Leía ayer en la sección de ciencias de Público un artículo titulado El demonio es una locura contagiosa que hablaba sobre un brote de histeria colectiva en Nicaragua:
El antropólogo Phil Dennis, profesor de la Universidad Tech Texas (EEUU) y experto en grisi siknis [del inglés crazy sickness], habla de síndrome ligado a la cultura, ya que otras comunidades aisladas o autosostenidas sufren males parecidos, como el pibloktoq o histeria ártica de los esquimales. Otro factor que revela un sustrato cultural es el hecho de que los afectados no mejoran con fármacos, pero sí con remedios naturales preparados por los curanderos locales. Para los misquitos, el siknis pauka alkan en lengua local es producto de un maleficio. Dennis no trata el problema como una mera superstición, sino como el equivalente cultural de la anorexia y la bulimia que proliferan en las sociedades occidentales.
La EPM [Enfermedad Psicogénica de Masas] es el posible demonio detrás de muchas conductas achacadas a la magia negra, como el caso de las brujas de Salem en 1692. El mismo origen pudo tener el insólito impulso que en julio de 1518 lanzó a cientos de residentes de Estrasburgo a danzar hasta la muerte, en la mejor documentada de una decena de epidemias de baile que sacudieron la Europa medieval. Según el historiador John Waller, autor de un libro sobre el suceso, la hipótesis de la EPM goza de más aceptación que la alternativa, un envenenamiento por cornezuelo del centeno, un hongo psicoactivo.
La EPM parece ser una explicación propuesta para esos casos de locura colectiva en los que todo el mundo se comporta de manera irracional al unísono, a veces con fatales consecuencias. Aunque no especifica si ese mal sufrido por los españoles los últimos años, según el cual había que hipotecarse hoy mejor que mañana, pues la vivienda nunca baja, puede clasificarse dentro de esta patología, el artículo cita otro caso chanante:
También se atribuye a la EPM la epidemia de risa de Tanganika [ahora Tanzania], que en 1962 se extendió por la región de Bukoba, en la ribera del lago Victoria, en la actual Tanzania. El caso, publicado en la revista Central African Journal of medicine, comenzó con un chiste contado en un internado de chicas. Los ataques incapacitantes de risa y llanto en 95 de las 159 alumnas obligaron a clausurar la escuela, lo que extendió el contagio a las aldeas.
He estado buscando referencias a ese artículo del Central African Journal of Medicine, pero sin éxito. He localizado la cita, pero no el artículo original. Sin embargo, tras un rato de pinchar en enlaces varios y de saltar de revista en revista y repositorio en repositorio he logrado encontrar una pequeña joya: The laughter of the 1962 Tanganyika ‘laughter epidemic’, publicado recientemente (2007) en la International Journal of Humor Research, que asegura que el hecho, a pesar de los síntomas, no tuvo nada de divertido:
It has to be cautioned that for these reasons, mainly the non-humorous nature of the laughter involved, the ‘laughter epidemic’ itself may appear to fall outside of the purview of humor research. But this article, which aims to address this very point for the sake of humor research, is of course well within its limits. Accordingly, the present discussion is relevant mostly for humor scholars, but also psychologists and sociologists, whose fields centrally contribute to an understanding of the likely circumstances of the event, as well sociologists and anthropologists of science, who will find in the reception and distortion of the original report a fairly typical case of misquoting motivated by wishful thinking. In short, the good news is that there is a real event underlying the reports, but the bad news is that it had nothing to do with humor and only very little with laughter.
[...]
The Tanganyika ‘laughter epidemic’ is a case of motor-variant mass psychogenic illness. This is the result of the present reassessment of the original report on the event and corroborated by reports on similar events under similar circumstances. Although emphasized in reports on the epidemic, laughter in this context is just one of several symptoms, even if it makes a descriptive name based on the ironic contrast between a sign of joy and merriment, on the one hand, and a painful disease event, on the other. Laugher played a much smaller role in the event than most current descriptions claim, not least because laughing on an epidemic scale is physiologically impossible. The laughter in the event is not caused by a humorous stimulus that transmits it. It is not a case of contagious laughter, neither as emotional nor behavioral contagion, but only one of several common symptoms of motor-variant MPI, none of which could be triggered by or trigger laughter, e.g., running or seizures. For these reasons it is suggested that the present article should be the last to discuss the ‘laughter epidemic’ in research on humor, other than to illustrate the dissociation of laughter and humor.
O, dicho más brevemente, que la comedia puede atacar de vez en cuando, pero no fue en ese caso.



ÓsQar (#1) dice:
Pues yo me he quedado con las ganas de leer el chiste del internado de Tanzania, que tenía que ser cojonudo.
16/03/2009, 08:43Camarada Bakunin (#2) dice:
Pues no consigo acceder a International Journal of Humor Research desde aquí… Me voy a quedar con las ganas.
16/03/2009, 09:44Juan Manuel (#3) dice:
Lo del chiste me recuerda al gag de los Monty Python del chiste asesino de la II guerra mundial.
16/03/2009, 10:12Noid (#4) dice:
#3: Mira el último enlace del artículo :)
16/03/2009, 10:17TioMac (#5) dice:
Como arma de destruccion masiva el chiste es poco eficaz. Mata al que lo lee antes de que pueda propagarlo. Tendria que ser de esos que al principio no te hacen mucha gracia pero cuando te vuelven a la cabeza te descojonas…
16/03/2009, 13:50Juan Manuel (#6) dice:
#4: Tengo capados los videos en el curro :(
16/03/2009, 14:51morri (#7) dice:
Me recuerda un poco a la peli de El incidente en el que la gente se suicida sin motivo aparente y todos de golpe.
18/03/2009, 16:59jomi (#8) dice:
Me recuerda a “el mejor chiste del mundo” de los Monty Python.
19/03/2009, 00:10