Luis Alfonso Gámez: Los creacionistas repiten una y otra vez que no hay pruebas de la evolución.

Francisco J. Ayala: El antievolucionismo está en la calle, pero no tiene ningún impacto en el mundo científico. No hay ningún agujero en la teoría de la evolución. Está más comprobada que la teoría heliocéntrica, que dice que la Tierra gira alrededor del Sol y no al revés, o que la teoría atómica, según la cual la materia está hecha de átomos. Sólo hay dos científicos que escriben a favor del diseño inteligente, Michael Behe, un bioquímico de la Universidad Lehigh que escribe falacias, y William Dembski, quien tiene formación matemática y dice que el cálculo de probabilidades hace que la evolución sea imposible sin un diseñador. Yo he escrito en algún sitio que no discuto con Dembski porque no existe.

LAG: ¡Cómo!

FJA: La probabilidad de que William Dembski exista es más pequeña todavía que la probabilidad de que exista una de las proteínas que él dice que son imposibles sin un diseñador. A lo largo de su vida, un hombre produce billones de espermatozoides, todos genéticamente distintos. Una mujer produce, por su parte, unos quinientos huevos durante su vida. La probabilidad de que el espermatozoide que diera lugar a Dembski fecundara el huevo que diera lugar a Dembski es un número muy pequeño, el equivalente uno entre varios billones -el espermatozoide Dembski- multiplicado por uno entre quinientos -el óvulo de Dembski-. Si retrocedes hasta sus abuelos, la probabilidad de que exista Dembski se convierte en uno dividido por un uno seguido de sesenta o setenta ceros, y va reduciéndose con cada generación. Así que Dembski no existe y, por tanto, no hay que perder tiempo discutiendo con él.

Es un extracto de esta estupenda entrevista publicada hoy en Magonia.

17 comentarios

  1. jasev (#1) dice:

    La leí esta mañana. Me parece una completa genialidad.

  2. jan (#2) dice:

    Corríjanme si estoy perdiendo mucho en este razonamiento (que seguramente sea así):

    Dembski: La probabilidad de que exista el mundo tal cual es, es demasiado pequeña sin un diseñador

    Francisco J. Ayala: Pues más pequeña aun es la posibilidad de que tu existas, y como no hay diseñador, pues no existes

    Dembski: Pues va a ser que existo…

    No se si me explico, pero creo que el argumento de que no existe habla más bien a favor del creacionismo sin proponerselo.

  3. RinzeWind (#3) dice:

    #2: precisamente lo que hace Ayala es demostrar la inutilidad del argumento. Su paso dos es distinto:

    FJA: pues más pequeña es la probabilidad de que tú existas. Por lo tanto, no existes.

    D: Pues va a ser que existo.

    FJA: Y el mundo tal cual es, sin la necesidad de un diseñador.

    La diferencia es que en la argumentación del señor Ayala no hace falta meter diseñador ninguno.

  4. Elías Mandeb (#4) dice:

    Genial
    De todos modos, el cálculo de probabilidades no se aplica aquí ¿Cuáles son los casos posibles? ¿Cuáles son los casos favorables? ¿Por qué los universos sin vida son más “probables” que los con vida? ¿Cuántos universos vio el matemático este?

  5. jan (#5) dice:

    #3 ¡Ah bueno!, pero eso es dando por hecho que el diseñador no se ha metido a manipular los espermatozoides y los óvulos de los ascendientes de Dembski.

  6. RinzeWind (#6) dice:

    #5: creo que si intentas utilizar ese argumento llegas a un absurdo. Más que nada porque la premisa parte de la probabilidad sin diseñador. Meterlo más adelante llevaría a una falacia.

  7. Israel (#7) dice:

    Pues, sin ánimo de fastidiar la pelicula de Watchmen, un argumento muy similar servía de catalizador de algunas acciones en el comic. Y el que lo haya leído, me entenderá. El que no, que vaya comprando la entrada.

  8. jan (#8) dice:

    #6 Es que cada vez que se mete a Dios en un razonamiento, lo jode

  9. Ni! (#9) dice:

    ¡El milagro termodinámico! Qué grande, Alan Moore.

  10. Morvran (#10) dice:

    ¡Qué bueno! yo tenía un argumento semejante sobre las chicas de revista o televisión, que si las buscas en la ‘vida real’ estadísticamente no existen.
    Hay que conocer las condiciones para poder analizar de manera estadística un proceso, y aquí hablamos de que un ‘éxito’ es una estructura que se mantiene lo suficiente como para perdurar y es lo suficientemente flexible como para cambiar en función de las exigencias del entorno. Los fracasos, en todas las etapas, se eliminan, y eso desde el nivel molecular. El no poder ver la lista completa de ‘fracasos’ puede hacer pensar que esto no ha sido ‘prueba y error’.

    A veces la estadística es cuetión de enfoque: para el que juega a la lotería es un milagro que le toque, pero los que entregan el premio lo entregan cada semana.

  11. krollspell (#11) dice:

    ¡Ah, el principio antrópico!: da igual lo improbable que sea mi existencia a priori, el mero hecho de hacerme esta pregunta supone que el caso ya se ha dado, y la probabilidad a posteriori es uno.

  12. irichc (#12) dice:

    Se diría que el cálculo de probabilidades sólo es procedente cuando se aplica a Dios, o a la imagen que de él se hacen los ateos. ¿Por qué esa huida hacia delante cuando se someten los pretendidos resultados de la evolución a idéntico estándar?

    En realidad, hay algo muy cierto en el argumento antrópico, y es que no todos los universos son igual de improbables (uno en el que se dé a determinados seres la facultad de juzgar lo es infinitamente más), mientras que en principio sí lo son todos los hechos contingentes. Este salto, que rompe la falsa analogía de Ayala, no puede verse si estimamos que la vida racional es un compuesto químico más entre tantos, como la concepción de Dembski en el útero de su madre es una más entre tantas. En breve: Si creemos que son isomorfos lo sensible y lo inteligible, es decir, lo medido y la medida, creeremos también que los distintos universos posibles son equiprobables.

    Pero esto tiene una refutación sencilla. Medir es poner límites, y un límite es disímil a lo que limita, pues si compartiera la misma naturaleza sería una prolongación en lugar de un límite. Por tanto, dado que explicar es limitar, lo que explica la materia -distinguiéndola del resto de nociones- no puede ser materia, salvo que entendamos que la división conceptual establecida entre la materia y todo lo demás es arbitraria, como lo sería dividir longitudinalmente una pizarra con la marca de una tiza. Ahora bien, ello conllevaría admitir que las ideas, incluso las jamás concebidas, son tan físicas como el universo.

    Queda una última consideración por hacer. La fecundación que da lugar a un Dembski puede tenerse por equiprobable respecto a cualquier otra de los mismos progenitores, aunque ello es así sólo si dejamos de analizar, por desidia o por ignorancia, la causa de que prospere una sobre las demás. Sin embargo, no hay causa que pueda hacer más probable a un universo en relación a sus competidores estadísticos. Resulta absurdo postularla desde el momento en que se asume o bien que son universos incausados, o bien que nada sabemos de esta causa. Por consiguiente, el grado de probabilidad se medirá por sus efectos.

  13. Terbes (#13) dice:

    Yo creo en la evolución de las especies, pero decir que “No hay ningún agujero en la teoría de la evolución” me parece demasiado optimista (descuadre de las “predicciones” de la teoría con el registro fósil, incapacidad de dar explicación de los mecanismos fisiológicos que hacen que las especies evolucionen…).

    La teoría de la evolución darwinista la defiende todo el mundo por costumbre, pero muy pocos la estudian y menos la comprenden. Ya lleva muchos “parches” y al final será superada por otra (sin dios de por medio, por supuesto), pero si la “vieja escuela” es reacia a aceptar hechos que contradigan a su Dios no hay que mirar muy lejos para ver la misma actitud en la “comunidad científica” actual. Y es que si pones en tela de juicio la teoría de la evolución significa que eres creacionista o defensor del diseño inteligente. Me encanta el método científico.

  14. irichc (#14) dice:

    En el texto de Ayala hay exageraciones y generalizaciones fácilmente detectables. Lo que sigue es, además, una manipulación histórica:

    “Por eso, ya en los años 90, los creacionistas inventaron el diseño inteligente.”

    No es verdad. En primer lugar, por incurrir en la falacia “ex hoc, ergo propter hoc”. Y en segundo lugar, porque el diseño inteligente -sin conocérsele por este nombre- ya existía desde hacía un siglo en pensadores europeos como Brentano o Bergson (premio Nobel, por cierto):

    http://boards1.melodysoft.com/app?ID=arje&msg=306

    http://boards1.melodysoft.com/app?ID=arje&msg=359

    Aquí tenéis a otro “creata” yanqui:

    http://fvoluntaria.blogspot.com/search/label/Flammarion

    Bueno, más bien francés (Fundador de la Sociedad Astronómica de Francia), gran divulgador de la ciencia en su tiempo -muere en 1925- y místico. Esto último no debería restarle credibilidad científica, como no se la resta a Dawkins el ser ateo.

    Podéis decir que todos estos filósofos están desactualizados, como gustéis, pero renunciad a la tesis de que el diseño inteligente es un invento reciente del fundamentalismo bíblico americano, a modo de burdo caballo de Troya.

  15. LAH (#15) dice:

    pienso luego existo.
    Dembski no piensa luego no existe.
    ni ovulos ni leches.

  16. Nesta (#16) dice:

    Un razonamiento irrefutable.

  17. El Mario (#17) dice:

    Mierda.

    Entonces los creacionistas fueron hechos así por Dios, por un propósito divino. Y los creacionistas, sin embargo, son una de entre una infinidad de posibilidades válidas. Así que, mientras ellos están cualificados para ser creacionistas (porque los hicieron así), nosotros sólo nos adaptamos al papel.

    ¡Estamos condenados!

    :)

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