassie Wright ya ha sido superado.
#7: ese relato es parte de Haunted. Si alguien quiere oirlo, leído por unos cuantos chavales que no saben de qué va el asunto, aquí lo tiene (son tres partes).
http://www.youtube.com/watch?v=UlVuNS6S9no
La carilla que se les va quedando según llegan a lo bueno es antológica.
Ojo al final del libro, que es malo, malo. Perturbador al estilo Palahniuk, pero mal cerrado esta vez. Pero bueno, se ha ganado de sobra el derecho a cometer errores.
Y luego vienen aquí a decirme que la Ciencia es más importante y benévola que Dios.
#11
Tanto el concepto de ciencia como el concepto de “dios” (o de religión, si lo prefieres) son neutros, por sí sólo no perjudican ni benefician. Al final es lo que las personas hacen con ellos (o en su nombre, como el caso de esta entrada) lo que salva personas o las mata. Históricamente ha muerto mucha más gente en el nombre de dios (fuera cual fuera su nombre) que en el de la ciencia, incluso si contamos (que yo las cuento) las “investigaciones” en los campos de exterminio nazis. Eso en cuanto a la benevolencia.
En cuanto a la importancia, bueno, la gente se pone enferma, o quiere ver la tele, o lee y escribe en blogs de internet (no creo que estés sentado en elsofa de tu casa rezando a ningún dios mientras éste planta las palabras del blog en tu cabeza y tus pensamientos en palabras escritas), o quiere vivir en una casa y tener tres comidas calientes todos los días en su plato, o quiere desplazarse de un lado al otro del atlántico en avión, o quiere que cuando alguien roba en su casa la policía detenga al ladrón, o… Bueno, creo que se me entiende. El asunto es que en todos esos casos (y en muchos más) si el personal tiene un problema y quiere resolverlo no se pone de rodillas a rezar a su dios (a cualquiera, me da igual como se le llame) sino que recurre a la ciencia.
Es la ciencia la que ha doblado la esperenza de vida de las personas al menos en occidente, no los rezos a ningún dios, y cuando la esperanza de vida se alargue en Africa, ¿adivinas gracias a quién será?
P.S.: igual es que soy un iluso, pero creo que la vida de las personas es algo ligeramente importante. Vamos, digo yo, no sé.
Yo deseo la ultima novela pero no la editan aqui. Snuff.
Si quieres historias para no dormir, busca eugenesia, fue una ciencia de origen anglosajón que aparentemente finalizo en 1945 … sólo aparentemente, … y que hoy aparecen en forma de funda-mental-ismos …
¡Salud os!
#10: me terminé el libro anoche. Efectivamente, el final queda mal. Más bien diría que no tiene final.
#13: la última ya no es Snuff. Es Pygmy. Y no tengo ninguna de las dos. Este tío consigue escribir más deprisa de lo que yo puedo leerle.
Syphilis and STD’s need to be controlled