La edición pasada (la que hizo la número 26) me la salté, y las anteriores no se reflejaron aquí en una crónica. Creo que va siendo hora de recuperar las sanas costumbres de antaño, aunque mucho material no tengo para contar: de las cuatro presentaciones de había programadas, sólo se llevaron a cabo dos, y ambas salieron del Aula de Propulsión Escópica.
La primera fue una instalación llamada Visión subjetiva proyectada, que técnicamente tendrá su dificultad pero conceptualmente es sencilla: consiste en una proyección de una animación en Flash que se repite de forma cíclica, y unos sensores que localizan la situación de la persona que se coloca frente a la proyección. Cuando el observador se mueve, la perspectiva se desplaza solidariamente. Es lo que se ve en la parte de la izquierda de la siguiente imagen:
La otra presentación, que fue más interactiva, consistió en la Sopa de LEDs: una pequeña matriz de fotorreceptores ocultos por tela, que al iluminarse con una linterna/láser, trasmiten su señal a un ordenador, que a su vez hace sonar una letra por los altavoces. Grabé un vídeo del invento en funcionamiento, con la interfaz del mezclador MIDI de fondo (aunque creo que se ve más bien poco). Como el trasto es fotosensible, parte de la presentación consistió en ver cómo respondía ante los flashes de las cámaras.
Recuperando el espíritu del Open Dork, esas colaboraciones espontáneas que sirven para describir ideas a medio parir o para solicitar ayuda para un proyecto determinado, se explicaron algunos de los proyectos del aula que quedaron en estado puramente embrionario y no siguieron su desarrollo. En la web que he enlazado al principio tienen un listado bastante importante, por si les apetece arrimar el hombro.
Y entre medias, apareció Begoña Olavarrieta, que se trajo hasta unos panfletillos impresos describiendo su problema; a ver si algún lector que recale por aquí tiene alguna idea brillante. Begoña quiere hacer una instalación artística titulada “Madrazo televisión”. Consiste en un sillón situado frente a un televisor que dispara pelotas (de tenis en un principio, pero idealmente serían de un material un poco más amigable al impacto) al incauto espectador, que aguantará los bolazos de forma impasible y apática. El problema está en el conjunto televisor-proyectil: no encuentra una solución. Las bolas deberían lanzarse más o menos a una distancia de unos 5 metros y no provocar daños cerebrales al sujeto. Se mencionaron varias ideas, pasando por catapultas tipo tirachinas hasta sistemas de aire comprimido, pero no se llegó a cerrar el asunto. Si alguien tiene una sugerencia mejor, que la deje en los comentarios o que se la envíe a ella directamente.
Hay alguna fotografía más (pero no muchas, no se vayan a pensar) en este set de Flickr.
La próxima entrega, el viernes 11 de abril. Permanezcan atentos a sus pantallas.










Supongo que aún se fabrican pelotas de tenis de gomaespuma, para que los niños jueguen en casa sin destrozarlo todo (a pesar de lo cual, el impacto de una de ellas siempre podría tirar un jarrón de su estante). Si se pueden conseguir, son casi completamente inofensivas; yo las he sufrido y propinado con todas mis fuerzas, y ni siquiera la variedad de fútbol, que tiene mucha más masa, lograba hacer daño real (era un poco molesto si te daban con la de fútbol en la cabeza, como mucho). Lo que no sé es si un material tan poroso como la gomaespuma podrá ser lanzado mediante máquinas de aire comprimido de forma eficaz.
Qué solución técnica proponían para la vision subjetiva proyectada?
Cómo detectaban la posicion de la persona en cuestión?
Yo he visto un par de ejemplos donde usan fotodiodos puestos en la cabeza como una gorra o unas gafas, y tambien había oído hablar de suelo sensible a la presión (aunque te sigue quedando por resolver el problema de la altura).
Sin embargo, hasta ahora, la mejor solución que he visto pasa por hacer “face tracking” en tiempo real. Se detecta dónde hay una cara por medio de análisis continuo de frames de video por una videocamara orientada hacia el usuario y se trata de averiguar la dirección de la mirada.
Con eso, se construye el escenario con la perspectiva adecuada.
Hay quién ya ha imaginado un sistema sencillo para usar en algunos juegos para consolas de videojuegos (juegos tipo quake).
#2: utilizaban sensores de ultrasonidos. El sistema no era muy sensible pero localizaba al menda que se colocaba frente al panel, que ya es algo.
#2: Échale un vistazo al invento del friqui éste: http://www.youtube.com/watch?v=Jd3-eiid-Uw
~#4 Si, ya le habia visto. Usa lo que decia de ponerse sensores en la gorra. Vamos, usar prendas especiales.
El headtracking con webcam y analisis de imagenes me parece una solucion más elegante, aunque no es nada sencilla desde el punto de vista algoritmico.
Para el lanzador de pelotas, sugeriría pelotas de ping-pong y un secador de pelo.