Esos trastos con lomo

Sputnik, mi amor (Haruki Murakami)

Me fui de viaje a Japón sin hacer mucho caso a las estanterías rebosantes de ejemplares de Tokio Blues en las librerías, y volví mientras mi compañero de viaje se leía en el avión (15 horas de viaje dan para mucho) After dark, comprado a última hora en el aeropuerto de Narita. En algún viaje furtivo a la Casa del Libro, el lugar en el que me compro las cosas que voy a leer en castellano porque haga lo que haga lo que voy a tener entre manos es una traducción, conseguí Sputnik y Al sur de la frontera, al oeste del sol.

Sputnik es el relato de Sumire, una muchacha que se enamora de una mujer mayor, Myû, y del profesor de primaria que sirve de hilo conductor a toda la historia. La sensación de abandono que empapaba todo el final de Plataforma, de Houellebecq, es también la que impregna todo este libro, que cuenta, con tintes surrealistas que no puedo explicar por aquello de no contar más de lo que debo, cómo unos personajes se buscan unos a otros y para terminar cada capítulo solos, como lo empezaron.

No sabría definir cómo escribe Murakami; sus larguísimas metáforas puntúan el texto y lo dotan de una tranquilidad que no he visto en otros autores. Será por la temática de la historia, o quizá será que este hombre gusta de narrar cuentos tranquilos en planos largos con personajes callados, como alguna película de Kitano.

Less than zero (Bret Easton Ellis)

Leí hace muchos años American Psycho y no volví a hincarle el diente a nada de Easton Ellis, a pesar de la insistencia de un compañero de curro que aseguraba que tanto este título como Glamorama me iban a encantar. Tenía toda la razón del mundo.

Porque el personaje tiene un nombre distinto, que si no habría pensado que la historia cuenta la juventud de Patrick Bateman, saltando de fiesta en fiesta entre consumo incontrolado de drogas y sexo enfermizo a la vez que oscila entre ser el rey del mundo y el más miserable miembro del lumpen. Todavía le quedaba por aprender, pero apuntaba maneras. Lástima que fuese otro personaje, al menos en denominación.

Books v. cigarettes (George Orwell)

Una colección de textos y ensayos cortos de George Orwell, del que sólo he leído 1984 y Rebelión en la granja hace ya tiempo. Tenía ganas de hincarle el diente a otra obra suya, y encontré este tomo en una estantería de Shakespeare and Company, en París. Las recopilaciones de relatos cortos suelen ser muy agradecidas, y ésta no es una excepción.

Al margen de los otros relatos que ocupan el libro (destacando los que escribió para relatar su infancia en un estricto colegio británico y su paso por el más repugnante hospital francés), el que da título al libro da para discutir largo y tendido. Orwell compara el coste, con algunas estimaciones razonables, de todos los libros de los que es propietario contra todo el dinero que se gasta en alcohol y tabaco a lo largo de un año. Concluye que la literatura, comparada con esas dos cosas, es barata, y que si no se lee más es porque la gente, en general, no lo encuentra entretenido. Podría hacerse la comparación aquí: dos cubatas y un paquete de tabaco pueden dar hasta para dos libros de bolsillo. Y sin embargo, según el estudio de hábitos de lectura en 2008 de la Federación de Gremios de Editores de España, un 31,4% de los encuestados afirma no leer nunca, y un 14,0%, casi nunca. Casi la mitad de la población no se lleva un libro a la cama ni en sueños, aunque, eso sí, el motivo principal que se esgrime no es que no se encuentre la lectura entretenida o apetecible: es el de la falta de tiempo.

Girl with curious hair (David Foster Wallace)

Supe quién era David Foster Wallace al día siguiente de que su cuerpo apareciese colgado en su apartamento. Luego leí comentarios de varias personas de cuyo criterio me fío bastante alabando la calidad literaria de su trabajo y lamentando la pérdida. Por eso, cuando me crucé con esta pequeña recopilación de relatos y artículos, decidí que no estaría mal pegarle un tiento.

La sensación que me ha dejado ha sido un tanto agridulce. Por una parte, se nota el estilo de este escritor, se nota en las situaciones rocambolescas (el relato que da título al libro es un viaje de ácido saltando por las apariencias de los asistentes a un concierto), en la forma en la que los personajes hilan sus pensamientos, como si hablasen, en los párrafos de media página en los que al terminar la tercera oración subordinada uno tiene que hacer esfuerzos por recordar quién estaba realizando la acción, que tampoco ha quedado muy clara. No es literatura fácil de seguir. Acostumbrado, quizá, a los párrafos de tres palabras de Palahniuk, la lectura se me ha hecho más difícil de lo que debería. Tampoco ayuda que posiblemente haya muchas referencias que se me escapan. La parte final, una mininovela de poco más de un centenar de páginas, parece ser una parodia de otro relato anterior de otro autor, que yo no me he leído (es más, ni recuerdo el nombre del otro autor ahora mismo).

Quizá más adelante me atreva, en vez de con relatos, con sus artículos periodísticos. Pero sólo quizá.

About a boy (Nick Hornby)

Yo no sabía que habían hecho una película con Hugh Grant; sabía que existía una pero estaba seguro de no haber oído hablar de ella en la vida. Sólo cuando terminé el libro y le eché un ojo a la ficha de la película me di cuenta de que el cartel me sonaba remotamente.

Niño extremadamente maduro para su edad conoce a treintañero irresponsable, treintañero y mocoso se hacen amigos e inician una relación simbiótica: uno aprende a ser guay y el otro a ordenar sus calcetines. La historia de siempre, vamos. Uno de esos casos en los que todo se habría resuelto mejor con dos hostias bien dadas a tiempo.

La guerra civil española (Paul Preston)

Tras mucho tiempo con una cierta alergia a los libros de historia, y tras una conversación delante de un café con micockringnomedejapensar y el Camarada Bakunin, decidí que lo mismo uno de vez en cuando no le haría daño a nadie. Empecé por uno de los temas más manoseados hoy en día: la guerra civil.

A pesar de ser un libro breve (unas 300 páginas, si la memoria no me falla), hace un recorrido bastante detallado por el período que comprende la Segunda República y la guerra civil hasta la victoria de las tropas golpistas. El retrato que se hace del período de antes de la guerra no es bonito: posiblemente durante la república, aunque se hicieron reformas que eran necesarias y cuya aplicación se venía pidiendo a voces desde hace tiempo, quizá también las quisiese hacer demasiado deprisa. Fue un período convulso y nada plácido que terminó cuando una caterva de hijos de puta decidió que la mejor solución era sublevarse. La guerra en sí fue, por una parte, una pantomima internacional, en la que los tratados de no intervención eran ignorados sistemáticamente por la Alemania nazi y la Italia de Mussolini, a pesar de haberlos firmado, mientras que en el bando republicano había casi más luchas internas por ver quién era el califa en lugar del califa que en luchar contra los rebeldes.

La bibliografía que ofrece al final, separada por temáticas, es tan tremendamente extensa y pormenorizada que la tengo aparcada a la espera de buscar algún tomo que explique más de determinados aspectos que merecerían una exposición más profunda.

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13 respuestas a Esos trastos con lomo

  1. Me alegra que hallas encontrado provechoso el de Preston. ;)

  2. No tiene mucho sentido comparar el precio de los libros con el de los vicios dada la existencia de las bibliotecas. Quien no lee es porque no quiere, o no le apetece, o no tiene tiempo, pero no porque no se lo pueda permitir económicamente.
    De Murakami he leído ‘After Dark’ y tengo en el lector electrónico un par de obras más. Quizás algún día continúe, quién sabe.
    ‘American Psycho’ es muy buena, pero me gusta más el final un tanto ambiguo que le dan en la película. No he leído nada más de este autor, pero me apetece.
    ‘La chica del pelo raro’ me dejó un poco como a ti. Mucha referencia a la cultura norteamericana que se me escapa y frases interminables. También había leído buenas referencias del autor y no sabía por dónde empezar, y lo hice por aquí porque los relatos cortos siempre son más fáciles de asimilar. No creo que lea nada más suyo.
    Lo de la Segunda República tiene tela. En su día me sorprendió bastante lo que nos contaron en clase de Historia y siempre he querido profundizar, pero tengo miedo de no saber elegir y encontrarme inesperadamente con la caverna. (Y, pero aún, no saber reconorla). Un autor extranjero quizás sea la mejor elección en este caso.

  3. requerido dijo:

    Hola,

    ¿quieres revolcarte en el suelo de la risa y después de un rato sentir una buena dosis de indignación? ¿cuando estás en la pelu te da grima coger el Hola o el Semana o el Pronto, pero sabes que algo tienes que leer? ¿qué tienen que ver entre sí la Chunga, Ruiz-Mateos y Tejero?

    El rey golpe a golpe:
    http://www.unidadcivicaporlarepublica.es/documunntosrep/un%20rey%20golpe%20a%20golpe.pdf

    vas a desear no haber vuelto de Japón.

  4. gfunho dijo:

    Ahora que te has animado con Murakami, te recomiendo fervientemente que leas:

    “El pájaro que da cuerda al mundo”

    Surrealismo en estado puro :)

  5. Vaya, hacía tiempo que no leía por aquí ninguan reseña de libros y de pronto seis seguidos.

    De Murakami me compré el otro día Kafka en la orilla, que de tanto oir hablar de él se me ha antojado. Y por dios que Books v. cigarettes lo pongo en pendientes.

    Por cierto, sobre lo que dices en ese párrafo, la gente, diga lo que diga, no lee por floja y gilipollas.

  6. gfunho dijo:

    Fé de erratas:

    #4 “cronica del pajaro que da cuerda al mundo”

  7. #5. No todas las ovejas son negras en Escocia.

  8. fer dijo:

    Ay tito Rinze, que poco corazón tienes. About a boy es un libro muy facilito pero muy simpaticón. Es verdad que la película pasó desapercibida, pero para mi es la mejor de Hugh Grant, y la escena del killing me softly con la guitarra es de las pocas que me ha hecho llorar, raro que es uno.

  9. Coca dijo:

    A mi me pasó lo mismo con La niña del pelo raro, pero previamente había leído Hablemos de langostas (selección de artículos periodísticos) y eso sí que son palabras mayores. De lo mejor que he leído en años, menudo coco que tenía el tío. Ahora estoy acabando Entrevistas breves con hombres repulsivos (también de relatos breves) y es bastante mejor que La niña… Lo recomiendo sin ninguna duda.

  10. RinzeWind dijo:

    #4: me lo han recomendado mucho, aunque también me han dicho que es de lo más surrealista que tiene. No sé si podré.

    #9: ése es el que me recomendaron a mí (Hablemos de langostas) hace tiempo. A ver si lo encuentro por ahí en versión original y cae.

  11. Rinze: Reconciliese con Foster Wallace.
    Lea su “Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer”.
    Pero no la versión de bolsillo, porque esa solo tiene el artículo homónimo, y le obligará a comprarse el libro dos veces. Tome la buena:

    http://3.bp.blogspot.com/_XStZ2vUPT-Y/SM5Y5fkp4II/AAAAAAAADyk/1d6XQr4eRBc/s400/algo+supuestamente.jpg

  12. Render dijo:

    Un libro que me gustó mucho sobre la Guerra Civil fue “Una historia de la Guerra Civil que no va a gustar a nadie”, de Juan Eslava Galán, muy fácil de leer (también tiene otro muy bueno y recomendable sobre los primeros años del Franquismo titulado “Los años del miedo”). El de la Guerra Civil de Anthony Beevor (autor de dos fantásticos libros sobre Stalingrado y la caída de Berlín) reeditado hace relativamente poco, también está bien, aunque es bastante más tocho.

    Cuidado con Ricardo de la Cierva, César Vidal o Pío Moa. Pueden alterar la percepción de la realidad hasta hacerte pensar que la guerra comenzó en 1934 y que los pobres militares en realidad se sublevaron contra su voluntad y porque no les quedaba más remedio para salvar a un país que se sumía en el caos.

  13. Steam Monkey dijo:

    “Hitler de pequeño leía mucho” ya lo vengo diciendo.