¿Se pensaban que nuestro sábado había terminado en Valdeluz? Cuando volvimos a Madrid, hicimos una parada en mi casa para tomar un café (soluble, que mis compañeros de piso padecen algún tipo de patología y no toman de eso, y no me voy a comprar una cafetera para mí solo) y El Teleoperador, el Camarada Bakunin y el menda nos encaminamos a la estación de Atocha, al XXIV Foro Internacional de Ciencias Ocultas y Espirituales.
No les voy a contar nada que no les haya contado ya en artículos anteriores, pero vengo a hacer un par de comentarios. Antes de entrar a la feria, estaba esto:
Una televisión, sí. Si se fijan en la mosca, verán que es de TVE 1, pero sólo porque dio la casualidad de que era el reportaje que salía cuando saqué la fotografía. Pasados unos minutos, salió uno de Telemadrid, y después uno de Antena 3. Desconozco si los cortes que estaban pasando (de forma ininterrumpida, presumo) eran los originales o versiones recortadas, pero lo que yo vi en aquellas pantallas eran unas sensacionales caricias por el lomo al ocultismo de la feria, recomendando a los espectadores que fueran a leerse el aura o a realizar consultar numerológicas. Ni una pregunta con dos dedos de frente. Ni un atisbo de pensamiento crítico. Nada. Cero.
Podría pensar que quizá es que fue casualidad: que de los tres cortes que vi, resultó que fueron tres periodistas que no hicieron su trabajo medianamente en condiciones. El resto de la historia la explica esta fotografía:
Le estaba haciendo unas fotografías al puesto y esa señora se puso a posar al lado. Tiré otro par de ellas, y al terminar se me acercó y me dijo: si vas a escribir un artículo, ahora te explico el método. Moraleja que saqué yo de aquella historia: no sólo no era casualidad lo que vi, sino que los que se dedican a (léase: “los que viven de”) la magufería aplicada tienen perfectamente asumido que si divisan a alguien con actitud o pinta de periodista, soltarle el rollo sale rentable. Más de uno debería pararse y pensar si el periodismo es contar lo que te cuentan o coger lo que te cuentan, contrastarlo y contar lo que sale del proceso[1][2].
Y ustedes pensarán que la cosa tiene cojones. Pero yo tengo que ver su apuesta y subirla. ¿Saben qué tiene cojones?
Estar en una feria de ciencias ocultas y que parte del negocio sea vender billetes de lotería a 23 euros, y que en la radio que hay detrás del mostrador esté sonando Money, de Pink Floyd. Eso es tener cojones.
[1] Y lo digo con las nociones básicas de periodismo que aprendí yendo a la cafetería de la facultad de Ciencias de la Información cuando era un pipiolo universitario, y con lo que me va enseñando mi jefa por el camino cada vez que le mando un artículo para Público. Pero vamos, que me parece que el rollo viene siendo así.
[2] Lo cual me recuerda a una historia de alguien que fue una vez a una rueda de prensa de Gallardón y salió con los pelos como escarpias. Yo no la voy a contar porque no soy el protagonista, pero tú (sí, coño, TÚ, que sé que estás leyendo esto) podrías escribirla algún día, que tiene chicha. Aunque sea aquí en un comentario anónimo.












#0: Y esto fue lo mejor que vimos, ¿verdad? ¡Y nos costó 3 pavos entrar!
Para todos: Amplíad la segunda foto, leed el cartelito de tonos azules que asoma arriba en el centro y flipad.
¿No tienes otra en la que se vea entero, Rinze? Es que la que hice yo me la cargué (junto con otras) al hacerme un extraño el lector de tarjetas… sniff.
#1: uh… ¡mierda! No, no tengo foto de eso (me pregunto cómo harán la homologación). Quizá El Teleoperador tenga, ahora le pregunto.
Una cafetera italiana vale unos 15 euros. Hay que ponerla al fuego, pero hace mejor café que las de chorrito y por supuesto que el soluble :)
No hay excusa!
Lo impagable es el cartel acerca del velen de navidad.
#4: No, no dice Velén. Dice Velón. Una vela gorda, vamos.
Esa es la television que tenemos hoy en dia. De hecho cuando los reporteros van, obtienen toda clase de imagenes y entrevistas, pero cuando llega la hora de editar, aquí es donde meten las manazas unos y otros para convertir lo que se ha grabado en lo que quieren vendernos…
Profesionales homologados, dice… yo que me parto
¿y lo de Gallardón?
Pues lo de los 23 euros por la lotería de navipeich tiene guasa, pero se ve bastante a menudo. Sobre todo en gasolineras de carretera. A-4 para más señas :P
Hala, ya está, ya lo he contado.
Un novelista y articulista algo cabrón y de colmillo retorcido (que a mí me suele gustar, por cierto) suele decir que en España tenemos los políticos que nos merecemos. Supongo que también tenemos los pedorristas periodistas que nos merecemos…
Lo decía por lo que cuenta el Teleoperador, que me he saltado de blog. Perdón.