Archivo de Enero, 2009

Me envía el Teleoperador un e-mail con el asunto Me despollo vivo. Resulta que Alternativa Española ha ido a manifestarse frente a la embajada de los Estados Unidos en Madrid para protestar contra “la política proabortista del nuevo presidente de los EEUU”. Han entregado la siguiente carta:

“Quiero, en nombre de Alternativa Española, de quienes en España trabajamos por la supresión y erradicación de las injustas e ilegítimas leyes abortistas, que privan del más fundamental de los derechos, la Vida, a millones de niños en decenas de países del mundo en medio de la más absoluta indiferencia, que haga mostrar al recién nombrado presidente de los EEUU nuestra más absoluta repulsa e indignación ante la decisión de iniciar su mandato retrocediendo en la línea de Defensa de la Vida que había adoptado el gobierno norteamericano. Retroceso que es consecuencia directa de la firma de la orden ejecutiva que supone la anulación de las restricciones que, para la práctica de abortos, contenía la legislación de su país, impidiendo que fondos públicos de cualquier tipo fueran destinados a lo que ya es un negocio más, el del aborto.

Quisiera que trasladara a su gobierno, y en especial al presidente Barak Obama, una invitación a la reflexión para que se plantee la siguiente cuestión: ¿Puede un presidente, que se presenta como progresista, renovador, luchador por los derechos civiles, iniciar su mandato privando de la posibilidad de ser a millones de futuros americanos?

Por todo ello, esperamos que el gobierno de los EEUU reconsidere su postura, vuelva a apostar por la Defensa de la Vida, atienda las demandas de los activos grupos pro-vida norteamericanos y vuelva, como paso inicial, a establecer las restricciones que puso en pie el presidente Reagan”.

Se me ha ocurrido cambiar algunas partes del texto; resulta que con mínimos cambios, incluso dejando párrafos enteros sin tocar, la cosa queda igual de absurda pero mucho, mucho más divertida.

“Quiero, en nombre de Alternativa a la Alternativa Española, de quienes en España trabajamos por la supresión y erradicación de las injustas e ilegítimas leyes que permiten el celibato, que privan del más fundamental de los derechos, la Vida, a millones de niños en decenas de países del mundo en medio de la más absoluta indiferencia, que haga mostrar al recién nombrado presidente de los EEUU nuestra más absoluta repulsa e indignación ante la decisión de iniciar su mandato retrocediendo en la línea de Defensa de la Vida que había adoptado el gobierno norteamericano. Retroceso que es consecuencia directa de seguir permitiendo la legislación que permite el celibato, impidiendo que fondos públicos de cualquier tipo fueran destinados a lo que ya es un negocio más, la iglesia.

Quisiera que trasladara a su gobierno, y en especial al presidente Barak Obama, una invitación a la reflexión para que se plantee la siguiente cuestión: ¿Puede un presidente, que se presenta como progresista, renovador, luchador por los derechos civiles, iniciar su mandato privando de la posibilidad de ser a millones de futuros americanos?

Por todo ello, esperamos que el gobierno de los EEUU reconsidere su postura, apueste por la Defensa de la Vida, atienda las demandas de los activos grupos pro-vida norteamericanos y, como paso inicial, programe en horario nocturno la filmografía de Rocco”.

El número de personas que lee un texto y entiende lo que le sale del ojete es, sin lugar a dudas, elevado. Arcadi Espada también lo hace de vez en cuando (la negrita es mía):

Y también, por seguir con lo interesante, una entrevista a Michael Shermer, que publica tercera cultura. (Una entrevista, por cierto, en la que se aprecia perfectamente el doble rasero de la izquierda (liberales). Shermer le dice a Vicente Carbona que no tiene ninguna importancia que Obama acabe sus discursos con el Dios bendiga a América. Son cosas que se dicen. Naturalmente. A excepción que las diga Bush, porque entonces la cosa se convierte en cruzada. Cosas que se dicen. Cosas que se hacen: como la de ir a misa minutos antes de ser proclamado presidente. Y estos pavos escépticos felices porque Obama les dejó caer la migajita de citar entre las religiones la de los ateos, non believers, que es como no guilty).

¿Shermer? ¿Éste Michael Shermer? Habrá dicho otras cosas con las que yo no estoy de acuerdo (como sus loas al libre mercado después del hostión de finales del año pasado, ése que todavía se está hinchando), pero el chirriar de las líneas de Arcadi todavía me ha dejado los dientes rechinando. Busco en la entrevista. Y encuentro (la negrita es, nuevamente, mía):

Uno de los argumentos de Dawkins con los que sí estoy de acuerdo, sin duda, es que donde existen obvias violaciones de derechos civiles y libertades por culpa de la religión debemos levantarnos y decir algo. Pero ya sabes, es preciso escoger tus batallas con cuidado. Todo el asunto de “Bajo Dios” (Under God) en la Promesa de Lealtad (Pledge of Allegiance), “Nos Fiamos de Dios” (In God we Trust) en el dinero, y el “Que Dios Bendiga a los Estados Unidos de América” (God Bless the United States of America) que dicen todos los políticos, hasta Obama…no deberían estar ahí en un foro público. Tenemos separación entre estado e iglesia, no deberían estar ahí. Pero esto es tan insignificante, tan banal, que pienso que a la gente en realidad no le importa. Ni piensan en ello hasta que un ateo se levanta para decir que eso no debería estar ahí. Entonces se excitan y se convierte en evento público, cuando no creo que nadie lo haya pensado dos veces.

Me refiero a que decir “Que Dios Bendiga a América” es como decir -ya sabes- “¡Aleluya!”, o “¡Somos los Número Uno!”, lo que sea. Sólo es algo que se dice, no tiene mayor significado. Sin embargo, “Vamos a enseñar el creacionismo en una escuela pública”, donde pretenden que se cambie el plan de estudios, y se obligue a los maestros a hacer algo, so sí está convirtiéndose en algo bastante serio. O los matrimonios homosexuales: ahora estamos hablando de contratos, de la Constitución, de libertades civiles y de derechos que las personas tienen sobre sucesiones, de testimonios y decisiones médicas. Esto es incomparablemente más serio que el “Nos Fiamos de Dios” de las monedas. Así que yo aconsejaría a las personas que se ocupasen de luchar por asuntos políticos más serios.

Tras leer la respuesta completa, parecería que Shermer ha dicho que las menciones a Dios en boca de un presidente no deberían estar ahí, y luego pasa a explicar que, posiblemente haya cosas con más influencia en el día a día contra las que pegarse; que estaría bien tener unas ciertas prioridades. Que hay cosas que luego se traducen en cambios legislativos y hay cosas que no. La mención a que cuando lo hace Bush es la peor de todas las injusticias no la he encontrado.

No termino de estar de acuerdo en la forma en la que Shermer explica el asunto, y posiblemente la importancia que yo le daría al asunto si viviese en los Estados Unidos serái diferente, pero en ningún caso tiene el matiz que parece dar Espada en su artículo, especialmente cuando la mención a Obama está así puesta (“que dicen todos los políticos, hasta Obama”). Pero es tan bonito practicar esgrima contra hombres de paja…

Nuestra infancia no deja de sufrir violaciones. Ahora resulta que Afrodita A nunca dijo “¡Pechos fuera!”. La entrada de hoy vino motivada por otra cita, pero la introducción viene al caso.

Ayer, durante las discusiones sobre acupuntura, krospell dijo que:

Tengo mente abierta, pero no tanto como para que se me caiga el cerebro al suelo.- Richard Feynman

Durante mucho tiempo, yo pensé que esa frase era de Carl Sagan, y también estaba equivocado; un día, sacando el tema, me aclararon que el mérito le correspondía a James Oberg, ingeniero aeroespacial norteamericano (la frase original es Keeping an open mind is a virtue, but not so open that your brains fall out).

Conozco, al menos, y que yo recuerde, otra frase dicha por una persona de carne y hueso sobre la que existen variantes y confusiones. Si yo digo:

Los dos elementos más abundantes en el Universo son el hidrógeno y la estupidez.

Seguramente más de uno estará pensando en Albert Einstein. En realidad su frase era:

Dos cosas son infinitas: el Universo y la estupidez humana; y no estoy seguro acerca del Universo.

La primera frase corresponde a Frank Zappa, pero las versiones se entremezclan.

Posiblemente haya muchísimas frases mal atribuidas, pero el comentario de ayer me trajo estas dos a la mente. Luego podríamos empezar con lo que nunca dijeron nuestros personajes de ficción favoritos. Por ejemplo, Sherlock Holmes jamás le señaló a su más estimado doctor que un cierto hecho fuese elemental. Sin embargo…

“Elementary, my dear Watson, elementary,” murmured Psmith.

La frase aparece por primera vez en Psmith, Journalist, una novela de P. G. Wodehouse publicada por entregas en la revista The Captain en 1909. Desde ahí saltó al 221B de Baker Street.

Me acaba de llegar una carta del Planetario de Madrid en el que anuncian la celebración de la siguiente edición de su ya tradicional curso de introducción a la astronomía y la astrofísica:

Este curso, organizado por el Planetario de Madrid, ofrece una introducción general a la Astronomía y Astrofísica, e intenta acercarnos a aquellos aspectos que proporcionan una mejor comprensión de los fenómenos celestes. Las sesiones se imparten en la Sala de Proyección del Planetario y en ellas se usan todos los recursos audiovisuales disponibles. Así, la visualización y asimilación de los conceptos astronómicos viene facilitada por la utilización de un medio especialmente desarrollado para este fin, como es el Planetario.

En el curso está programada, asimismo, una sesión de astronomía práctica en la que, si las condiciones meteorológicas lo permiten, tendrá lugar una observación con telescopios en la explanada del Planetario en colaboración con astrónomos de la Agrupación Astronómica de Madrid.

Yo fui alumno del curso el año pasado y tengo que recomendarlo. Veo que este año se ha mantenido el precio (100€) y siguen dando una cantidad considerable de material al matricularse. Si hay alguien interesado, lo único que puedo hacer es recomendar aparecer en la puerta bien temprano el día de la matriculación; ésta empieza a las 10: las 8 puede ser un buen momento para estar por allí.

Una búsqueda en con la cadena “acupuntura madrid” proporciona 145.000 resultados y un puñado de localizaciones en sus mapas. Buscando en las distintas páginas, he podido encontrar que algunos centros cobran 80€ por la primera sesión y 45€ por las demás, mientras que otras indican que 6-8 sesiones deben ser consideradas el número mínimo, siendo necesarias algunas veces hasta 15 o 16 sesiones. Pueden convertirse en expertos en agujerear a sus conciudadanos con un máster de 3400€ de nada.

¿Merece la pena? A la luz de la evidencia, uno diría que no: Acupuncture treatment for pain: systematic review of randomised clinical trials with acupuncture, placebo acupuncture, and no acupuncture groups es un artículo publicado anteayer en BMJ, consistente en una revisión de trece estudios (más de 3000 pacientes) que investigaron el efecto analgésico de la acupuntura frente al placebo. Sorpresa:

Our findings question both the traditional foundation of acupuncture, which is based on the existence of meridians and Qi sensations, and the prevailing hypothesis that acupuncture has an important effect on pain in general. If this hypothesis is wrong, and our results point to that, then acupuncture would seem to be unlikely to have an effect on pain related only to certain conditions, but further studies may examine this question.

In some situations placebo acupuncture is associated with large analgesic effects, but in other situations similar procedures cause no, or only small, effects. Thus, to regard placebo acupuncture as a universally effective “super placebo” would be inappropriate. Important heterogeneity remains unexplained and calls for further studies on the underlying mechanisms of the effects of placebo acupuncture and placebo in general.

We suggest that future trials on acupuncture for pain focus on two strategies. Firstly, researchers could try to reduce bias by ensuring blinding when possible. For example, blinding of the healthcare provider can be achieved by having the needling done by acupuncture naïve clinicians blinded to the hypothesis of the trial. Secondly, researchers could try to separate the effects involved: the physiological effect of needling at acupuncture sites or at other sites and the psychological effect of the treatment ritual or of the patient-provider interaction more broadly.

Conclusion

We found a small analgesic effect of acupuncture that seems to lack clinical relevance and cannot be clearly distinguished from bias. Whether needling at acupuncture points, or at any site, reduces pain independently of the psychological impact of the treatment ritual is unclear.

Hoy, como ayer, la acupuntura es un cuento chino. Las pruebas, a la espera de realizar estudios que puedan ser más específicos en los apartados reseñados en las conclusiones, no indican que mañana vaya a ser diferente. Guarden su dinero.

Already we’ve seen people use “research” as their defense for committing crimes. Wynona Ryder shoplifting in preparation to play a character who steals. Pete Townsend visiting Internet kiddie-porn websites in order to write about his own childhood abuse.

Already our freedom of speech is headed for a collision with every other law. How can you write about a sadistic rapist “character” if you’ve never raped anybody? How can we create exciting, edgy books and movies if we only live boring, sedate lives?

The laws that forbide you to drive on the sidewalk, to feel the thud of people crumbling off the hood of your car, the crash of the bodies shattering your windshield, those laws are economically oppresive. When you really think about it, restricting your access to heroin and snuff movies is a restriction of your free trade. It’s impossible to write books, authentic books, about slavery if the government makes owning slaves ilegal.

Chuck Palahniuk, en uno de sus artículos publicados en Non-Fiction. El argumento presentado ahí arriba es irónico; quizá el aviso esté de más, pero al faltar gran parte del contexto puede parecer que la cita es de algún liberal desquiciado.

Un hombre portando madera sobre su espalda, a veces llevando una horca y un perro, un viejo jorobado sentado junto a un árbol, una señora leyendo un libro, un escarabajo, un conejo, San Jorge matando al dragón, un pirata… la cohorte de pareidolias lunares, basadas en sus cráteres, sus sombras y sus mares, es infinita y se apoya en las modas, modelos y mitologías de cada época, cuyos habitantes verán lo que quieran ver.

La cara oculta

Pero no es en esa imagen de ahí arriba. Corresponde a una fotografía tomada por el Apolo 16 que muestra parte de la cara que nunca vemos de nuestro satélite. La Luna tarda 27.3 días en dar una vuelta alrededor de la Tierra, y su período de rotación es el mismo, de ahí que siempre veamos la misma cara. Gracias a la libración se puede ver hasta un 59% de la superficie lunar sin moverse de casa; la sincronización no es perfecta.

O eso ocurre ahora, al menos. Podría ser que un guantazo bien metido le hubiese dado la vuelta a nuestro satélite hace 3900 millones de años:

According to earlier computer simulations, the moon’s western hemisphere as viewed from Earth should have about 30 per cent more craters than the eastern hemisphere. That’s because the west always faces in the direction in which the moon orbits, which makes it more likely to be hit by debris, for the same reason that more raindrops strike a moving car’s front windshield than its rear.

However, when Wieczorek and Le Feuvre compared the relative ages of the craters, using data about the sequence in which ejected material was deposited on the surface, they found the opposite to be true. Although the youngest impact basins were concentrated in the western hemisphere, as expected, the older craters were mostly congregated in the east. This suggests that the eastern face had once been bombarded more than the western face.

This could be explained if a large asteroid impact had set the moon turning. Such an impact would have put the satellite’s rotation rate out of whack, so that for tens of thousands of years it would have appeared to slowly turn as viewed from Earth. Eventually, it would have settled into the current position.