Las penas del Agente Smith

5/9/2008

Crítica de historias cortas aún no editadas

Archivado en: Ficción — Perpetrado por RinzeWind a las 7:00 am

Extracto traducido de Locus Magazine, páginas indeterminadas, número ficticio, volumen imaginario, año indiferente.

[…] llega esta colección a las librerías de todo el mundo después de haber sido traducida desde el español original, un proceso extraño cuando estamos acostumbrados -salvo honrosísimas excepciones- a que el género de la ciencia ficción se escriba íntegramente dentro de nuestras fronteras o de las de nuestros abuelos insulares de la vieja Europa.

Cinco historias componen este primer tomo, con el segundo preparándose para aparecer en el mercado a mediados de junio. Un quinteto de lujo cuyos breves resúmenes pasamos a exponer a continuación:

  • No quiero la mitad: retrato angustioso, real y sucio del paisaje político español a finales del siglo XX. El protagonista de la historia, un concejal de urbanismo de una ciudad de mediano tamaño, descubre su estado de replicante cuando es sorprendido rechazando sistemáticamente todos y cada uno de los maletines que aparecen en la puerta de su despacho cada mañana. Un relato estremecedor sobre el poder corruptor de la humanidad, y cómo la sociedad no está preparada para la honestidad digital.
  • Serán mis músculos: la atemporalidad del emotivo mensaje que pretende retransmitir esta historia queda patente desde el momento en que el entorno que rodea la narración es un estadio olímpico indeterminado de una ciudad sin nombre. Podría ser Munich, podría ser Atlanta, podría ser cualquier otro enclave dentro de cien años. El empecinamiento del protagonista por ganar la final de su disciplina sin ayuda del dopaje es de una ingenuidad conmovedora que quizá se aventura en el terreno de la fantasía.
  • Crónica roja: en un intento por revivir los niveles de audiencia de cuando había menos de cien cadenas de televisión, los directivos de una emisora nacional deciden contratar a un enfermo terminal para que se suicide en riguroso directo mediante un disparo en la sien. A pesar de la firme apuesta de los principales productores del país, el share obtenido es puramente marginal y la mayor concentración de telespectadores se produce alrededor de un debate protagonizado por representantes de las fuerzas políticas minoritarias en el senado.
  • Nunca lo sabrás: Óscar se fue de voluntario al país más miserable de África durante un mes. Es poseedor del último modelo de MacBook. Se compró un iPhone cuando salió sin hacer cola. Y nunca se lo dijo a nadie.
  • Por todos mis servos: las aventuras de un robot transexual que cabalga a lomos de un caballo extraterrestre y lucha contra un imperio galáctico comandado por un topillo siliconoide de las profundidades de Titán pueden parecer una apuesta novedosa, pero resultan el punto más flojo de toda la obra al compararlas con la inverosimilitud de los capítulos anteriores.

7 Comentarios

  1. Pero ¡qué grande eres!
    ¡Nada de Nobel! ¡Un Hugo, ya!

    Comentario por Chuso — 5/9/2008 @ 10:39 am

  2. Me meo. Qué grande :)

    Comentario por Su — 5/9/2008 @ 8:07 pm

  3. Plasplasplasplas, eres “el mejón”, espero que Almodóvar te llame pronto para hacer una peli basada en tu vida y tus obras, chico xD

    Comentario por Sophie — 5/9/2008 @ 11:45 pm

  4. ¿Podría hacerme con los derechos de Por todos mis servos para llevarlo a la gran pantalla? Ya veo a Lucas haciéndose caquita…

    Comentario por Camarada Bakunin — 6/9/2008 @ 2:13 am

  5. Me alegro de que os hayan gustado.

    #4: son tós tuyos :D

    Comentario por RinzeWind — 6/9/2008 @ 9:06 am

  6. […] * Rinzewind, comentando obras de ciencia ficción que deberían ser escritas alguna vez. […]

    Pingback por Halón Disparado » Por todos mis servos — 7/9/2008 @ 5:33 pm

  7. a-cojonante… los aplausos no son suficientes :D

    Comentario por redferne — 8/9/2008 @ 11:57 am

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