Justamente a la hora de escribir estas líneas tengo un dolor de estómago completamente merecido. Después de una cena de las de ponerse hasta las orejas, el último trago de un vaso de batido de vainilla me costó. ¿A santo de qué se me ocurrió echarme un segundo? Y luego recordé, para mi consuelo, que quizá la culpa no es completamente mía.

David Kessler fue jefe de la Food and Drug Administration desde 1990 hasta 1997. El pasado día 18 de junio, Salon publicaba una extensa entrevista en la que hablaban de los hábitos alimenticios de la población y de por qué, por mucho empeño que se ponga, es prácticamente imposible comerse únicamente una patata de la bolsa.

I published a paper called “Deconstructing the Vanilla Milkshake” with my colleagues at Washington State University. We asked: Is it the sugar, is it the fat, is it the flavor? Sugar is the main driver, but when you add fat to, it’s synergistic. So it’s more potent.

El artículo al que se refiere el señor Kessler se puede leer aquí. Estaba condenado desde que abrí la botella, y la culpa la tiene el azúcar por encima de todo lo demás:

Rats and humans avidly consume flavored foods that contain sucrose and fat, presumably due to their rewarding qualities. In this study, we hypothesized that the complex mixture of corn oil, sucrose, and flavor is more reinforcing than any of these components alone. [...] These data suggest that, calorie-for-calorie, sucrose is the dominant reinforcing component of novel foods that contain a mixture of fat, sucrose, and flavor.

7 comentarios

  1. Doctor Mapache (#1) dice:

    Yonkies de la junkie food.

    A mi me pasa con el gazpacho, no puedo tomarme sólo un vaso. Claro que el efecto también es demoledor.

  2. AuToMaTiC JaCK (#2) dice:

    Lo confieso, soy un yonki de la glucosa

  3. Luis (#3) dice:

    Esta entrada es una versión “comida sólida” del “no voy a volver a probar el alcohol en mi vida” que muchos de nosotros hemos proferido algún domingo por la mañana.

  4. krollspell (#4) dice:

    Con el picante también pasa lo de la mañana siguiente.

  5. Daniel (#5) dice:

    Y con la fabada pasa lo de la tarde inmediata.

  6. Psicopanadero (#6) dice:

    ¿Era un batido de vainilla de cinco dólares?

  7. Su (#7) dice:

    Estoy con 3.Luis.

    Suena muy a “no volveré a beber… batidos de vainilla”
    (pero es que están tan ricos)

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