Asfixia

ChokeQuien haya visto El club de la lucha ha echado un rápido vistazo a cómo funciona la mente de Chuck Palahniuk: es un sitio oscuro y húmedo lleno de personajes con comportamientos autodestructivos que, en el fondo, nos caen simpáticos. Tyler Durden sería querría demoler el planeta entero, pero sus cambios de fotograma en las películas para niños eran entrañables. Eso, y lo de la crema de champiñones. Si es en otro restaurante, claro.

Asfixia es la segunda novela de Palahniuk que se adapta al cine (la tercera, Invisible Monsters, parece que va en camino, y olé sus huevos), y reconozco que tenía algo de miedo. El trailer mostraba una versión algo más light que la que yo recordaba de haberme leído el libro hace ya casi tres años. Quizá, al prestarse a una narración más cómica que el libro que sirvió de base a la película de Fincher, se había elegido precisamente ese camino y los elementos sórdidos se habían dejado en un segundo plano.

Ha ocurrido, pero menos de lo que me esperaba. La película comienza en una reunión de adictos al sexo, en la que se encuentra el protagonista de la historia, Victor Mancini. Es adicto, pero va a las reuniones para pillar. Se gana la vida haciendo de figurante en una de esas representaciones de la vida colonial americana en las que está prohibido olvidarse de dejar el reloj en la taquilla. Sus ingresos extra, de los que sale la pasta con la que paga el psiquiátrico en el que está internada su madre, que ha perdido la cabeza completamente, los gana asfixiándose adrede en restaurantes. Espera a que algún comensal caritativo le salve, maniobra de Heimlich mediante, se apiade de él y le envíe dinero y regalos. Éste es el hilo argumental alrededor del que gravitan tanto la película como el libro, pero de forma diferente. Allí donde el texto se vuelve más crítico, más sórdido y más nihilista, la película opta por irse a un terreno más divertido. No es el libro exactamente (el final está cambiado, el original era bastante más humillante para el protagonista, y no creo estar reventando nada), pero como película es más que de sobra para echarse unas risas.

La historia es chula. Hay sexo. Hay relatos sórdidos. Hay golpes cómicos. Y además termina con una pedazo de canción de Radiohead. Que, para los tiempos que corren en la cartelera, no está nada mal.


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3 respuestas a Asfixia

  1. Habrá que esperar a que salga en DVD, porque lo que es por aquí parece que no tienen intención de estrenarla.

  2. Hum… a mí es que me da miedo ir, por lo mismo que comentas: vale que la novela tenga muchísimo humor negro, e incluso un nivel de humillación para el personaje central que ya quisieran muchos programas de la tele japonesa, pero no es una comedia (y así la venden en el trailer). No es que sea una fanática de las adaptaciones rigurosas, que para eso son adaptaciones, pero… bueno, si la recomiendas, supongo que al final iré a verla…

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