Cuando nuestra cara fue la cara oculta

Un hombre portando madera sobre su espalda, a veces llevando una horca y un perro, un viejo jorobado sentado junto a un árbol, una señora leyendo un libro, un escarabajo, un conejo, San Jorge matando al dragón, un pirata… la cohorte de pareidolias lunares, basadas en sus cráteres, sus sombras y sus mares, es infinita y se apoya en las modas, modelos y mitologías de cada época, cuyos habitantes verán lo que quieran ver.

La cara oculta

Pero no es en esa imagen de ahí arriba. Corresponde a una fotografía tomada por el Apolo 16 que muestra parte de la cara que nunca vemos de nuestro satélite. La Luna tarda 27.3 días en dar una vuelta alrededor de la Tierra, y su período de rotación es el mismo, de ahí que siempre veamos la misma cara. Gracias a la libración se puede ver hasta un 59% de la superficie lunar sin moverse de casa; la sincronización no es perfecta.

O eso ocurre ahora, al menos. Podría ser que un guantazo bien metido le hubiese dado la vuelta a nuestro satélite hace 3900 millones de años:

According to earlier computer simulations, the moon’s western hemisphere as viewed from Earth should have about 30 per cent more craters than the eastern hemisphere. That’s because the west always faces in the direction in which the moon orbits, which makes it more likely to be hit by debris, for the same reason that more raindrops strike a moving car’s front windshield than its rear.

However, when Wieczorek and Le Feuvre compared the relative ages of the craters, using data about the sequence in which ejected material was deposited on the surface, they found the opposite to be true. Although the youngest impact basins were concentrated in the western hemisphere, as expected, the older craters were mostly congregated in the east. This suggests that the eastern face had once been bombarded more than the western face.

This could be explained if a large asteroid impact had set the moon turning. Such an impact would have put the satellite’s rotation rate out of whack, so that for tens of thousands of years it would have appeared to slowly turn as viewed from Earth. Eventually, it would have settled into the current position.

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8 respuestas a Cuando nuestra cara fue la cara oculta

  1. Txapulín dijo:

    Genial entrada, Rinze.

    Yo siempre he visto la primera y más simple pareidolia de uno de tus enlaces, ésta.

  2. Manowl dijo:

    Qué ganas de buscar las explicaciones más peregrinas para los fenómenos más simples… “guantazo de asteroide”… meh! Yo plantearía mejor una guerra espacial antediluviana, con bombardeos planetarios como causa plausible de los cráteres. Tintes lovecraftianos opcionales.

  3. Adrián dijo:

    Para que luego digan que la mano de Dios no existe…

  4. krollspell dijo:

    #3: en este caso sería más el martillo de Dios

    http://en.wikipedia.org/wiki/Hammer_of_God

  5. kylie moñigas dijo:

    he alumbrado una idea, una pregunta:

    vale, como los dos periodos coinciden siempre vemos la misma cara de la luna, pero para diferentes personas situadas en distintas longitudes en la tierra, las caras visible y oculta de la luna serán distintas. Quiero decir que si me muevo a este y oeste, cambiará la cara visible de la luna. Así la mitad que es oculta para mí, en alguna otra longitud (a la altura de las antípodas) será la visible…

    es esto así?

  6. RinzeWind dijo:

    #3: ¿qué te hace pensar que sí?

    #5: coge una naranja y una mandarina (o lo que te plazca) y mira a ver por qué tu argumento falla.

  7. kylie moñigas dijo:

    yo había pensado en dos ruedas dentadas, apoyada una contra otra

    ciertamente con un giro extraño ya que la rueda grande gira más rápido que la pequeña, así que lo de las antípodas se me cae

    en cualquier caso la pequeña tiene en todo momento algunos de sus puntos en contacto con la grande, y da una vuelta completa… por lo que ha de ser ‘vista’ en toda su circunferencia

    Pero, vale, probaré con la naranja y la mandarina, y dentro de 27.3 días te cuento… :p no tengo fino el lóbulo del pensamiento espacial

  8. kylie moñigas dijo:

    ya lo he cogido, ya se cómo funciona!