Decía ayer SuperSantiEgo que un buen regalo sería un disfraz de Princesa Leia. Pero miren: Leia pegó cuatro tiros, estranguló a Jabba y se lió con su hermano. Si creen que eso es suficiente como para ir regalando disfraces, mal vamos. Si quieren tener un detalle de los de currárselo, háganme caso.
Ed Gein fue un ladrón de tumbas americano que se dedicó a decorar su casa con restos que nadie iba a necesitar a esas alturas. Para acabar de arreglarlo, es culpable de al menos 2 asesinatos; porque un cementerio no está completo si uno no lleva piezas de su propia colección, supongo. Por sólo 14.99 dólares podemos tener un poquito de tierra de la tumba del señor Gein, o una carta solicitando asistencia legal por algo menos.
Pero Gein es una medianía, con todo lo que nos puede ofrecer el mercado americano. ¿Qué tal Manson? No les tengo que decir gran cosa. Sólo tengan en cuenta que al llevar a cuestas a su familia, el merchandising se multiplica: una postal de Lynett Fromme, una carta de Leslie van Houten o una entrevista con Susan Atkins (discutiblemente la persona más desequilibrada de toda la pandilla, líder aparte) acompañan a joyitas como una impresión de las manos de Manson por menos de 1500 pavos. Una ganga, oigan.
Y si todo esto les pilla muy retirados, tenemos a Jeffrey Dahmer, que es de antes de ayer prácticamente. Por más de medio millón de las antiguas pesetas, esta carta firmada por las manos de Jeff puede ser suya. Y recuerden que esas manos han tocado hueso.
Lo más sórdido de todo es que, lo crean o no, la tienda existe









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Oye, el capitán Kirk subastó a los frikis la piedra que le sacaron del riñón, así que…
Lo preocupante no es la tienda sino los clientes.
Si hay oferta, será porque hay demanda digo yo….juas
Pues la verdad es que luego lo he estado pensando fríamente y… en algo del tío Jack sí que me gastaría los duros.