De hacer trampas jugando limpio

Ayer, por fin, pude recoger mi título de ingeniero en ETSIT mi escuela. Sólo han tardado un año y medio aproximadamente, lo cual es una suerte teniendo en cuenta que conozco gente que tardó ocho años en conseguirlo. Coincidía la fecha con una de esas raras veces en las que quedamos a cenar los viejos amigos de la carrera y empezamos a contar batallitas. Como quien no quiere la cosa, una de las conversaciones derivó hacia los exámenes y hacia trucos más o menos sucios empleados en situaciones desesperadas. La explicación del siguiente método tiene como protagonista a San Teleko, patrón de la Santa Escuela.

San Teleko es un alumno de los que habrían formado mi grupo de colegas: pasa más tiempo en Eurielec o tirado en el sofá del Antena que en clase. Se da cuenta de que aquello de comprarse una calculadora programable fue una soberana estupidez, porque aunque tuviese la memoria llena de fórmulas no las iba a emplear con éxito jamás. Lo de llevar chuletas a los exámenes le pone nervioso porque un trozo de papel escrito con letra muy pequeña es una pistola humeante de la que es difícil desentenderse si a uno le pillan con ella. Lo que busca San Teleko es alguna manera de aprobar esa asignatura que se resiste convocatoria tras convocatoria, sin utilizar material adicional. Nuestro protagonista, por lo tanto, decide probar suerte con un método ligeramente más elaborado, pero cuyo resultado final es más incierto.

Enfrentado a un examen del que sabe que saldrá rozando el 5.0 por la parte de abajo, el santo descubre un problema estupendo cuyos primeros apartados es capaz de responder con total solvencia y despliegue de medios. Los últimos apartados no sabe ni en qué idioma están escritos, pero es igual; empieza a escribir la solución esa primera parte que conoce, añadiendo gran profusión de gráficos que explican el desarrollo teórico con todo lujo de detalles, hasta que, ¡oh, casualidades de la vida!, ha conseguido rellenar justamente la primera hoja y no hay en su cerebro nada más que pueda plasmar en el papel y que sea útil. Enfrentado ante el desconcierto total que le produce leer la segunda parte del problema, escribe bien claro en el pie de página: “continúa en la siguiente hoja”. Quizá es hasta posible que numere las páginas: “1/4″, “2/4″. Y ahora debe olvidarse, cuidadosamente, de rellenar ni entregar segunda hoja alguna.

Al entregar el examen, sin necesidad de utilizar chuletas, memorias de calculadoras programables llenas hasta los topes ni otra cosa más que su ingenio, San Teleko ha conseguido que el corrector se percate de que hay un problema, cuya primera parte está contestada impecablemente, del que falta la segunda mitad. El corrector, por su parte, es incapaz de decir si la hoja la ha perdido él, y el santo ha convertido los cero puntos que habría obtenido en esos apartados en el resultado de la decisión de un tercero.

El resultado del método no está claro, sino que se deja a la elección de un tercer elemento (la persona que evalúa el examen) que San Teleko no es capaz de controlar. Sin embargo, no deja absolutamente ninguna huella, que es lo que se perseguía desde el principio.

San Teleko es un personaje completamente ficticio, y cualquier relación entre lo aquí explicado y la vida real es pura coincidencia. Sin embargo, el santo estaría interesado en conocer otros métodos que los lectores hayan utilizado, bajo la promesa de que sean buenos y no apliquen nada de lo aprendido hoy aquí. Porque no hay conocimiento malo, sólo hay usos malos.

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38 respuestas a De hacer trampas jugando limpio

  1. Rozvor dijo:

    Clasico, si no sabes la respuesta dibujas un elefante y le dices que no puedes dar una respuesta porque hay un elefante en mitad del problema

    http://www.blogoteca.com/upload/bit/arti/602-17940-a-Examen.jpg

    (“El objeto nunca llego porque hay un elefante en el camino”)

    P.D: Enhorabuena por el titulo

  2. Gocho dijo:

    En mi caso no cuela.

    Yo hice un examen de redes (una de las asignaturas de redes, ni me acuerdo de cual) y puse claramente que continuaba en la siguiente hoja. Pero había 2 profesores en esa asignatura, asi que uno se llevó la 2ª hoja del otro.

    Cuando llegue a la revisión con un bonito 4,5 el primero me sacó su parte del examen y me dijo que con lo poco que había escrito no me podía poner más nota. Cuando el segundo sacó su parte localicé la hoja que faltaba y se la entregué. Salí con un bonito 5,5 pero sabiendo que tu técnica de San Teleko es probable que no funcione…

  3. Sophie dijo:

    Yo no era buena. Yo no era legal. Yo era gilipollas. Resumen de cómo me he sacado la carrera (todavía me parece un milagro, la verdad)

  4. MioCid dijo:

    Es usted un jrande!

    Se lo he enviado a mi hermano, que es “telecando” como usted sabe, a ver si le sirve de algo.

    De todas maneras, queremos de saber si aprobó o no

  5. Art. dijo:

    Yo le lloraba al profesor correspondiente. Más bien, apelaba a su supuesta humanidad. Cuando no tenía ni puta idea de si lo que estaba haciendo era lo correcto, levantaba la mano y, con mi examen delante, decía “es que no sé si el método que estoy usando podemos emplearlo o el ejercicio nos pide hacerlo por otro camino”. Normalmente el tio, si ve que la estás liando mucho, suele echarte un cable, sin que tú quedes demasiado mal, sólo parecía que estabas probando nuevas sendas antes de seguir la correcta.

  6. Aloriel dijo:

    San Teleko no habría aprobado en la Politécnica de Valladolid. Los exámenes los grapan y tienen buen cuidado de que no se pierdan las hojas, quizá porque alguien ya empleo el truco alguna vez.

    Lo último que se vio por mi escuela fueron los apuntes en PDF pasados al móvil, muy útil para algunas asignaturas. Es más fácil justificar un móvil que «un trozo de papel escrito con letra muy pequeña».

    PD: ¿preguntas porque pronto te tocará estar en exámenes y quieres saber los nuevos métodos o es simplemente curiosidad?

  7. Antón dijo:

    Jaja, a ver si la escuela va a hacer que un juez te secuestre el molde del blog (que les mandarías, ¿el tema de WP?).

  8. Carlos Luna dijo:

    TBpDM:

    Enunciado tipo del problema: Tenemos tal y tal hipótesis, demuestra pascual.

    Respuesta esperada: En teoría deberíamos trazar un camino lógico de las hipótesis a la tesis sin saltarnos nada y con un tamaño de zancada tal que todo el mundo pueda seguir el hilo de nuestro razonamiento.

    Respuesta real: En la práctica lo que se hace es avanzar por el lado de las hipótesis hasta que te encallas, retroceder por el lado de la tesis hasta que te encallas y rellenar el hueco con un: “obviamente…” o un “resulta trivial que…” o, mejor aún, “haciendo los cálculos correspondientes vemos que…“.

    Si el hueco es suficientemente pequeño colará directamente y el profesor estará contento por no tener que repasar una hoja de tediosos cálculos. Si el hueco es mediano el profesor dudará entre: “este chaval es un crack” y “este chaval me está vacilando” así que conviene clavar el resto del examen. Por último, y aquí viene la salsa gracia del tema, si el hueco era del tamaño del cráter de Tunguska tenemos tiempo hasta la revisión de examen para encontrar la justificación a nuestro “obviamente” y ensayar frente al espejo un “¡Pues claro que es evidente! ¿no ves que el resultado de derivar una función par es una función impar bajo las hipótesis del enunciado? A mí me pareció tan sencillo que no creí necesario apuntarlo…” preferiblemente sin descojonarnos.

  9. Paolo dijo:

    El método en la UB no funcionaría; los exámenes entregados se guardan en un sobre y solo se sacan una vez para corregirlos, por lo que todos los profesores están convencidos de que no se puede perder el folio de un exámen. Y esto es tan así que el año pasado un compañero de departamento traspapeló un papel de un alumno y lo suspendieron sin que nadie tomase en cuenta sus protestas de que habían perdido el papel…

  10. yaki dijo:

    El único truco es que tú valgas para la carrera que has elegido: debes tener la suficiente inteligencia, te debe gustar lo suficiente, y te debes esforzar lo suficiente para estudiar, y aprobarás, …. con un suficiente.

    Lo de menos es la nota. LUEGO LLEGA LA REALIDAD y allí vas a tener que demostrar que DE VERDAD VALES. Conozco gente que simplemente aprobaron y ahora son JEFES de SOBRESALIENTES, esa nota sólo refleja que eras un buen loro en un nicho llamado universidad.

  11. Morvran dijo:

    En Teleco-Vigo (en su momento, que dicen que la cosa ha cambiado mucho) no lo veo un método que pudiese dar resultado. Por lo demás, cedo la palabra a un replicante:
    ‘Yo he visto en exámenes cosas que nunca imaginaríais, he visto a compañeros escurrirse bajo las mesas a quitarle el examen a su colega más allá de las puertas de Tanhauser (y devolverlo una vez copiado), he visto chuletas a la venta en la fotocopiadora (en letra pequeñita), cambiazos, suplantación de identidades e interrogatorios a todos los vecinos (de verdad, Martita, era un dolor tenerte al lado en cualquier examen), he visto llorar como niños en revisiones a mozos que se afeitaban para arriba, he visto a compañeras liadas con profesores, amig@s que han aprobado más asignaturas copiando que estudiando… pero lo peor era que a pesar de eso había listas con más del 95% de suspensos y cualquier asignatura de primero, varias de segundo, tercero y cuarto y un par de ellas de quinto superaban invariablemente el 80%’
    Una película de terror sin sentido.

  12. Afirma Daniel Pennac en su libro “Mal de Escuela” que para ser un buen profesor es útil haber sido mal alumno, porque solo así sabrás de la angustia que produce serlo y podras comprenderles mejor. Yo afirmo que no solo es útil sino imprescindible.

  13. MioCid dijo:

    Es que de todas maneras, Teleco en la UPM es una carrera que no te la crees si te la cuentan.

    Yo jamás hubiera creído cosas como repetir un examen porque alguien accidentalmente colgó las soluciones en la web del departamento. Tampoco hubiera creído que alguien fuera tan memo como para descorchar un extintor en medio del hall… he visto (bueno, mi hermano las vio) cosas que jamás creeríais

    Yo soy aeronáutico y lo más que puedo contar son exámenes en dos días, el primer día era el test y si aprobabas pasabas “a la final” :P y sí, lo de lloriquear en revisión también lo he visto. O lo de hacer exámenes en equipo.

    Qué tiempos aquellos. Días felices sin duda :D

  14. txarlie dijo:

    Yo soy partidario del trabajo colectivo, así como de tener la misma calculadora que tu compañero, la típica casio con tapa. Nos escribíamos las dudas con lápiz en la tapa (por dentro) y luego las intercambiábamos, contestábamos, y nos la volvíamos a intercambiar.

    Solo no puedes, con amigos si!!

  15. krollspell dijo:

    Pues yo hablo desde el otro lado de la barrera, como profe de un par de asignaturas jodidillas de teleco de cierta universidad de Madrid y antes alumno de la UPM. Todos los trucos que se le ocurren al estudiante espabilao hace tiempo que se le ocurrieron al profesor, que lleva más años jugando al juego, parte como alumno, y que ha tenido oportunidad de ver de todo.

    ¿Mi solución ante el dilema de las hojas perdidas? Dos, una mala y otra peor. La mala: el alumno pierde, no hay pruebas de que esa hoja haya existido jamás. La peor: el examen en cuadernito grapado, con el espacio justo.

    #8: si leo la palabra obvio o derivados en un examen, malo, boli rojo. Y lo del rollo repitiendo lo que ya dice el enunciado, peor. A mí en particular me predispone para ser especialmente duro con el individuo en el resto del examen, por hacerme perder el tiempo. Y en la revisión no acepto que se añada nada, que la revisión está para revisar la corrección, no para rehacer o completar el examen.

  16. Faltón dijo:

    Una técnica que siempre he comentado con amigos pero que no llegamos a probar era el ‘examen externo’:

    Hay asignaturas en las que si te sales a los 15-20 minutos con el examen no te dicen nada (no te piden las hojas en blanco, es decir, no te fichan). Con ese enunciado de examen dispones del resto del tiempo para resolverlo fuera del aula (en la biblioteca, con amigos, con gente que ya aprobó la asignatura…). Cuando llega la hora de entregar, suele haber (repito, en ciertas asignaturas) un follón de gente que se levanta, entrega el examen y sale del aula con su mochila y abrigo con algo de ruido…

    Ahí es cuando entras tú, con tu examen resuelto, con dos opciones:
    1.- más complicada: entregar tú mismo el examen (si el profe no te vio marchar o es otro profe el que recoge los exámenes).
    2.- La solución lógica: le das a otro el examen y éste lo entrega por ti junto con el suyo (los profesores, en medio del jaleo de entrega de exámenes, no miran cuántos folios entrega cada uno…).

    me gustaría haber podido intentar esta técnica pero no hubo ocasión en la carrera…

    ¿Creéis que funcionaría? Yo creo que en algunas asignaturas sí.

  17. gfunho dijo:

    El señor krospell es justo el profesor que nunca quisiera encontrar.

    Sin embargo, la impresión que me llevo es que en España, casualmente acaban de profesores todos aquellos a los que nadie querría :)

    Calculo yo que algún siglo de estos, empezaremos a entender que la misión del profesor es ayudar al alumno y que cada suspenso que otorga no es sino una pequeña parte de su fracaso que se hace evidente.

    También desde el otro lado de la barrera, impartiendo una asignatura en la universidad, te diré que si durante un año no consigo que me entreguen una práctica aceptable (lo suficiente para aprobar) un porcentaje determinado de alumnos (más de la mitad de los que mostraron intencion de cursar la asignatura), a mi jefe (catedrático) no le iba a hacer ninguna gracia.

    Si tras un año puteando a los alumnos, el año que viene, en vez de 100 matriculados en la asignatura, tengo 80, alguien pensará que algo hacemos mal.

    Sin embargo si un año tengo 100 matriculados, consigo que acaben la asignatura 90 y al año que viene tengo 200 matriculados de los que consigo 150 personas que acaben, se considerará un éxito rotundo.

  18. TioMac dijo:

    A mi me perdieron un problema entero de fisica. Fui a la revision y en las notas de la profesora lo tenia evaluado, aunque excasamente. Al buscar el problema para ver que errores habia cometido o no, resulta que el problema no apareció ni vivo ni muerto. Pero como ya habia anotado en el cuadernin una nota, ya fue inamovible y me tuve que joder e ir a septiembre con la dichosa asignatura suspensa por un poco. Asi que San Teleko solo tiene opciones en una escuela donde el Sr o Sra evaluadora no se cree dios o miembro de la benemerita cuya palabra esta por encima de cualquier hecho.

    De todos modos, yo vi una jugada mas elaborada. Uno dejo intencionadamente la 2/X sin entregar (incluso a media frase de una respuesta) y luego en la revision del departamento de matematicas que solian entregarte el examen para que lo revisaras al completo y luego te acercaras a la mesa a discutir algun punto con ellos, introdujo la hoja que traia preparada. Los profes le dijeron que efectivamente, parecia que se les habia traspapelado esa hoja, la evaluaron y le dijeron que habia aprobado. Y en cuanto salió del aula, les oigo comentar:”Has visto que bien lo ha hecho?” “Si, casi nos la cuela”. “Verás que cara pone cuando vea en la lista que sigue suspenso….”

    Menudo nido de cabrones era la ETSII de Valladolid.

  19. Daniel dijo:

    Gfunho, todo eso está muy bien pero no viene al caso del tema concreto que se comenta. Lo que vienes a decir tú es que no te mola el sistema de evaluación que se usa por estos lares, de examen gocho, nervios y fracaso. Vale, estupendo, podemos discutirlo, opinarlo y estar de acuerdo o no, pero una vez que las reglas son las que son en un determinado sitio y época, es labor del profesor estimar con el mínimo error posible los conocimientos reales del alumno –estoy de acuerdo en que se puede tener buena voluntad y suponer el error sesgado en favor del mismo– a fin de dilucidar si ha obtenido la habilidad necesaria en la materia que se trata. Aprobar a gente por aprobarla no es lo que yo llamaría un éxito, ni del profesor ni del sistema.

  20. gfunho dijo:

    No, yo no hablo solo de eso.

    Hablo de frases como que si un alumno escribe de nuevo el enunciado “TE PREDISPONE” a ser duro con él por hacerte perder el tiempo.

    Hablo de cosas como: si leo la palabra obvio o derivados en un examen, malo, boli rojo.

    o.. Y en la revisión no acepto que se añada nada, que la revisión está para revisar la corrección, no para rehacer o completar el examen.

    Para mi, un profesor no tiene que estar predispuesto a nada. Un alumno nunca te hace perder el tiempo. Es TÚ trabajo. Es tu trabajo tratar de evaluar lo que sabe. Esto no es una guerra alumnos contra profesores. En mi opinión, siendo profesor hay que asumir siempre lo mejor. Prefiero que apruebe un alumno que no tiene mucha idea a que suspenda uno que sabe.

    Prefiero presuponer que el alumno no me la está intentando colar, aunque haya alguno que me la cuele, a que me pase lo contrario.

    Yo tuve que hacer un examen complementario de programación en primero porque “supuestamente” había copiado una práctica que nunca copié. Prefiero que apruebe alguien copiando a que un alumno inocente tenga que pasar por algo así.

    Y con respecto a lo de aprobar por aprobar…. obviamente no. Los requisitos para aprobar mi asignatura están bastante claros. Entregar una práctica que funcione. Nadie pasa sin eso. Conseguir que muchos alumnos te entreguen una práctica que funcione, es un éxito. Seguro que cada año alguno se me escapa copiando código de otros alumnos. De hecho, de algunos incluso sospecho. Sin embargo, salvo que sea algo totalmente excesivo, normalmente esos casos se dejan pasar si se demuestra cierto entendimiento de lo que se ha hecho.

    Obviamente, mi opinión acerca del sistema educativo español, y más concretamente el de la ETSIT, no es muy buena, y ya he dialogado con alguno de vosotros en persona acerca del tema. Es obvio que no me gusta. Sin embargo, dentro de la ETSIT hay ciertos profesores que SI me gustan, porque me parece que están de parte del alumno y otros a los que veo “predispuestos” a putearlo.

    De los segundos es de los que me quejo!!

  21. gfunho dijo:

    (por cierto, el acento en TÚ para supongo que lo puse para dar más énfasis)

    Se ve que con las mayusculas no me valía.

  22. Iñaki dijo:

    Uuuuy, qué poco éxito iba a tener San Teleko en Pamplona. Para empezar, porque grapan las hojas cuando las entregas; y para terminar, porque he visto paranoicos de todo tipo. Concretamente, he llegado a ver un examen en el que el profesor te entrega las típicas hojas recicladas con el cajetín de la universidad, pero TODAS ELLAS con una “casual” y extraña marca de fotocopiadora en una esquina. Y cuando entregabas el examen las grapaba, por supuesto.

    Ese mismo profesor (de programación), que era capaz de compilar un programa de 100 líneas mentalmente de un vistazo, si copiabas un trozo de código de una práctica, te pillaba. Ya podías cambiar lo que quisieras. Te cazaba.

    Como decían por ahí, todo lo que se te pueda ocurrir lo ha pensado antes otro. Al final, lo único que puede dar buenos resultados es lo único que no se esperan: pasarse hojas con el de al lado descaradamente, con toda la naturalidad. Yo eso lo he visto con estos ojos. Pero para eso hay que valer, es decir, tener poca vergüenza.

  23. Alejandro dijo:

    Lo mejor es llevar las demostraciones y deducciones teóricas hechas desde casa, todas las que nos puedan preguntar. Luego en el examen, resolvemos cada ejercicio en hojas separadas.

    Obviamente yo nunca lo hice… pero en materias como Física del Estado Sólido, que te piden cosas que ni el propio Schrodinger podría resolver, es la única manera de aprobar.

  24. Laertes dijo:

    Buuf, ¡Qué tiempos los de la uni! Yo estudié en industriales en Bilbao y cosas como hacer el examen entre dos (o más), pasarse ejercicios enteros, sacar los apuntes, dar cambiazos, usar bolis con una chuleta dentro y un muelle que la hace enrollarse si la sueltas, pasar el enunciado del examen por la rendija de la puerta para que te lo hagan fuera, llorar en las revisiones, llevar minifalda y escribirse las chuletas en el muslo… son cosas que se hacían. ¡Pero es que si no era prácticamenente imposible aprobar algunas asignaturas! No sé como estará ahora la cosa, hace ya unos cuantos años que escapé de allí, afortunadamente vivo y con el título.

  25. Ay, Rinze, qué joven eres, cabrón. El método de la hoja perdida ya era viejo cuando yo acababa la EGB. De hecho, viene recogido detalladamente en un libro que ni recuerdo cuándo compré pero sí dónde: ¡en Galerías Preciados!, con eso te lo digo todo. Era “Manual ilustrado de copia y chuletaje”, de Jesús Marchamalo, una compra que te da idea de la clase de estudiante que fui siempre.

    Se recogían métodos en paquetes de tabaco (cuando aún dejaban fumar en algunas facultades), destripar calculadoras para insertarles rodillos con lecciones enteras, tintas invisibles, BICs rayados de fórmulas y hasta cómo desmontar walkie-talkies para hacerlos receptores y que un colega te soplase las respuestas desde la calle.

    Y de leyendas de exámenes asombrosos, me gustan más las de Filosofía del “¿por qué?” y de “¿Qué es el riesgo?”

  26. Caja China dijo:

    15# Me gustaría saber por qué en una revisión está prohibido evaluar lo que sabe el alumno. ¿Lo prohíbe tu religión, lo exige la Santa Inquisión Ingenieril?

    Puede ser que un alumno te intente engañar con lo de perder una hoja. Pero el hecho es que las hojas y los exámenes enteros se pierden. A mi me pasó en una ocasión, e insistí tanto que lo buscaron y apareció. Si el examen no me hubiera salido muy bien, no habría ido a revisión, que era un muy mal trago, y me hubiera quedado con un suspenso inmerecido (no tenían siquiera el detalle de poner “No presentado”).

    Pregunto: ¿Por qué el profesor tiene siempre razón en este tema? ¿Tendríamos que ir con notario o grabar la entrega del examen?

    ¿Por qué las revisiones tienen que ser una ordalía en que para empezar tienes que justificar por qué has ido allí, y hacerte perdonar del profesor el ocupar diez minutos de su tiempo, en lugar de que sea lo normal, y una ocasión de aprender de tus errores?

    ¿Por qué no vas a salir de la duda de si se perdió o no una hoja intentando evaluar lo que sabe el alumno en la revisión?
    NO digas que ha tenido tiempo de estudiarse la solución: le puedes dar la oportunidad de hacerle una evaluación oral sobre la marcha. ¿Que eso no le haría ninguna gracia y también incumple el sobreentenido habitual sobre los exámenes? Pues más a mi favor: el sistema habitual de exámenes es profundamente estúpido, y por eso se presta a tantas trampas y a tanta paranoia. Si yo enseñara, haria por sistema evaluaciones por practicas, ejercicios de clase, exposiciones orales y exámenes orales, además de alguno escrito. Poca trampa y poca mala suerte caben ahí. Y no hay que ensañarse con nadie, sino ayudarle. Y es posible hacerlo, porque tambien he tenido algún profesor así.

    ¿Por què tantos imbéciles profesores en E de Ingeniería tienen a gala y presumen de suspender mucho, dando por supuesto que eso demuestra lo buenos que son?
    Yo tuve algunos profesores lo suficientemente impresentables para “pronosticar” a principio de curso que con él ibamos a suspender el 80% de los alumnos. Y lo decían alardeando, en lugar de pegarse un tiro por inútiles, o plantearse qué estaban haciendo mal.
    Ni sé de ningún examen en mi Escuela, salvo alguna maría, en que aprobase más de la mitad de los presentados. Mi Escuela era de Industriales, pero esa estupidez es general, y producto del enfoque subnormal que denuncia gfunho con razón.
    Por cierto, ni uno solo de esos profesores era bueno, ni aprendi nada con ellos (aprobar aprobé porque yo era una alumna ingenua y esforzada, así que no pienses que respiro por ninguna herida). Sólo aprendi con los de laboratorios, que se daban menos aires y aprobaban a quienes hacían todas las prácticas.

    Y veo que la cosa sigue igual. Los contribuyentes seguimos pagando tanta mediocridad y gilipollez, y estando en Babia sobre lo que es una buena universidad.

  27. undercover dijo:

    ¿Porqué tantos imbéciles profesores en E de Ingeniería tienen a gala y presumen de suspender mucho, dando por supuesto que eso demuestra lo buenos que son?
    ————————————————————————————————————–
    Porque ya desde la EGB se encuentran individuos que por ser profesores se comportan con prepotencia y si suspendes con ellos no es porque no sepa enseñar es porque tu eres tonto o no tienes la capacidad de aprender.

    Y asi nos va. Puedo contar con los dedos de una mano los profesores que de verdad se han preocupado por mi enseñanza y que les gustara enseñar.

  28. Morvran dijo:

    Como el tema se ha desarrollado por otros derroteros, vuelvo a comentar.
    Si la misión de un profesor es transmitir conocimiento y aptitud a sus alumnos, un 98,5% de suspensos en un examen (como llegué a ver y sufrir) entre estudiantes que hasta llegar allí eran brillantes es la máxima expresión de la incompetencia, de la arbitrariedad, del fracaso.
    Fracaso fomentado y jaleado por un puñado de diosecillos que opinaban que la mejor manera de tallar diamantes es romperlos a mazazos y quedarse con los que adquieren la forma perfecta. Para más inri, cuando se quedan sin clientela (lo que implica menos pasta para el departamento) empiezan las rebajas y los regalos: asignaturas antes imposibles ahora se aprueban entregando un exiguo trabajo, sus principios educativo se tambalean al escasear el dinero. Soy contrario a las generalizaciones, pero cuento con los dedos de una mano los profesores que me han tocado en la carrera que vea dignos de ser llamados ‘maestros’.
    Y antes y ahora, al ir a las primeras entrevistas de trabajo se te quedaba cara de tonto, ¿tanto putearme, y al final sé tan poco del mundo real?

  29. RinzeWind dijo:

    Eh, que yo no he dicho que el método se haya usado en Teleco. Sin embargo, de haberse usado, créanme que habría funcionado. Háganme caso.

  30. Lo que Don Teleko hizo a propósito a mí me salió sin querer. Era una asignatura en cuyo examen teníamos que entregar cuatro códigos fuentes en COBOL ¿Saben lo que es eso? No, no es donde viven los dioses de Galáctica, es un lenguaje de programación infumable que ya nadie usa y, por querer (infructuosamente) imitar el habla corriente en inglés, es terriblemente tedioso de escribir a mano. La cuestión es que en el último minuto recopilo las cuatro hojas del examen y se las doy al profesor. Cuando vuelvo a entrar al aula, me encuentro con que la tercera hoja estaba ahí y lo que yo había entregado era una hoja con cálculos, borradores y diagramas o algo así. Corrí al profesor hasta su auto pero fue en vano. Aprobé raspando y fue (por mucho) la nota más baja de mi carrera. Mis compañeros decían que lo había hecho a propósito para dejar claro que no me interesaba COBOL
    La que sí hice a propósito y me salió bien las dos veces (Una vez en Teleinformática y otra en “sistemas de datos”) fue en exámenes orales empezar con la parte de la respuesta que sabía con toda seguridad y después interrumpir poniendo cara de obviedad y exclamando “¿Nocierto?”, a lo que el profesor contestaba “claro” y seguía con otra pregunta. A mis compañeros les hizo tanta gracia que me llamaban “Nocierto”, lo terminé incorporando a mi “idiolecto” y hasta lo pasé al lenguaje escrito.
    En la escuela secundaria llegué a ver a uno que se llevaba un “modelo de respuestas” desde la casa y, cuando entregaban las pregutnas, le ponía los números correspondientes a las respuestas y tachaba el resto. Increíblemente “zafó” un par de veces haciendo esto. El colmo fue uno que usó la estrategia “Bart Simpson” en el mundo real. La profesora lo sentaba en el primer banco para que no se copiarara con lo que tenía todas las hojas ya entregadas a su diposición, llegó a tomar la de otro que seguro sabía un poco más que él, borró el nombre, y lo reemplazó. De más está decir que esa profesora tampoco tenía muchas luces
    De este otro lado del escritorio, me he encontrado gente copiándose por medio de mensajes de texto en celulares, prestándose la goma de borrar con funciones enteras escritas del otro lado, etc. Más que nada en mis esporádicas suplencias en matemáticas, porque en informática es difícil copiarse. No sé por qué los alumnos tienen la hipótesis de que una respuesta incompleta o erronea es peor que la nada. Me hacen gracia las respuestas que no son ni del todo acertadas ni del todo erróneas. La que más me gustó hasta ahora fue la de una alumna que definió iteración más o menos como “Proceso que permite repetir una instrucción o bloque de instrucciones una determinada cantidad de veces para no tener que escribirla tantas veces al pedo”
    Por ahí dicen que los desalientan palabras como “obvio” en medio de los exámenes. Acá en Argentina el latiguillo tradicional es “¿Viste?” y lo he encontrado hasta en trabajos escritos. Últimamente estoy escuchando “nada” cada tres palabras y lo dicen hasta los periodistas. Es espantoso oir por televisión “Nada… iba cruzando la vía y… nada… lo pisó el tren y… nada… lo mató y… nada” ¿Cómo que nada si le pasó de todo?

  31. RinzeWind dijo:

    #30: curioso lo del “nada”. Creo que los ingleses tienen un problema similar con “like”, al mismo nivel.

  32. Luis dijo:

    Aficionados… a vosotros os quería ver enfrente de un exámen de teoría literaria. Ahí experimentaríais esa sensación absurda de que no tienes ni puta idea de qué va la pregunta, y además estás convencido de que el gañán que ha puesto el exámen tampoco. Lo único que puedes hacer es currarte tu mejor paja mental y rezar para que coincida más o menos con la paja mental del profesor. Casi me da vergüenza releer los trabajos que escribí para esas asignaturas, porque son unos Sokales impresionantes (ejemplo: en uno, sólo para probar, puse la siguiente referencia online ficticia: http://www.haroldpinter@englishlit.com. Resultado: un ocho, y nada que indicara que el profe supiera que las direcciones de correo y los urls no se mezclan).

    Ahora que yo soy el profesor (pero no de literatura, Diox me libre), entiendo la mala leche que se gastaban algunos de los que me daban clase hace años. Lo que más me predispone contra un alumno es que me interrumpa para preguntarme si lo que estoy explicando va a entrar en el exámen (“no, os estoy explicando esto porque me gusta hablar de temas irrelevantes”).

  33. Asoka dijo:

    Lo más penoso, es que el sistema está montado sobre el falaz objetivo de APROVAR no sobre el de APRENDER.
    Por tanto si la premisa primera falla, lo demás es una auténtica pantomima.
    Como anécdota personal,un profesor en Máquinas Eléctricas nos dijo el primer día de clase que nos tenía que considerar como futuros competidores suyos ante su puesto de trabajo: toma ya buen rollo y vocación académica¡¡¡¡.

  34. Asoka dijo:

    por supuesto quise decir APROBAR. Se me fue el dedo.

  35. eulez dijo:

    Ahí va un buen método, aunque un poco particular.

    Supón que eres San Einstein, esto es, el alumno que saca todo matrículas en la carrera de Física y que de repente te encuentras con la asignatura de un profesor subido a la parra, que se cree un semidios y que sabes, sin lugar a dudas, que nunca va a ponerte una matrícula de honor por mucho que seas un puto genio.

    Bien ¿qué haces? Pues en el exámen, de matemáticas, te inventas un teorema para resolver un problema que estás seguro que el profesor NO va a conocer, ni va a encontrar. El profesor es tan vago que no lo va a buscar; y es tan prepotente, que nunca reconocerá que no sabe qué teorema es ese. Resultado: matrícula de honor.

    Método solamente válido para San Einstein.

  36. krollspell dijo:

    #26: Por alusiones. La revisión no debería estar para rehacer el examen porque sería injusto, sobre todo con los que no se presentan a la revisión. Si desde el principio se avisa de que va a ser así, de que existe un examen bis, por mí de acuerdo. Pero tiene que ser desde el principio, o de lo contrario favoreces a los alumnos que posiblemente menos se lo merecen.

    Otra. Mis revisiones suelen durar más cerca de dos horas que de diez minutos, el tiempo que quieran los alumnos. Y si veo un poco de interés hasta resuelvo in situ alguno de los problemas, aunque la solución ya la tienen. También, si algún alumno no puede venir puede hacerla en cualquier otro momento.

    Respecto a lo de evaluar con prácticas, examenes orales y todo lo demás, añade examenes parcialillos que no quitan materia pero que tampoco bajan nota, sólo la suben. Lo malo es que muchos alumnos no funcionan bien con todo esto, que requiere más trabajo por parte de todos, y sacan mejor nota en el examen final. Y respecto al porcentaje de aprobados, en cada examen no llegan a la mitad, cierto, pero al final del curso anda por encima del 70% de los presentados.

  37. Caja China dijo:

    36# Estábamos hablando del caso en que un alumno alega que se ha perdido una hoja, y tú das por supuesto que es mentira, o que si es verdad, mala suerte y como si fuera mentira.
    Esa actitud no es de recibo. Los exámenes y las hojas se pierden de verdad, y que se pierdan es incompetencia o descuido de los profesores, y ellos son los que deberían hacer el esfuerzo para resolver una situación extraordinaria, y que es culpa suya si es verdad, de manera justa.
    Salvo que se pierdan tantas que la situación sea ordinaria, en cuyo caso efectivamente, deberías avisar de que la revisión incluye examen bis para los que aleguen pérdida de hojas. Porque en tal caso (y tal caos), algo tendrás que hacer, si hay vergüenza.
    A mi no se me ocurre ningún motivo racional para que las evaluaciones parciales de materia durante un cuatrimestre no liberen de esa materia para el examen final. De hecho, los exámenes finales deberían ser la última oportunidad para la minoría que no hubiese aprobado ya la materia, o una opción adicional para subir nota.
    De hecho, los dos o tres profesores medianamente buenos que he tenido en total en las dos carreras que he hecho funcionaban así. Claro que también recuperaban las clases que se perdieran por cualquier motivo, eran férreos en el calendario de materia y actividades y estaban disponibles en su despacho bastantes horas a la semana. Total, que curraban bastante más que el promedio. Gente rara hay en todas partes.

    32# Luis, majete, un examen de geometría diédrica no se puede contestar contando pajas mentales. Recuerdo haber preparado uno con dos amigas que preparaban a la vez un examen de Filosofía de la Historia, o algo así, y que se quejaban de lo mismo que tú. Ellas prepararon sus pajas mentales en tres tardes, lo que me llevó a mi hacer cuatro problemas. Ellas sacaron notable o sobresaliente, yo (que le dedique´bastantes más horas) un cinco pelao (en el mejor veinte por ciento de la clase y dando palmas con las orejas).La mediocridad universitaria hace daño en todos lados, pero en las ingenierías además hace sangre.

  38. Raptor dijo:

    Pues yo tengo un metodo infalible para los examenes tipo test y he visto copiar con el, despues de preparar el examen con los compañeros a casi todos, indetectable, hacen falta mil ojos para pillarte.

    ¡Eh aquí el sistema!. No preparamos nada de nada, vamos con nuestro boli en mano a clase y dispuesto a copiar TODO, TODO Y TODO.
    Se aconseja gafas ligeramente ahumadas para evitar que el/los profes no vean nuestro movimiento de ojos, no es imprescindible.

    Partimos “mentalmente” nuestro folio, el que tenemos delante de nuestras narices en nueve partes, 1 2 3 en la fila superior, 4 5 6 en el centro y 7 8 9 en la parte de abajo, el cero es la mesa o fuera del folio.

    Llamada general, oscilamos el boli entre nuestros dedos para que nuestro interlocutor sepa que necesitamos ayuda, una vez atraida su atención pasamos el numero de ejercicio, por ejemplo el 109,
    señalamos con el boli la esquina superior izquieda del folio, luego en la mesa y por último la esquina inferior derecha del folio.

    Nuestro interlocutor, responde de la misma manera o método alternativo.

    El método alternativo de respuesta es 1 ó A – mira ligeramente al techo, 2 ó B mira a abajo, 3 ó C mira a la izquierda, 4 ó D mira a la derecha (Regla de la señal de la cruz).

    En algún examen el compañero de atrás ,me ha escrito con la tapa de su boli en mi espalda, con esta regla, donde el cero es el puño en lugar del boli y le he pasado el 100×100 del examen.

    En un aula vacía, realizamos un ensayo general (investigación pura y dura del sistema) con un examen aleatorio de 40 preguntas y quitando el tonto de turno el resto un 10.

    Aquí queda mi aportación, pero como tengo 56 años y ya no ve voy a examinar de nada, ¡espero!, pues mi aportación a la HUMANIDAD.

    El método tiene una ampliación que solo utilicé en contadas ocasiones, poner todo el alfabeto en el folio, las nueve primeras letras, las nueve siguientes, etc y luego elegir la palabra lógica, esto necesita much ensallo, mi consejo es estudiar para ser unas personas de provecho y no un desecho humano como yo.

    ¡Ala me vuelvo a mi cartón!, ¿tienes un cigarrin?.