Me tienta la idea de iniciar un ciclo ¿A que no hay huevos de leérselo?, siguiendo aquella bonita tradición que hubo durante algún tiempo en el Antena que consistía en proyectar algún truño infumable bajo el título de ¿A que no hay huevos de venir a verla?[1]. La Divina Comedia podría ser un buen título para iniciar la saga; pocas veces se me había hecho tan cuesta arriba un libro, y esta vez en todos los sentidos.
La historia la conoce todo el mundo con mayor o menor grado de detalle: Dante se aparta del camino de los hombres rectos y, para conseguir purgar sus culpas, el espíritu de Virgilio le acompaña al Infierno, para que vea las almas eternamente atormentadas, y al Purgatorio. Desde ahí, y ya sin la guía del poeta romano, Dante asciende a los cielos y contempla a Dios y a su querida y fallecida Beatriz (y con tanta alegoría como hay, que no me digan que esto no es un guiño a la necrofilia). Imagino que a estas alturas a nadie le importará demasiado que haya contado el final.
La edición que tengo yo es la de Austral, con un prólogo de unas cien páginas que explica todo el desarrollo de la historia en lenguaje llano y que se agradece a la hora de interpretar las alegorías del texto original. Aunque hay traducciones en verso, yo me achanté y escogí una en prosa. Menos mal.
A medida que Dante va ascendiendo por los diversos recintos de la mitología cristiana de la época, el texto también se hace cuesta arriba. El Infierno es un relato entretenido y tramposo: la obra se escribió a principios del siglo XIV (entre 1308 y 1321, nadie se pone de acuerdo en una fecha exacta) pero los acontecimientos están narrados como si ocurriesen el 1300. Eso le da ventaja a Dante a la hora de colocar en diversos círculos del infierno a algunos personajes de la época que fallecieron con posterioridad a ese año. Las intrigas políticas en la Florencia de la época le dan un puñado de nombres que asociar a cada uno de los pecados que se castigan, de formas bastante imaginativas, en cada recinto.
Pero todo el entretenimiento termina ahí, en el primer tercio del libro. El paso por el Purgatorio y por el Paraíso se van convirtiendo de forma cada vez más insistente en lecciones teológicas con las ideas propias del siglo que vio nacer el relato. Las notas a pie (prácticamente la mitad del libro) que en el Infierno eran entretenidas explicaciones sobre historia para poder enmarcar a cada personaje nombrado, en estas dos zonas se transforman en pesadas explicaciones sobre mitología cristiana.
Supongo que es un clásico que hay que leerse en algún momento, porque aunque el mero hecho de terminárselo sea una prueba de voluntad, la parte inicial está muy bien; y en todo caso da una idea bastante cercana a lo que era el pensamiento religioso de la época. Imagino que hoy en día a esto lo llamaríamos fanfic y en vez de girar alrededor de la Biblia lo haría en torno a Harry Potter.
[1] Y que algún teleco de los que para por aquí me refresque la memoria: ¿era cosa de Juan Cires o mi cabeza me está jugando malas pasadas?



Léete el Ulises, hombre, que eso sí es ligerito.
Si no recuerdo mal, a Cires le correspondía el “mérito” de las pelis japonesas de animación en V.O. sin subtítulos los viernes por la tarde. Imagino que de ahí al ciclo de “No hay huevos…” va sólo un pequeño salto mental :P
Ah, y la Divina Comedia es infumable, ni siquiera pude con la parte del Infierno. A mí el rollo ése de “es un clásico que hay que leerse en algún momento” no me convence, si el libro es un coñazo, que se lo lea su puta madre.
Yo venía a poner lo del Ulises de Joyce, pero veo que SuperSantiEgo se me ha adelantado. La montaña mágica de Thomas Mann también se hace cuesta arriba, aunque menos. En cualquier caso, me quito el sombrero, porque la Divina Comedia tiene que ser para nota.
Hay un libro que todo el mundo ha intentado leer y pocos han sido los valientes de terminarlo… El Péndulo de Focault… Después de la genial “El Nombre de la Rosa”, Umberto Eco parece que se relajó y escribó esta novela, que he intentado ya 5 veces… y no hay forma :)
Un saludo
Pues yo hace unos meses me compré La Divina Comedia y el Fausto de Goethe. Empecé por el Fausto porque el libro de Dante me lo compré en forma de poema y sabía que me iba a resultar más pesado. Sin embargo, no pude pasar de la mitad del Fausto… me sobrepasa, llegó un punto en que me había perdido de tal forma que no podía continuar… Ya lo retomaré cuando me vea con fuerzas… y cuando encuentre un traductor xD
Ah, por descontado que La Divina Comedia ni lo he empezado :P
Hombre, yo disfruté mucho con la Divina comedia, aunque en efecto el Paraíso es más aburrido que el Purgatorio que es más aburrido que el Infierno. Pero tampoco creo que hubiera podido con una versión en prosa traducida. Yo me leí una edición que presentaba en sendas coulmnas el original en italiano y una traducción en verso al lado. Pero para mí la parte lingüística era una de las principales atracciones, ya que por aquel entonces estudiaba italiano.
En fin, que si a uno le interesa el italiano como lengua, le interesa la Italia de aquella época, la figura de Dante y tiene capacidad para entender al menos en parte el texto original, puede disfrutar mucho de la Divina Comedia. Si no, seguramente es mejor idea leerse una versión resumida con lo más escabroso del Inferno o coger cualquiera de Greg Egan directamente.
Aparte de las que traía Cires, que tenían su aquél, también hubo varias fruto de las influencias del CROM, por ejemplo Los siete samuráis (un éxito: 1 valiente de público, aparte de los 2 que proyectaban). Eso fue cosa, sobre todo, de Castillo. La fortaleza escondida y Ran no recuerdo si llegaron a proyectarse en el Aula Magna o sólo las hemos puesto en el propio club…
La Divina Comedia es algo espeluznante. Lo es en su inabarcabilidad y en la manera de ponernos en evidencia a nosotros, lectores del siglo XXI, por nuestra enorme ignorancia en cuestiones de letras de uso común en el habitante urbano medio del siglo XIV. Para medio empezar a entender a Dante, al menos hay que conocer y haber asimilado en algún grado – y preferiblemente disfrutado – la obra de Aristóteles, Boecio, el Antiguo y Nuevo Testamento, y tener conocimientos algo más que básicos de mitología grecorromana y de historia de Florencia. Ahí es ná. Y digo conocer y asimilar, ya que por mucho que prólogos y notas de pie de página describan el tallo, las hojas, la forma de la planta y en que parte del bosque se encuentra, si no has estado delante y la has tocado y olido, no sabes a que huele. Y la Divina Comedia es un placer para los sentidos. “Nell mezzo del cammin de la nostra vita…”. Pura melodía. Resumiendo que me lío, Divina Comedia como roscón de reyes. Todo de una sentada, te revienta por dentro y te hará aborrecerlo para siempre. Poco a poco, pero con la continuidad suficiente para que no se quede seco, desearás que sea navidad todo el año.
Algunos de mis ilegibles, “Cien años de soledad” del innombrable, “Historia de los heterodoxos españoles”, de Menedez Pelayo y “Moby Dick”. Cada vez que leo el “call me ishmael” me entran ganas de malgastar mi vida en tugurios sucios y malolientes.
Y por cierto, “La consolación de la filosofía” de Boecio es el mejor libro que nadie pueda leerse en la típica quincena de vacaciones playeras. Avisaos quedan.
Si tienes cojones léete entero “En busca del tiempo perdido” de Proust.
Cada línea es un sopor en sí misma :P (y son sólo seis volúmenes)
Ya te lo he recomendado y volveré a hacerlo: “Inferno” de Niven / Pournelle. Es grandioso :-D
Bola extra: http://www.marypat.org/stuff/mywords/dante.html
El ciclo “A que no hay huevos…” lo empezó efectivamente Juan poniendo alguna de Miyazaki en VO sin subtítulos, y luego lo continuaron José Huidobro y otros con mayores tostones (p. ej. Truffaut).
Coincido con contigo, la parte mas entrenida y con mucho es el Infierno, de ahi y a medida que sube se pone muy pesado y pierde la carga politica del primer tercio. Cien Años de Soledad, imperdible.
http://www.capurromrc.it/dore/dante1.html
en esta web aparecen varios grabados de Doré sobre la divina comedia, en orden cronológico….sobrecogedores todos ellos.
Ah, qué recuerdos, fuiste a dar justo en el clavo. A los catorce años me empeñé en leer la Divina Comedia (era un auténtico ratón de biblioteca) y el cielo, con la aparición de Beatriz puso a prueba todo, pero todo todo mi orgullo de ‘lector que no abandona un libro’.
Un par de medallas en el currículo de ‘si tienes cojones’ son Os Lusíadas (en portugués lo tenía en casa, uno de esos libros de comienzos del XIX que pesaba unos 3 o 4 kilos, un Señor Tocho en todos los sentidos), y la ‘Historia de la guerra del Peloponeso’ poniéndonos estupendos.
#10, ‘En busca…’ es largo pero está maravillosamente escrito, léelo si tienes tiempo, los testículos no hacen falta para avanzar en este caso.
Sois todos unas nenaaaaaaazaaaaaas. Vale que lo mío también es vocacional, pero me pimplé seguidos el Ulises, En busca del tiempo perdido, La Peste, El hombre sin cualidades y ya ni me acuerdo de cuáles más.
Y aquí estoy, tan campante. Claro que también así me quedé.
#15 Te falta Fortunata y Jacinta ;-P
Yo apuntaría a la lista “Volverás a Región”, de Juan Benet, y “Bajo el volcán”, de Malcolm Lowry. Hay pocos libros que he abandonado sin terminar, y esos dos están entre ellos (la “Comedia” de Dante sí que la terminé, con un par, aunque coincido con Mr. Rinzewind en que después del infierno se va haciendo progresivamente infumable).
Ah, otra obra que no pude terminar, aunque no es muy larga: “Eureka”, de E.A. Poe (escrita en pleno delirio astronómico-etílico).
#16. Hombre, no me jodas. A Galdós se lo lee uno sin sentir.
Era cosa de Cires, sí.
Y yo le pegaba los posters.
Y a veces, hasta venía gente xD
20 comentarios en un artículo sobre un libro clásico y cada uno proponiendo un tocho más infumable que el anterior. Algo está cambiando en el país…
A peor, Rinze. A peor. No lo dudes.
#9: Pues yo Moby Dick me lo he tragado traducido y en V.O., y como nuevo. Y lo que me jode quien no lo ha leído y se piensa que es una novelita de aventuras :)
Oye, que hay gente a la que le gusta El Señor de los Anillos, que trata durante mil páginas de unos tíos andando.
#19 Sí, en cuanto a estilo Galdós es mucho más digerible. Pero con 16 años me pareció igualmente un ladrillaco prolijo :-)
pues En busca del tiempo perdido, La montaña mágica, El hombre sin cualidades… son de los que me ganaron. Yo lo conseguí con el Ulises de Joyce, eso sí, con una buena introducción para entender por qué era así. Y aún me sigue pareciendo una buena idea.
En el “A ver si hay huevos”, ya sé que cambio de tema, pero metería “Stalker” de Tarkovski. Me costó quedarme dormido en 8 intentos. Aunque al final me gustó.
Veo que en el cine se critican rápido las películas coñazo. Está bien esto de hacerlo con libros.
Como veo que esto deriva peligrosamente de un a que no hay huevos a un a ver quien mea más lejos, que conste en acta que yo me he leído Cien años de soledad en Holandés (Honderd jaar eenzaamheid) y que El péndulo de Foucault es uno de mis libros favoritos, junto con La insoportable levedad del ser, que también me leí en Holandés (De ondraaglijke lichtheid van het bestaan). Hala.
(y no, no había fumado nada)
Ostia, “El señor de los anillos”, es verdad. He intentado meterle la puntita como unas mil veces, pero entre las veces que no se deja el mu jodío, y las que no me dejo yo, no hay manera de consumar. Además fui de los que creyó que las películas estimularían mis bajos y me motivarían para dar el empujón definitivo, pero después de quedarme dormido al menos media hora en cada una de las tres entregas (tres tristes truños xxl), al final resultó que no.
Y nadie ha mencionado ‘Guerra y Paz’ o ‘Los pilares de la tierra’, raro raro…
#5. Yo me he leído el Fausto. En alemán, con dos cojones.
Pero si alguien se atreve a sugerirme que repita la gesta le arrancaré el corazón con mis propias manos.
“Mein Kampf”, lo he intentado varias veces pero al final leer tanta perogrullada cansa.
#30: ése tengo ganas de leérmelo yo, pero todavía ni me lo he comprado.
A ver, un poco de orden:
Cien años de soledad en holandés. Supongo que habrá alguna buena excusa, porque si no…
Guerra y paz. El desafío definitivo. Si luego uno se traga Los hermanos Karamazov es como la Agonía del Gusano, a partir de ahí todo te la pela y ya te tragas lo que sea. Deberían darnos un certificado oficial de “Lector de fondo” a los que acreditásemos que nos hemos leído semejantes titanovelas. Eso sí: citar Guerra y paz y Los pilares de la tierra en el mísmo párrafo… vamos, como que ni siquiera juegan en la misma liga.
#32
Ya ya, pero es que supuro odio sulfurico por los ‘pilares’ de los cojones. En cualquier caso, pura verdad, no misma liga, obra de importante coñazo universal comparada con gilipollez suburbana de tamaño sideral.
Mongole, el Mein Kampf mola para leerlo cagando, y lo digo en serio. Just do it.
Creo que no se ha mencionado en ningún comentario pero en mi opinión otro libro de los que entrarían perfectamente en esta categoría es el Tristram Shandy de Laurence Sterne. Esta considerado como uno de los antecedentes del Ulises…
P.D: Felicidades al que se ha leído El hombre sin atributos. Eso si que es tenerlos bien puestos.
francisco.elgroso@hotmail.comfrancisco.elgroso@hotmail.comfrancisco.elgroso@hotmail.comfrancisco.elgroso@hotmail.comfrancisco.elgroso@hotmail.comfrancisco.elgroso@hotmail.comfrancisco.elgroso@hotmail.comfrancisco.elgroso@hotmail.comfrancisco.elgroso@hotmail.comfrancisco.elgroso@hotmail.com
agreguenme!!!!
francisco.elgroso@hotmail.com
¿Por qué hay libros ‘que hay que leerse’? yo barajo dos opciones no excluyentes:
-Porque ‘yo la tengo más larga, faltaría más’
-Porque ‘si además consigo disfrutarlo, es que he crecido’.
Cambiando de tema (si se me permite), ¿alguna sugerencia para la situación de los focos de iluminación en el grabado de Doré que ilustra el post?