El argumento es falaz y parte de las premisas falsas, con lo que la conclusión es, necesariamente, errónea. Se aísla una dato, se descontextualiza y se pretende dar la falsa impresión de que cualquier conclusión pende exclusivamente de él, obviando así la obligación de la valoración conjunta de los datos que permita, mediante el razonamiento, llegar a la conclusión según las reglas de la lógica y la experiencia.
Esas palabras de ahí arriba están escritas en la página 444 de la sentencia del 11-M. Es, en breves frases, el resumen de la teoría de la conspiración que se alimentaba de los atentados del 11 de marzo de 2004, jaleada por la santísima trinidad formada por Telemadrid, la COPE y El Mundo, y por diversos juntaletras que trabajaban en esos medios.
Tengo miedo de que los conspiranoicos (¡esos mismos que nos aseguraban que estuviésemos atentos al boracitol!) se instalen en el mismo rincón de la memoria que aquel hombre estrafalario que salía en la tele. Aquel tan gracioso que vestía de aquella manera y tenía ese número cómico. Saben cual, ¿no? Pues ése.
Ayer, revisando mi carpeta de asuntos por leer, di con un dosier sobre el 11-M editado por el Col·legi de Periodistes de Catalunya que repasa, de principio a fin, la jugada mediática que hubo detrás de la mochila de Vallecas, la Kangoo, la orquesta Mondragón, el ácido bórico, los pelanas congelados de Leganés y toda la retahíla de delirios infumables que sólo pueden tomarse en serio una panda de descerebrados.
Si alguna vez leyeron o escucharon una noticia de este corte en los momentos álgidos de psicosis en El Mundo o en la COPE, bájense el archivo que hay enlazado ahí arriba. La parte principal son unas 30 páginas que se leen de un tirón y explican gran parte de lo que ha estado pasando entre las bambalinas periodísticas incitadoras de una de las paranoias colectivas más curiosas que ha visto este país. Es un documento magnífico si quieren saber de dónde salieron Luis del Pino, los peones negros, qué pasó con Germán Yanke en Telemadrid (que cada vez está más lejos de la salvación) y cuál era el ciclo natural de las exclusivas que publicaba El Mundo por la mañana para desmentir por la tarde. No explica las teorías conspirativas en sí mismas; de eso ya se encarga la sentencia, Desiertos Lejanos y las funcionalidades más básicas del sentido común y el razonamiento deductivo.
Pero ya saben: no se vayan todavía, aún hay más. Yo reconozco que fui excesivamente optimista y llegué a pensar que con la sentencia todo esto se terminaría por ir dejando morir poco a poco, como el que no quiere la cosa. Lo único que puede hacer uno es suscribir las palabras de Morenohijazo en su coda:
¿Cómo explicar que… blablabla…es falso?
Ya habéis tenido vuestra oportunidad, majete. Estos temas en España se dirimen ante un juez, presentando testigos y pruebas, no vociferando por la calle, montando algaradas y manifestaciones, ni insultando a los políticos y medios de comunicación que no opinan como vosotros, ni manipulando titulares, ocultando datos, sesgando informaciones.
Hasta ahora os ha tocado lo bonito: lo festivo, lo gracioso:
—repartir octavillas,
—gritar consignas con rima,
—increpar a Zapatero (“vete con tu abuelo”, qué ocurrente…),
—insultar a la gente que no opina como vosotros,
—dárselas de investigador,
—mirar fotos y deducir barbaridades sabiendo que en vuestro foro protegido nadie os lleva la contraria,
—arengaros unos a otros,
—intercambiar consignas golpistas…Ahora os ha llegado lo feo:
—no ser capaces de producir un solo argumento de peso para demostrar vuestras teorías,
—ver cómo vuestras preciadas y preciosas deducciones eran objeto de mofa, befa y escarnio en el Tribunal cuando salían a relucir, y la mayoría de las veces ni siquiera eran citadas por unos abogados que se reían a vuestras espaldas,
—oír cómo el Tribunal hundía de un solo plumazo, con una certera frase todos los disparates que habéis conseguido que sugiera alguno de vuestros abogados,
—contemplar cómo incluso los partidos políticos más a la derecha del arco parlamentario huyen de vosotros porque políticamente sois apestados, y los pocos que aún os defienden porque les sois útiles, como Zaplana y Acebes, callan para que no les hagáis perder más votos
—avergonzaros de las delirantes teorías que, cada vez con más frecuencia, compañeros vuestros de foro a los que con desgana progresiva llamais “GRAN X” o “SUBLIME Z” tratan de construir con datos falsos y deducciones ridículas y desternillantes
—saber en el fondo que habéis perdido la batalla y a vuestro lado sólo queda un puñado de vividores interesados en capturar votos, audiencias de radio, ventas de libros o portadas de periódicos.Pero os queda lo horrible:
—Ser objeto de las miradas, los comentarios, las sonrisas apenas disimuladas de todos aquellos que en el trabajo, en el colegio de los hijos, en la cola de la verduería, peonizasteis inmisericordemente aunque no sabían de qué les estabais hablando, y se les notaba en la cara el hastío y las ganas de que les dierais un panfleto y os largarais
—Continuar leyendo día tras día noticias en la prensa dando cuenta de vuestra derrota, mientras los caraduras que os han llevado a hacer el ridículo recogen velas y se apuntan al carro de ganadores
—Seguir por inercia recogiendo supuestas pistas e indicios, sabiendo que estáis perdiendo el tiempo y el dinero pero sin atreveros a dar por tirados dos años de vuestra vida
—Encontrar ya francas malas caras, claros “¡déjeme en paz!” cuando vayáis a contarle por enésima vez a alguien el desmoronamiento de una Versión Oficial que ya es materia sentenciada y probada más allá de toda duda razonable.
—Continuar reuniéndoos, cada vez más viejos, cada vez más incrédulos de cómo a la gente no parece importarle que en España la gente no opine como vosotros, que tenga otra forma de ver las cosas, de razonar, de vivir y de divertirse mientras vosotros os amargáis porque las cosas no salen como al nene le gusta.Y yo me sentaré ante la puerta de mi casa…



supertorpe (#1) dice:
Muy de acuerdo casi con todo. Salvo que de con un argumento falaz y con parte de las premisas falsas la conclusión sea, necesariamente, errónea. Todo lo más, no quedaría demostrado que fuese cierta.
09/06/2008, 08:49Hispa (#2) dice:
Pues entre las actividades lúdico-festivas de estos sujetos se le olvidó señalar el insistente, reiterado intento de adaptar los contenidos de Wikipedia a sus particularísimas visiones conspiranoicas. Un intento que los bibliotecarios de aquel momento conseguimos neutralizar con mucho esfuerzo y dedicación, aunque no con poco asco.
09/06/2008, 09:04En aquella época ni siquiera teníamos claro si la justicia terminaría poniéndolos en su sitio, y los conspiranoicos pretendían incluso apoyar sus puntos de vista basándose en el sumario del caso, ayudados en esta tarea por el inefable señor Rajoy, que no dudaba en poner palos entre las ruedas.
Hoy tengo mucho más claro que todo aquel movimiento en Wikipedia fue parte de la maniobra tan bien orquestada desde algunos sectores políticos y mediáticos. Suerte que por entonces los bibliotecarios de Wikipedia estaban más cohesionados. No me cabe duda de que, de haber ocurrido lo mismo hoy, Wikipedia habría contado la historia que no es.
Leon (#3) dice:
De acuerdo en todo, de principio a fin. Pero ¿y la de dinero que han sacado algunos en la radio, el periódico de turno o con pseudolibros? Porque ese era el tema de fondo, sacarle la pasta a montones de crédulos cabreados con el mundo igual que hacían los vendedores de pociones crecepelo.
09/06/2008, 12:53SuperSantiEgo (#4) dice:
Yo lo veo como un paso más a la idiocracia, y lo que demuestra que las pseudoteorías pueden triunfar si inciden en el mínimo común del populacho, y dan una explicación coherente del mundo que cumpla ciertas expectativas de mentes con demasiados huecos en sus formación. Los conspiranoicos son unos, los neocón ý teocón son otros. Porque internet puede ser que una los lazos y el flujo de ideas de los cuatro gatos que las tienen, pero también pone en contacto al resto de los miles o millones que tienen demasiado tiempo que perder y que están dispuestos a creer lo primero que se les cuente, y que a falta de criterio propio están dispuestos a aceptar el primero que les meta el cd de instalación y pulse “configurar”.
09/06/2008, 13:19Daniel (#5) dice:
#4: ¿Un paso más a la idiocracia? Yo estaba convencido de que hacía rato que estábamos en ella.
09/06/2008, 13:46krollspell (#6) dice:
#1: la conclusión es errónea. Puede que sea cierta o falsa, pero es errónea. Digamos que no se puede concluir.
09/06/2008, 14:09piezas (#7) dice:
¡¡Ole, Herr Rintza!!
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#2 Hispa
Aunque haya quien pueda afirmar que lo venía viendo crecer, nunca olvidaré la posición de “un tal” yonderboy en todo aquello.
En colores.
Y mira que siempre me pareció un oponente lúcido. No te puedes fiar ni del tipo del frac negro, yatedigo…
09/06/2008, 14:57SuperSantiEgo (#8) dice:
Y de todo esto, ¿qué piensa don Pío (Moa)?
Pues ha llegado a la conclusión de que Rajoy también es un proetarra. ¿Quién te lo iba a decir, eh, Rinze? Tú, yo y tantos más en el mismo saco con don Mariano.
Los delirios paranoicos es lo que tienen.
09/06/2008, 19:48JOSE LUIS (#9) dice:
Este es el país de “critica que algo queda”. Si agitas un frasco de tinta china abierto en todas direcciones seguro que salpicas a alguien. Por mucho que se limpie, siempre le quedará algún resto. La gente se acordará de la mancha, no de lo limpio que queda luego. Si en lugar de tinta es sangre, !ya te puedes imaginar!
10/06/2008, 01:22