Lo mejor es que en mi laboratorio todas estas personas está reunidas en una sola, y a pesar de ello nos sigue hablando. Le estoy enviando la viñeta pero ya.
Comentarios recientes
- Juanote en Por qué hace falta Público
- Caja China en «Por favor, dejad de meterle mano a los monaguillos. Nos está costando la pasta»
- RinzeWind en Por qué hace falta Público
- Gas en «Por favor, dejad de meterle mano a los monaguillos. Nos está costando la pasta»
- Fernando en «Por favor, dejad de meterle mano a los monaguillos. Nos está costando la pasta»
Miembro de…
En Twitter…
Blogs en castellano
- … y tan pocas balas
- Amazings
- Atrapado por tu moda
- Ciencia en el XXI
- David Bravo
- Derecho de Internet
- El laboratorio del Dr. Txap
- El retorno de los charlatanes
- El Teleoperador
- Enchufa2
- Escolar.net
- Fogonazos
- Guerra Eterna
- Halón Disparado
- JRMora, Humor gráfico
- La Aldea Irreductible
- La Ciencia y sus Demonios
- La Fragua
- La pizarra de Yuri
- La Realidad Estupefaciente
- Magonia
- Malaprensa
- Manifestómetro
- mi cockring no me deja pensar
- Mi mesa cojea
- Mondo Medico
- Otis B. Driftwood
- Per ardua ad astra
- Planeta Teleco
- Por La Boca Muere El Pez
- Sonicando
- Vicisitud y sordidez
Blogs en inglés
Mundo Exterior
Rincón ególatra
Archivo
Sindicar
Estadísticas




Donde yo estaba en Girona son por lo menos seis (tres más ayudantes) para un departamento de unas 60 personas. Yo también me acordé de ellos al leer la tira.
¿En tu laboratorio? ¡Y en el de todo el mundo! Por cierto, no sé si será simplemente una rareza de mi propia experiencia, pero en mi caso siempre han sido mujeres, y ya ván.