Archivo de Mayo, 2009

Si les fallan todos los métodos caseros conocidos, a cada cual más ridículo (aguantar la respiración, estirar los brazos haciendo fuerza contra el marco de la puerta, beberse un vaso de agua al revés…), siempre pueden probar algo más novedoso y entretenido. Case report: Sexual intercourse as potential treatment for intractable hiccups:

A healthy 40-year-old man suffered from low back pain. Drug therapy, including several nonsteroidal anti-inflammatory drugs (NSAIDs), did not alleviate the pain.

After a few weeks of suffering, the patient was treated by an alternative medicine practitioner, but to no avail. Four weeks after the pain began, the patient was treated by a neurologist who gave him an injection of a 5-mL mixture of 1% lidocaine, betamethasone sodium phosphate, and betamethasone acetate (6 mg/mL) to the most painful and tender area. The patient felt immediate relief from the back pain, but 6 hours later he developed intractable hiccups. He became ver y anxious and was unable to work or sleep. He tried to treat himself with metoclopramide and chlorpromazine as well as several folk remedies, but the hiccups continued.

He made several attempts at massaging his anterior soft palate with a cotton wool bud for 1 minute without success. On the fourth day of continuous hiccuping, the patient had sexual intercourse with his wife. The hiccups continued throughout the sexual interlude up until the moment of ejaculation when they suddenly and completely ceased and did not recur over a follow-up period of 12 months.

[...]

A medical search using MeSH headings “hiccups,” “hiccoughs,” together with “sexual intercourse,” “ejaculation,” “orgasm,” or “sympathetic stimulation” was conducted. All references listed in articles on hiccups were also checked. No reports in the medical literature over the past 23 years show that sexual intercourse or ejaculation can terminate intractable hiccups.

Based on the experience reported in this case, ejaculation might lead to cessation of intractable hiccups. It is unclear whether orgasm in women leads to a similar resolution, an issue that could be investigated fur ther. Under circumstances in which sexual intercourse with a partner is not possible, masturbation might be tried as a means of stopping intractable hiccups.

Me lo envió lo Evan Balaban, responsable de localizar otros artículos delirantes que han aparecido por aquí, como respuesta tras hacerle llegar las técnicas de inseminación de cerdas en Dinamarca que aparecen en este vídeo. La ciencia es un sinparar.

Hace ya muchos años que no voy a la Feria del Libro de Madrid. Lo hice durante un par de años (o quizá fueran tres) justo antes de empezar la universidad; lo dejé cuando el evento se solapaba con los exámenes de junio, aunque algún año me habría dado igual no ir a según qué examen y pasarme la tarde paseando entre las casetas del Retiro. Al terminar la carrera tampoco volví: en algún punto del camino me había dado cuenta de que, en gran medida, lo que se exponía en la feria no me interesaba lo suficiente, más allá del descuento que podía conseguir en alguna librería del centro. Que para darse un garbeo por el parque siempre habrá días más vacíos.

En todo caso, a lo que iba. Dice Vargas Llosa:

En una entrevista publicada en el diario El Tiempo de Colombia, el autor de ‘La fiesta del Chivo’ declaró que “la gran amenaza son las máquinas que puedan acabar con el libro. No sabemos qué va a pasar con ese desafío para la literatura que es la pantalla”.

[...]

El escritor explica que “no es que esté en contra de la Red” pero cree que “si la literatura se hace solo para las pantallas se empobrecerá, porque la pantalla hace que pierda profundidad y riesgo”.

[...]

Para Vargas Llosa, “la tecnología imprime a la literatura una cierta superficialidad. En la pantalla se escribe informalmente, no infunde respeto.” El papel, en cambio, “infunde un respeto casi religioso al escritor. Uno se queda pasmado de la indigencia gramatical de los textos hechos para internet”, dijo.

Si el libro tiene que morir, muera. Yo no echo de menos el telégrafo; no creo que nadie de los presentes lo haga, seguramente porque muchos de nosotros jamás hemos tenido que hacer uso de esa tecnología[1]. Estamos acostumbrados, al teléfono, pero más al móvil que al fijo, y más de uno utilizará mucho más algún sistema de voz a través de internet. Para lo mismo con los periódicos: raro es el día que yo compro uno en papel, ¿para qué, si en la pantalla del ordenador tengo todos y puedo leer dos versiones de la misma noticia para caer en la perfecta esquizofrenia? En ningún caso una tecnología que ha mejorado a un sistema anterior ha supuesto una amenaza como tal, salvo para aquellos que tienen las posaderas pegadas a una poltrona construida sobre la anterior en plena obsolescencia. Pero no tiene sentido, más allá del berrinche, abrazar la mula y predicar contra el caballo de hierro.

De igual forma, generalizar la “indigencia gramatical de los textos hechos para internet” es como “alabar la perfección de los textos hechos para ser editados en papel”: una generalización. En internet, como en el papel, hay gente que es capaz de estructurar un texto, dar forma a los párrafos, hilar ideas de principio a fin y, además, hacerlo con facilidad y un estilo legible. También en el papel, como en internet, hay gente que no es capaz de dar pie con bola, de hacer bailar las comas, los acentos, el énfasis necesario para el tema que se está tratando y la cabeza del lector, que no puede sino cerrar su tomo y abandonarse rendido a los brazos de Morfeo. La afirmación tiene parte de razón desde el momento en el que cualquiera puede abrirse un blog y empezar a escribir en un par de minutos, pero para tener un libro en papel, hasta hace bien poco, había que saber escribir o al menos tener la capacidad de firmar un cheque. Ahora, con la autoedición, eso está dejando de ser cierto: cada vez más, cualquiera puede tener un libro con su nombre escrito en la portada.

Internet y autoedición son, por tanto, dos sistemas que permiten que cualquier persona, independientemente de sus cualidades como escribano, termine un texto y lo ponga a disposición del público, sin ningún filtro previo que establezca sobre qué puede escribir, con qué extensión tiene que hacerlo ni con qué punto de vista; que permiten que la selección comercial de temas no funcione. Ahora les recuerdo que la Feria del Libro de Madrid está organizada por la Asociación de Empresarios de Comercio de Libro de Madrid y los Distribuidores de Libros de Madrid. ¿Adivinan qué dos puntos pueden encontrarse en el artículo 6 del reglamento, que establece quién no puede tener representación en las casetas?

(ii) Los editores que se dediquen principalmente a la autoedición de libros.

(iv) Los libreros, editores, distribuidores y servicios de publicaciones de organismos oficiales e instituciones públicas que se dediquen principalmente a la venta, edición y distribución, respectivamente, de libros electrónicos o de libros que se publiquen por Internet o mediante cualquier otro soporte distinto de la tradicional edición impresa.

Veo el mismo camino que las discográficas: después de años de no querer, no poder o no saber adaptarse a una nueva tecnología y a uno nuevos modelos de edición y distribución, los editores y libreros se van a encontrar con que la gente se ha hecho sus propios apaños al margen del negocio, y luego llegarán los llantos, el rechinar de dientes y las acusaciones de piratería. Y nadie podrá decir que no se avisó. Y lo digo yo, que estoy dispuesto a pagar más por tener la misma versión de algo en papel por el mero hecho de que me gusta el tacto y el olor del libro clásico; pero jamás se me ocurriría decir que es mejor éste que la copia digital, como Vargas Llosa.

(Gracias a Versvs por ponerme sobre aviso al respecto de este asunto.)

[1] En realidad, una vez recogí un telegrama que un amigo envió a mi padre como broma. Me sentí hasta raro yendo a la oficina de Correos con la notificación.

The Jewish pattern of history, past and future, is such as to make a powerful appeal to the opressed and unfortunate at all times. St Augustine adapted this pattern to Christianity, Marx to Socialism. To understand Marx psychologically, one should use the following dictionary:

Yahweh = Dialectical Materialism
The Messiah = Marx
The Elect = The Proletariat
The Church = The Communist Party
The Second Coming = The Revolution
Hell = Punishment of the Capitalists
The Millennium = The Communist Commonwealth

The terms on the left give the emotional content of the terms on the right, and it is this emotional content, familiar to those who have had a Christian or a Jewish upbringing, that makes Marx’s eschatology credible. A similar dictionary could be made for the Nazis, but their conceptions are more purely Old Testament and less Christian than those of Marx, and their Messiah is more analogous to the Maccabees than to Christ.

Bertrand Russell en History of Western Philosophy.

Creo que este año es el primero que he pensado seriamente en ir a ver la persecución de queso colina abajo que se hace todos los años en Cooper’s Hill, cerca de la localidad inglesa de Gloucestershire. Concretamente, tomé la decisión al ver anunciada la edición de este año, al grito de ¡Qué cojones! ¿Y si me voy a Inglaterra?… dos segundos antes de ver que estaba leyendo algo que se iba a celebrar al día siguiente. Otra vez será.

Para todo lo demás, The Big Picture:

Carrera de persecución de queso de Cooper's Hill

Hay que intentar ver este vídeo reduciendo al mínimo el número de arcadas.

Otra opción es: cada vez que el carcundia diga una tontería, hay que beber. Se necesita un mínimo de dos botellas, siempre y cuando el vaso sea de chupito. Si es más grande, habrá que ir directamente a por la caja.

(Vía @ohu.)

Mañana por la mañana estaré dando una breve charla (lo suficientemente larga como para poder explicar algo, lo suficientemente corta como para no aburrir a las ovejas) en un instituto de Madrid a alumnos de primero de bachillerato. La temática de la charla consistirá en explicarles más o menos de qué se trata eso de ser ingeniero, ahora que tienen que empezar a pensar qué quieren ser de mayores (además de viejos sin darse cuenta). Teniendo en cuenta que mi en mi caso nunca he llegado a ejercer la profesión en una empresa, mi charla es una mezcla entre qué es lo que aprendería un ingeniero de telecomunicación (con algunas generalizaciones aplicables al resto de la profesión) y cómo le iría la vida si se dedicase a la investigación, como fue mi caso.

Tengo las transparencias medio terminadas (siempre están medio terminadas, incluso durante la charla) y parece que la cosa va encaminada, sobre todo si el ordenador que me presten tiene OpenOffice.org instalado o consigo que funcione bien la exportación a PowerPoint. Tengo sin embargo ciertas lagunas en lo concerniente a explicarles qué es lo que hace un ingeniero de telecomunicaciones cuando sale de la carrera, al margen de dejarse explotar unos cuantos meses como becario en prácticas. Aunque mantengo el contacto con amigos que terminaron la carrera más o menos a la vez que yo, la mayoría de ellos han terminado en una empresa grande dedicados a proyectos de desarrollo de aplicaciones; conozco algún caso raro de gente que se fue de Erasmus y no volvió, otros pocos que se quedaron en algún departamento de la escuela realizando investigación y en el apartado de cosas exóticas poco más puedo contar. Me consta que por este blog recala gente que después de haber estudiado en mi escuela se ha terminado dedicando a la enseñanza, así que al menos me gustaría saber cómo se llega ahí a ciencia cierta, tengo una cierta noción pero es todo a través de radio macuto y no me sentiría cómodo dando una charla con algo que tengo cogido con alfileres.

De todas maneras, y en general: para todos los que estudiaron ingeniería, me gustaría conocer sus pareceres y, especialmente, qué les habría gustado saber sobre la carrera antes de meterse en la carrera. Porque después ya habrá tiempo para arrepentirse.

Estos días me estoy librando bastante de tener que sufrir en mis carnes el castigo continuo de la campaña electoral. Leer los periódicos en Internet tiene la ventaja de que puedo no pinchar en las noticias que dicen que ha habido un mitin multitudinario en Villatripas de arriba en el que se besaron varios bebés y se prometió que el resto de los partidos es mucho más corrupto que el propio. Sólo interrumpe este oasis de paz algún anuncio esporádico en Spotify que consigo olvidar al cabo de un rato, después de que se me pasen los sudores fríos.

El otro día, comiendo en casa de mis padres, tuve la mala suerte de ver un telediario. Vi a Zapatero y a Rajoy. Zapatero contaba no sé qué batallitas sobre Rajoy. Rajoy contaba no sé qué batallitas sobre Zapatero. La mala fortuna me acompañó cuando vi un vídeo de la campaña del PSOE y, poco tiempo después, un cartel que metía miedo diciendo que los otros meten miedo. Así que no me he podido resistir:

Cartel PSOE - modificado

No se me corten: aquí tienen la plantilla sin el texto, a sugerencia de El Teleoperador.