El 27 de marzo de 2008, LiveLeak, una web que siempre ha publicado todo tipo de vídeos, incluyendo bastantes grabados en las guerras de Irak y Afganistán, fue el canal elegido por Geert Wilders, un político holandés, para distribuir su documental sobre el islam, Fitna. Justamente un día después, el 28 de marzo, LiveLeak retiraba el vídeo tras “amenazas muy serias a nuestros empleados“.
Al día siguiente conseguí localizar una copia que se salvó de la quema (podría ser ésta). Mi opinión hoy sobre esta cinta sigue siendo la de antaño: es una manipulación burda, está llena de argumentos simples y falacias cada dos por tres y parece hecha con el único objetivo de impresionar a quien ya viene predispuesto y que, presumiblemente, ofrecerá poca resistencia ante el razonamiento, por llamarlo de alguna forma. Pero una cosa es una cosa, y otra prohibirle al autor la entrada a otro país.
Leyendo el blog de New Humanist el otro día me enteré de que a Wilders se le había prohibido la entrada al Reino Unido. Wilders planeaba asistir a un pase de su documental que se llevó a cabo ayer en la cámara de los lores británica. El 10 de febrero, Wilders recibió una carta que le invitaba a quedarse en casa:
Dear Mr Wilders, The purpose of this letter is to inform you that the Secretary of State is of the view that your presence in the UK would pose a genuine, present and sufficiently serious threat to one of the fundamental interests of society. The Secretary of State is satisfied that your statements about Muslims and their beliefs, as expressed in your film Fitna and elsewhere, would threaten community harmony and therefore public security in the UK.
Ayer, Wilders llegó a Londres a través del aeropuerto de Heathrow y desde allí volvió a embarcar a Holanda tras no permitírsele la entrada al país.
Cualquier cosa que yo pueda comentar sobre este asunto ya la ha dicho Padraig Reidy. Reidy es editor del Index on censorship, una organización británica que vela por la libertad de expresión. Ayer, en un excelente artículo en el Guardian, decía:
How do you solve a problem like Geert Wilders?
The solution certainly doesn’t lie in barring him from entering the country.
[...]
[...] If we are to defend freedom of expression, then we cannot pick and choose what expression we defend. This point seems problematic for some liberals. Liberal Democrat Chris Huhne, has previously – and rightly – argued against prosecution for Holocaust denier Frederick Töben, saying: “In Britain, we value freedom of speech too highly to see it sacrificed because of the racist views of an oddball academic.”
No such leeway for an oddball politician. Speaking about Wilders, Huhne said: “Freedom of speech is our most precious freedom of all, because all the other freedoms depend on it. But there is a line to be drawn even with freedom of speech, and that is where it is likely to incite violence or hatred against someone or some group.”
This is not in the least bit consistent. But the problem is not with Huhne. The problem is that a man who is legally entitled, as an EU citizen, to enter this country, has been barred from doing do because of his opinions.
[...]
Censorship lends an air of legitimacy to arguments that may not necessarily warrant it. In this sense, it is as insidious when used against bad arguments as when used against good ones.
No tengo nada más que añadir.









De su artículo en Wikipedia
Ending all admittance of asylum seekers,
Creating a maximum limit of 5000 political refugees,
La verdad que poco me importa que al fundamentalista cristiano este se le prohiba la libre circulación por el mundo. Si tuviera que pedirle algo a Inglaterra, no estaría entre mis principales opciones
Yo también adhiero al principio “odio lo que usted dice pero…” la diferencia es que también se lo aplico a Amadineyad. Pero no seamos tontos, si este ayatolah de signo contrario llega a tener suficiente poder, no lo va a aplicar con nosotros. Wilders es el enemigo, al igual que su “modelo político” la Tatcher, tengámoslo siempre claro. Es antiislamismo que no resulta del ateísmo militante es simpre racismo (y religionismo, en el caso de Wilders)
Por lo que leo, no se le prohibió la entrada sino que se lo “invitó a retirarse” y se lo “declaró persona no grata”, no es lo mismo, especialmente para una persona que siempre juega en las fronteras del lenguaje como Wilders.
Parece que un boludo de la Cámara de los Lores lo había invitado e exploer su gracieta seudodocumental “Fitna” en el parlamento y es lógico que los demás se negaran ¿Por qué hay que ofrecer medios y respaldo formal para que cualquier patotero adolescente muestre sus cantitos de guerra contra la barra de enfrente? De más está decir que una exhibición pública en el parlamento inglés hubiera representado una apoyo pformal. No es eso lo que el mundo necesita precisamente. Al Islam (y a la religión en general) se la combate con argumentos.
Que locura!
Creo que uno mismo si comentio algo que no gusta, debe sentirse no grato y marcharse. Pero prohibir la entrada, encima con lo mediatico que es internet, es mucho peor que haberlo dejado pasar!
debe sentirse no grato y marcharse. Pero prohibir la entrada,
Más o menos lo que el fundi este quiere hacerles a todos los arab… los musulmanes en masa. Infinitamente menos grave es un repudio con nombre y apellido
Bueh, Rodolfo, vaya manera de tangar a la gente. Me dispongo a entrar a soloingles.com con toda la ilusión del mundo y resulta que en realidad es soloinglés.com! Eso no se hace, hombre…
De lo del humorista este, el Wilders, pues es cierto que ya está todo dicho, nada que añadir.
No me parece inteligente, en efecto, prohibir la entrada a un país a nadie, incluso aunque me parezca legítimo. No deberíamos pues prohibir la entrada a LePen o a tipos mucho más peligrosos que Wilders, como Aznar, a la vuelta de alguno de sus tours. Aunque según leo, no se la prohibieron.
Elías, Fitna no es islamófoba, es racista. Creo que utiliza la falacia del “islam con agenda” _si fuera cierta, la existencia del Gran Diseñador sería incontestable, ¡vaya planazo diseñado para 1500 años!_, no para hablar del/contra el Islam (observese el elegante uso de las mayúsculas iniciales en el juego retórico). Lo usa para hablar contra la inmigración africana y árabe. Ambos no llegan al 25% de los musulmanes del mundo, que son indostánicos. La ultraderecha europea nunca ha asociado el Islam al crecimiento desmesurado de los chinos que nos invaden con sus productos y nos obligan a cerrar las fábricas para quitar a nuestros hijos el pan de la boca… cuando esponencialmente en China es donde más está creciendo el número de practicantes, depués de América Latina (y por delante en número).
Estos individuos necesitan argumentos elegantes para incitar al odio racial en países muy sensibilizados al respecto, por su historia reciente. No se trata de odiar al negro, hay que ponerle motivos “científicos”, o “sociales” al asunto. Y por eso precisamente necesitan personajes como Hirsi Ali, probablemente, la única somalí que ha sido torturada en el mundo universo :( Son, para ellos, totalmente imprescindibles. Como aquí los colombianos que votarán “para frenar la inmigración” en los vídeos del PP _pena no haber podido grabarlo_.