Una breve historia de las velas solares

Hace casi 400 años, Johannes Kepler pensó en la fabricación de naves y velas preparadas para surcar los vientos celestiales (como suena: “ships and sails proper for heavenly air should be fashioned”). Era evidente que había algo que soplaba desde el Sol. ¿Cómo, si no, se explicaban las colas de los cometas? Resultó que esa fuerza pensaba por Kepler era producto de los fotones rebotando sobre la superficie, como demostró más adelante Maxwell, el amigo de los telecos.

Desde la idea original hasta el día de hoy ha pasado mucho tiempo. Aún no hemos lanzado al espacio una vela solar que nos pueda llevar lejos, pero se sigue intentando. La NASA publicó hace unos días una breve historia acerca de estos dispositivos. Si la idea les resulta atrayente, les prometo que la lectura es entretenida. Un concepto que ha motivado entradas ciertamente chanantes en el blog de XKCD no puede ser aburrido. Si después de haberlo leído se quedan con ganas, hay más información curiosa en The History of Solar Sailing, un artículo publicado en The Planetary Society.

DeliciousTumblrTuentiShare
Esta entrada fue publicada en Ciencia. Guarda el enlace permanente.

13 respuestas a Una breve historia de las velas solares

  1. Qué bien pensaba Kepler en inglés, para ser alemán.

  2. RinzeWind dijo:

    Y para escribir en latín muchos de sus textos, pero la cita la cogí del artículo que enlazo.

  3. Rinze, ¿de verdad en Teleco no dan el primer año de doctorado el famoso cursillo de cómo se hace una tesis donde explican los turn on y turn off de cómo se debe citar y no, aparte de todo el asunto de la cortesía al citar en idiomas extranjeros? Porque como se suele decir, qué poquito cuesta y qué bien queda.

  4. RinzeWind dijo:

    Sí, sí lo dan, pero las diferencias entre una tesis y mi blog son tantas que no sé si merece la pena pararse a enumerarlas. Citar de la primera forma que me viene a la cabeza es una de ellas.

  5. yaki dijo:

    Velas, barcos “solares”? UMMMM, eso se me suena a RA, Dios Sol, y los viajes de ultratumba de los faraones egipcios. Sí, todo muy poético, navegando por la vía láctea, impulsado por el “viento” (sin aire) solar. Lo gracioso es que esa chifladura religiosa de hace 5000 años puede ser un modo de propulsión que los científicos hoy día certifican, QUÉ COSAS.

  6. yaki dijo:

    Hay algo que suena precioso: la presión de la luz. La luz es energía/masa, la mínima parte de energía se llama fotón (Planck) y pesa, ergo la mínina parte de la energía ejerce una presión sobre la mínima parte de superficie. GUAU. Fuerza, presión, empuje, impulso, cantidad de movimiento, me seguís?.

    Es verdad: existe un simpático juguete científico que consta de un molinete ultraligerísimo dentro de una ampolla al vacío que cuando se ilumina empieza a girar.

    (Nota: Otro día, hablar del propulsor iónico, muy relacionado.jijijiji).

  7. krollspell dijo:

    #6: si por “pesa” te refieres a que tiene masa, no, un fotón no tiene masa. Tiene cantidad de movimiento y energía, pero no masa. La formulita de la cantidad de movimiento p = mv no vale para velocidades relativistas, hay que utilizar la transformación de Lorentz.

    El cacharrito es éste:
    http://en.wikipedia.org/wiki/Crookes_radiometer

  8. krollspell dijo:

    #6: si por “pesa” te refieres a que tiene masa, no, un fotón no tiene masa. Tiene cantidad de movimiento y energía, pero no masa. La formulita de la cantidad de movimiento p = mv no vale para velocidades relativistas, hay que utilizar la transformación de Lorentz.

    El cacharrito es éste:
    http://en.wikipedia.org/wiki/Crookes_radiometer
    Y resulta que no funciona con la presión de radiación. Se deja como ejercicio al lector el leerse el artículo.

  9. circunstancial dijo:

    Entonces con determinado numero de tarros llenos de luciernagas, (y en un “momento” dao, como dice el articulo) podiamos incluso navegar por el espacio de noche. ¿y los remos solares? es una alternativa que no hay que perder de vista.

  10. Carlos Luna dijo:

    Clarke tiene un relato jodidamente bueno sobre el tema. Lo podéis encontrar en su recopilación de relatos: “El viento del Sol”. Capta perfectamente la esencia y el tempo de una nave espacial movida por velas solares.

  11. Malkovis dijo:

    Y hay un prototipo bastante bueno: se puede ver en El Ataque de los Clones: la nave del conde Dooku.

  12. TioMac dijo:

    Os recomiendo la novela El Mundo de Roche de Robert L. Forward. Ciencia ficcion de la buena buena. De la rama dura. Ahi explican como la nave en la que viajan funciona con una vela solar. Como usarla para impulsarte y como frenar con ella. Como construir un laser del copon bendito para empujarla, que con el viento solar no se puede ir muy lejos, a parte de otro monton de cosas que para aficionados a la astronomia estan geniales.

  13. yaki dijo:

    Vale, krospell, me has pillado: soy un impostor en física. Sólo me tiro rollos de vez en cuando a ver si alguien no me los pilla. Lo gracioso es que más de una vez, muchas más, CUELAN. jajajajajaja.

    Ahora, desmadéjame ésta: en puridad, la masa sólo es la “condensación” de la energía, un subproducto, en principio, no existió masa, nada, sólo PURA ENERGÍA, NO?.; ya lo dice el libro: “EN EL PRINCIPIO ERA EL VERBO, …. perdón, una singularidad espaciotemporal de densidad infinita y físicamente paradójica, que se produjo exactamente antes del surgimiento del espacio-tiempo, …. ”

    Por cierto, cuánto pesa un quark?. jijijiji.