Archivo de Febrero, 2009

Estaré con la tostada todo el fin de semana y me durará hasta el lunes. Pórtense bien.

Gravity Bar

Prometo fotos a la vuelta. Y creo que cuando esto termine habré dejado los aviones por una temporada.

El cura con el niño - vidriera 1

La imagen de ahí arriba es una de esas cosas que terminan rulando por medio planeta gracias a un reenvío de un reenvío de un reenvío de un mensaje que ni en origen era original; puebla cientos (por no decir miles) de páginas web junto al rótulo fail, o similar, y supongo que, a estas alturas, todo el mundo que pase por aquí la tendrá más vista que el tebeo. El otro día unos compañeros de curro nos preguntábamos: ¿será de verdad? ¿Será un montaje? ¿Será una pieza de atrezzo cachondo?

En Snopes, una búsqueda por stained glass devuelve cuatro resultados, y ninguno es relativo a la vidriera del diablo.

Rebuscando un poco más se llega a esta página, que incluye la siguiente imagen:

La vidriera, toma 2

La captura pertenece a un capítulo de A dos metros bajo tierra. Por tanto, la obra de arte existe realmente. Faltaba por ver si fue creada para ese capítulo o ya existía de antes. Un comentario nos pone sobre la pista:

That is a genuine stained glass window installed in a 1930’s Church in Los Angeles. I took a similar picture of the exact same window years before the Six Feet Under show filmed at that church.

Una iglesia en Los Angeles de 1930, parece ser. Yo llegué hasta ahí. Alguien con más tiempo libre y más voluntad que yo pensó que quizá sería facilísimo ver en cuántas iglesias de esa ciudad se grabó alguna escena de la serie y encontrar la buena, si es que existía.

Pues sí, estaba tirado:

St. James’ Church is named for St. James’ the Greater, the first of the twelve apostles to be martyred. Like his brother, St. John, he was a fisherman and he is often represented in art as a pilgrim with a cockleshell. St. James’ observes his feast day on July 25 and the cockleshell motif is the church’s identifying symbol.

Becoming a great metropolitan parish was probably not foremost in the mind of The Reverend Noel Porter when he became the first rector of St. James’ Church in 1911. With a monthly parish income of $12 and a total of 16 parishioners, Fr. Porter surely looked upon mere survival of the church (then located at Ardmore and Pico Blvd.) as his most pressing concern. By 1915 the parish had grown to 250 members and in 1916 St. James’ found new and larger quarters at the corner of Western and Monette. By 1920, St. James’ ministry had again outgrown its space and the current site at Wilshire and St. Andrews Place was purchased. The present church building was completed in 1926.

En esa misma página existe una galería de imágenes de todas las vidrieras de la iglesia. Y en la décima posición está nuestro caballo ganador.

Se creen que hago estas cosas sólo por joder, pero hoy vengo a demostrarles que yo también sufro.

Ice Breaker

Nivel 16, y que no hay manera.

Hay muchos motivos para leer Guerra Eterna, el blog de Íñigo Sáenz de Ugarte, actual jefe de redacción de Público, pero hoy vengo a traerlas otra: el portavoz de la embajada israelí le ha echado la peta. Al título de este artículo me remito:

El portavoz de la embajada israelí, Edwin Yabo, me ha enviado una carta, con copia al director del diario y al presidente de Mediapro, que paso a reproducir:

“A propósito de su artículo del pasado día 15 de febrero, me permito enviarle copia del publicado por M. Indyk en el Herald Tribune ese mismo día. Como verá, se trata de un análisis crítico y legítimo de los resultados de las elecciones celebradas en Israel, que no incurre en la manipulación, demagogia y las mentiras contenidas en su artículo propagandístico, que no periodístico, sobre el mismo tema.”

El artículo de Martin Indyk, ex embajador de EEUU en Israel, puede leerse aquí. Indyk sostiene que EEUU debe apoyar a cualquier Gobierno que salga de las negociaciones ahora en curso en Israel, porque incluso uno formado sólo por partidos derechistas y ultraderechistas estaría dispuesto a negociar la paz, siempre que haya un interlocutor fiable al otro lado, cosa que ya sabemos que no ocurrirá hasta que las ranas críen pelo.

El mío, el “propagandístico”, está aquí.

Análisis legítimo, tócate los cojones, Mariloli. Que dice lo que queremos oír, pero más finamente. Estos diplomáticos…

(Empecé a escribir esto hace ya bastante tiempo, un poco después de la fecha en la que ocurrió el accidente de Spanair, mientras me sacudía de las gafas los restos carbonizados que me saltaban desde las páginas de algunos periódicos. Luego tuve mis dudas y pensé que quizá sería mejor dejarlo correr, pero dejé el borrador guardado, por si acaso. Estos días, mientras los buzos buscan un cadáver en Andalucía, la telebasura, que no necesariamente es un programa del corazón, encuentra su nicho; la misma telebasura de la que ahora parecen beber otros medios que se descuelgan con artículos lamentables con un 2.0 en el titular. Algún día, las cámaras llegarán primero y se quedarán con la exclusiva. Quizá sea mejor terminar ese borrador y escupirlo. Y que no nos pase nada.)

Ocurrió en algún punto del futuro. El auge del turismo espacial, hoteles-cápsula incluidos, había visto nacer la moda de pasar, al menos una vez en la vida, un fin de semana en una habitación geoestacionaria sobre las Bahamas, el Vaticano o el Gran Cañón. Durante un tiempo, tomarse un mojito sorbiendo burbujas ingrávidas a cientos de kilómetros sobre el Caribe fue la nueva histeria colectiva, primero con tarjeta a cuenta de la empresa y putas de lujo y más tarde a base de crédito y niños con los abuelos.

Después llegó el primer accidente.

Las antenas terrestres empezaron a retransmitir mensajes confusos primero, delirantes después y contradictorios cerca del final. Primero había sido un trozo de chatarra espacial el que había impactado contra uno de los módulos vacíos del Hilton Orbital 3, o el Orbital 2, o el Ritz Space Suite, sobre las Islas Canarias, encima de Sudáfrica o proyectando su invisible sombra sobre Nueva Zelanda. Más tarde empezaron a llegar informaciones que aseguraban que había sido una de las lanzaderas encargadas de llevar y traer pasajeros la que había tenido un impacto con un pedazo de basura primero, y se había estrellado a toda velocidad contra los tanques de oxígeno del complejo después. Quizá había sido encima del Índico. Había quién decía que había sido un misil iraní. Otros, que habían sido los chinos. Y todas las combinaciones posibles. Ninguna es cierta. Todas las anteriores. Al final, fueron las Canarias, la chatarra y el Orbital 2. Dos de la tarde, hora local.

Las televisiones españolas se hicieron rápidamente un hueco en la retransmisión mundial del desastre. La retransmisión por Intenet, o por lo que antiguamente se había conocido como Internet, antes de que los políticos decidiesen que lo de la cultura generada por los ciudadanos nunca podría acaparar tanta pasta para gastar en convites como los contenidos manoseados por los intermediarios, y se transformase en un canuto más a través del cuál emitir mierda convenientemente patrocinada y enlatada, fue seguida fundamentalmente por el público patrio. Se reciclaron platós, se cortaron las emisiones de los espacios programados para esa hora, se pasó a publicidad. En dos minutos una, dos, una miríada de caras afectadas en otros tantos distintos escenarios clónicos nos informaban de la terrible tragedia que había ocurrido allí arriba; que estaban con los familiares; que en seguida ofrecerían nuevos datos. Los becarios salieron a la calle armados con cámara, micrófono y la necesidad de rellenar varios minutos de drama humano: el de unas personas a través de los ojos de otras que no tenían nada que ver, convenientemente editado para todos los públicos de la sobremesa. Televisión de entrantes de lágrimas y ánimos mientras encontraban a los allegados de las víctimas y llegaba la carne.

¿Cómo se sentiría usted si alguna víctima hubiese sido un familiar suyo?

La Agencia Espacial Europea, reconvertida en parte en una empresa privada que ofrecía vuelos espaciales a viejos y nuevos ricos, cedió la nave con la que partió el primer equipo de rescate. Era un modelo viejo con tres módulos independientes que podían separarse hasta un máximo de cien metros del componente principal; era el máximo que daba el cable al que estaban anclados. Fue un recurso rápido de emergencia que se puso en marcha mientras otra nave, un modelo mucho más nuevo, más rápido y más versátil, se terminaba de despejar de material científico y se adaptaba su interior para dar cabida a los equipos de reanimación, los electrocardiógrafos, los medicamentos, los tanques de oxígeno, las mantas térmicas y toda la parafernalia necesaria.

Las televisiones consiguieron hacerse con otro vehículo. A día de hoy, nadie sabe de dónde salió, ni cuánto se pagó con él, ni como consiguieron la tripulación ni los sistemas de soporte, ni cómo se pusieron de acuerdo.

Un mensaje de nuestros patrocinadores.

Una grabación telefónica enviada por un telespectador muestra las últimas palabras de su padre antes de oír una fuerte explosión y los gritos de los ocupantes del módulo vital. ¿Quieren obtenerla? Manden un mensaje con la palabra QUIEROMAS al 5454. ¡Envíen sus grabaciones y consigan ustedes también una suscripción a nuestro canal de autopsias de famosos!

Un remolcador que se encargaba de retirar piezas de basura espacial consiguió apartarse de su trayectoria y acercarse lo suficiente al complejo como para captar algunas imágenes nítidas. Aunque el lugar del impacto estaba al otro lado de la estructura, toda la zona estaba cubierta de desperdicios. Algunos se movían. Parece ser que algunos ocupantes del hotel habían conseguido ponerse los trajes de emergencia antes de que la despresurización de los distintos módulos los expulsara al vacío.

Otros, al parecer, también habían conseguido acoplar los tanques de oxígeno portátiles.

Nunca hemos emitido otra cosa. Siempre hemos estado trabajando en esta tragedia.

En el espacio nadie podía oír los gritos de los supervivientes flotando a la deriva. Descubran por qué con nuestro experto después de la publicidad.

La nave fletada por las televisiones consiguió llegar al lugar del impacto media hora antes que la segunda nave de rescate. La primera, con toda su antigüedad, sus grietas reparadas y su antiguo motor de fisión, se había quedado finalmente en tierra mientras los técnicos intentaban encontrar una avería en el sistema de navegación.

Al teléfono, recibiendo la mirada afectada del presentador a través de la pantalla, estaba una chica de menos de treinta años que explicaba, entre sollozos, que su padre estaba en el hotel; que su habitación se encontraba al otro extremo de donde se produjo la colisión inicial; que, por favor, le buscasen.

¿Será su padre el ocupante del traje al que se acerca el cámara en estos momentos? Envíen SI o NO al 5544 y consigan una estancia en el Ritz Space Suite para dos personas.

Un miembro del equipo de rescate consiguió llegar a tiempo de evitar que el asistente soltase el último cierre del casco de aquel cadáver errante. El share bajó veinte puntos.

Tycho observando su supernovaAunque sólo fuera por el bigotón, los compañeros de Vicisitud y sordidez deberían tener carnet del club de fans de Tycho Brahe. Si a eso le unimos que posiblemente sea de las pocas personas que tienen en la Wikipedia una entrada dedicada a su nariz [1] y al enano que guardaba en su castillo, vemos que ya era un individuo a tener en cuenta. Además, hizo cosas.

A principios de noviembre de 1572, algo ocurrió en el cielo. Una estrella, que ahora sabemos que fue una enana blanca, se cansó de vivir en la constelación de Casiopea y estalló. En una época en la que se pensaba que todo lo que había más allá de la Luna pertenecía a una quinta esfera inmutable, Tycho escribió De nova et nullius ævi memoria prius visa Stella, iam pridem Anno à nato CHRISTO 1572, mense Novembrj primùm Constecta, contemplatio mathematica. Para los que pasasen más allá del título, decía dos cosas importantes:

  1. Que aquello que había aparecido en el cielo de repente, con un brillo tal que su observación era posible incluso a la luz del día, era un objeto que se encontraba más allá de la órbita de la Luna.
  2. Que los objetos situados allí, por tanto, no eran inmutables.

El relato de Brahe cuenta así los eventos (traducido al inglés):

On the 11th day of November in the evening after sunset, I was contemplating the stars in a clear sky. I noticed that a new and unusual star, surpassing the other stars in brilliancy, was shining almost directly above my head; and since I had, from boyhood, known all the stars of the heavens perfectly, it was quite evident to me that there had never been any star in that place of the sky, even the smallest, to say nothing of a star so conspicuous and bright as this. I was so astonished of this sight that I was not ashamed to doubt the trustworthyness of my own eyes. But when I observed that others, on having the place pointed out to them, could see that there was really a star there, I had no further doubts. A miracle indeed, one that has never been prevoiously seen before our time, in any age since the beginning of the world

Hoy, la supernova de Tycho tiene un número de catálogo: es la SN 1572. Sus restos tienen bastante poca forma de estrella, claro:

SN 1572

[...] the green and yellow images are expanding debris, captured by X-ray imaging. And the blue line is also X-ray images, capturing the blast’s outer shock wave. The red part of the image is infrared, showing newly synthesized dust from the ejected material, and heated pre-existing dust from area around the supernova.

[1] ¡Junto a la dentadura de George Washington y la lengua de plata de Jebediah Springfield casi tendríamos una cabeza!

Para modernizar la imagen del euro, el Banco Central Europeo ha decidido permitir la realización de diseños locales también en los billetes. Esto los coloca a la par con las monedas, que desde la salida de la moneda única muestran en una cara un motivo elegido por el país en el que se acuñaron, además de aquéllas que muestran dibujos conmemorativos en fechas señaladas.

En el billete de 500 euros para España se han tenido en cuenta las últimas noticias que rodean a la Comunidad de Madrid. El cambio ha sido sutil, como muestra esta imagen a la que ha tenido acceso el equipo de investigación del blog:

Nuevo billete de 500 euros

(Inspirado, efectivamente, en la viñeta de Forges de ayer.)