Vivimos en un país con unas libertades tan extraordinarias que puedo pintar un cuadro de Papá Pitufo metiéndose un pico de heroína (no me pregunten para qué: les diría que es arte, aunque yo tampoco supiese exactamente el propósito) y no pasaría nada. Con otros personajes de ficción, no obstante, hay que andarse con pies de plomo. No todos los duendecillos son iguales ante la ley española:
Artículo 525.
1. Incurrirán en la pena de multa de ocho a doce meses los que, para ofender los sentimientos de los miembros de una confesión religiosa, hagan públicamente, de palabra, por escrito o mediante cualquier tipo de documento, escarnio de sus dogmas, creencias, ritos o ceremonias, o vejen, también públicamente, a quienes los profesan o practican.
En el Reino Unido, por otra parte, hay quién está descorchando el champán. Se acabó la blasfemia por ley:
After an acrimonious debate in which the bogeyman of secularism was repeatedly invoked, the House of Lords on Wednesday accepted the amendment to the Criminal Justice and Immigration Bill that abolishes the common law of blasphemy and blasphemous libel.
Aquí en España la clave podría estar en el “para ofender”. Yo tengo unas firmes convicciones de que hay ciertas cosas que son una gilipollez supina (y además, dañinas para los menores de edad). Pero en la mayoría de los casos no me pronuncio porque soy así de reservado. Y que conste que no es por ofender, es que es mi opinión. Pero el que quiera oírla con todos sus matices tendrá que acompañarme a suelo inglés.









Hace poco leí las reales ordenanzas del ejército de Carlos III por decir tacos de los gordos contra Dios y la Virgen: estar con la mordaza dos horas por la mañana y dos por la tarde. De reincidir, se le podía atravesar la lengua al ofensor con un clavo y echarlo del ejército con deshonor.
De todos modos al menos ahora Susan ha dicho que enriquecerse demasiado y causar la desigualdad social es pecado. ¡Todos los liberales iremos al Infierno!
#2 Falso. Primero, la Iglesia Católica es un ente subvencionado por el Estado y, como tal, no acepta las normas de la libre concurrencia. Por lo tanto, sus reglas no tienen validez.
Segundo, no existe el concepto de enriquecerse “demasiado”. Teniendo en cuenta que las externalidades realmente no existen, y que el nivel de riqueza de cada uno representa su aptitud social, entonces ese “demasiado”, concepto indeterminado donde los haya, sobra.
Tercero, no existe la sociedad como estructura exterior al individuo y consumidor soberano. Existen individuos que, libremente, deciden su comportamiento. Hablar de “causar desigualdad social” implica tanto creer en la existencia de externalidades (algo desacreditado por la moderna teoría económica), como en la existencia de la “sociedad”.
¿Vale Martínez Pujalte como menor de edad?
Qué envidia me dan estos británicos, porque a veces es despertarme y me entran unas ganas de blasfemar que es que no me controlo.
Personalmente yo blasfemo hasta la saciedad de 15:00 a 16:00, siempre mirando a ambos lados por si la autoridad pudiera reprendirme por atroz delito.
#3 Menor de edad mental, imagino.
Entonces… ¿Cuándo decías que nos íbamos a Gibraltar?
Te has metido con Papá Pitufo, me ofendes a mí, a mis sentimientos y a los sentimientos de mis sentimientos. Por ello te digo que me cago en Odin, Loki, las putas valkirias y toda la corte del Valhalla.
Por otro lado, una de cal y otra de arena: ahora a los inglesitos (a los britaniquitos, en realidad) les quieren hacer jurar lealtad a la Reina y a la Patria en una ceremonia tontichorra a más no poder.
¡Un pasito adelante, dos atrás!
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/estudiantes/britanicos/tendran/jurar/lealtad/Reina/obtener/graduado/elpepusoc/20080312elpepusoc_3/Tes
Tralarí, tralará!
P.S. Y porque aquí no ha ganado Don Marianico, sino ya veo a todos los morenitos jurando a la bandera, al himno, al rey y hasta a Bárbara para obtener el título de la ESO, hombreyá.
Naaah… Esa ley a la que haces referencia, Rinzewind, creo que es la típica que “está ahí” desde tiempo inmemorial, y que no conoce ni Perry. Vamos, sólo podía faltar que por decir cuatro verdades te fuesen a multar. Por otra parte, ¿hay algo que desahogue más tensiones que manifestar en el momento apropiado una duda sobre la virginidad de la virgen?
Por cierto, que esto me ha recordado un antiguo post del Camarada. Esa ley sí es jarta, y no la que tenemos aquí.
Un saludete.
Creo que dios no existe, pero a veces tengo fe, porque la posibilidad de que exista dios implica la posibilidad de que haya un anticristo por ahí que algún día empezará a quemar inglesias y eso es lo que yo llamo un buen principio.
Mi fe en el mundo es inversamente proporcional a la fe del mundo en sus dioses.
#2 Hermano en los sagrados principios del liberalismo: ¿te autorreferencias respecto a tu propio comentario? Porque como empiezas con “Falso” me dejas en la zozobra de la indeterminación lógica.
Hoy ya no duermo bien, seguro. ¡Me cago en…! Mejor me callo, por si las moscas en este país de liberticidas.
#13 Quizá me haya autorreferenciado, si bien sería por error. Me refería a la falsedad de que las enseñanzas doctrinales del monopolista prelado de Roma puedan tener efectos reguladores sobre nuestro destino tras el óbito. Como cualquiera con un poco de cultura sabe, no existe más regulación válida que la autorregulación. Ignoro, en verdad, si esta verdad elemental puede ser aplicada a la otra-existencia, pero es casi seguro que así será (siempre que esa otra-existencia realmente exista; pues el principal defensor de su existencia es el propio Papa, a quien no profeso gran simpatía por sus ansias reguladoras y, aún diría más, totalitarias).
El blasfemo también es un héroe del liberalismo.
#13 Sabias palabras. Como todo el que no sea un liberticida sabe, el Mercado precede a Dios en la existencia. El Mercado creó al Estado para que lo sirviese y alabase, pero guiado por el Marxligno se rebeló contra él y lo desafió. Desde entonces, luchan estas dos fuerzas por dominar las acciones del individuo: la Libertad y el colectivismo.
#14 Trivializas la cuestión un poco, si bien la conclusión es, en síntesis, correcta (encuentro un poco grueso, empero, el chascarrillo sobre Marx; tal vez divierta a seguidores de ese acoplado de la COPE). El miedo a la libertad es consustancial al ser humano; la evolución de la especie hacia cotas más altas requiere el comportamiento que los ignorantes denominan “egoísta”. La propia prohibición de la blasfemia supone un claro reflejo del pánico a la propia libertad de expresión. ¿Es que acaso un Dios creador, controlador y regulador nos va a represaliar por “tomar su nombre en vano”?
No es trivialización alguna. De hecho, cuando la ciencia empírica salga de su falso endiosamiento, reconozca que es el ipsapismo metodológico la única vía posible para comprender el universo, y que su papel es, como mucho, de ancilla de toda ciencia posible que es la Escuela Austríaca, se podrá llegar por fin a la Teoría de la Gran Unificación que una a todas las fuerzas que rigen el Universo. La Superfuerza es la Ley del Mercado.
Y esta SuperFuerza no es sino las leyes que explican el comportamiento del Mercado, una Fuerza que penetra en nosotros, nos guía aunque sin condicionar la sacrosanta libertad y mantiene unida la Galaxia. Cuando las investigaciones en esa línea den sus frutos, además, se demostrará que esa Fuerza vive en nosotros a través de unos seres simbiontes de nuestras células, llamadas midilibertarianos, que son lo que hacen que la Fuerza del Mercado sea más poderosa en algunos que en otros. En estos elegidos, capitanes de la industria y del comercio capaces de proezas que otros sólo pueden soñar, el Mercado se manifiesta en forma de riqueza y poder. Porque ellos lo valen.
Pero no debemos olvidar que hay un camino más rápido, más fácil, más seductor, el de aquéllos que poseídos por la ira y el miedo, conscientes de su propia inferioridad en la comprensión del Mercado, se rebelan contra éste y contra los verdaderos adeptos de la Fuerza. Estos servidores de, si me permitís la expresión, el Reverso Tenebroso del Mercado, son los que buscan el colectivismo, la expropiación de lo que legítimamente ha dado a cada uno el Mercado en su sabiduría y quieren alterar el orden natural del Universo.
Contra eso sólo cabe individualmente, pero todos juntos, rebelarse contra el Imperio del Lado Oscuro.
May the Market be with you.
¿Midilibertarianos?
¿¡MIDILIBERTARIANOS!?
¡Santos Adam y Milton, lo que me ha dicho! ¡Midilibertarianos, nada menos! ¡La vuelta del liberalismo al Episodio I! ¡A Keynes, como si dijéramos! ¡Reducir las esencias liberalistas a una mera cuestión de flora/fauna corporal! ¡Es el espíritu! ¡EL ESPÍRITU! ¡¿Como iba a volar la Unión Soviética por los aires por efecto de unos meros…bichos?! ¡El torpedo, el torpedo que entra (metafóricamente)por la rejilla de ventilación y vuela todo el aparato del imperio oscuro soviético, ÉSE torpedo de la libre concurrencia, el libre mercado, la libertad para morir de hambre…eso y no los falsos midilibertarianos marxistas-leninistas-esquizoides-apparatchiks es lo que nos lleva al fin de la historia, al cabo de seis etapas clarísimas. ¡Claras en verdad, aunque la Cuarta sea la Primera, como bien nos enseña la escuela de Chicago! ¡Claras como el AEIOU, porque Austria Est Imperare Omnia Universo!
No te hablo más.
(Rinze nos va a matar. Lo sabes, ¿no?)
Ya hablo yo luego con él. En el fondo es un buen chico liberal y como es bien conocido sólo los izquierdosos carecen de sentido del humor.
Dije que no te hablaba más. Aparte, que lo sepas, los ewoks son comunistas. Sólo se diferencian de los vietnamitas en el pelaje.
Oh, cierto, hablábamos de la blasfemia. Veamos…ME CAGO EN HEFESTOS Y EN TODAS SUS PUTAS FRAGUAS.
Hala. Ahí te quedas. Rojaza. Midilibertarianos….¡bah!
#17: (Rinze nos va a matar. Lo sabes, ¿no?)
Lo sabía. Espérate un rato que ahora voy contigo…
Preguntas varias…:
1.- Me ha chocado lo de “una confesión religiosa”, eso que significa? que debe estar registrado en algún papel oficial de algún ministerio para que sea reconocido como penalmente perseguible?
2.- No se puede alegar lo de Makinavaja? lo del “Animus Jocantis”?
3.- Y si alguien blasfema contra mi ateismo?
4.- Y si yo blasfemo, pero es por costumbre, y un día lo hago delante de alguien que se ofende. Podría acusarme, al no tener intención de ofender, de Imprudencia temeraria?
Que complicado es esto no?, casi mejor resultaba quitar el artículo ese…
#21: puesto contestarte a un par.
Existe un registro de entidades religiosas. Lo que no sé es si se tirará de esa lista.
La segunda parte del artículo 525 especifica que tampoco se puede “blasfemar” contra la no creencia.
SantiEgo, vale ya, que a este no le convences xD
Dale la vuelta a su nick y verás quién es.
;-) Muchas gracias por la información. Tendré cuidado de ahora en adelante, no sea que al soltar un improperio me aparezcan 500 denuncias a la vez… XD.
si es que no se puede dejar legislar a gente que cree en msiteriosos entes barbudos con toga que se dedican a crear universos y luego dejarlos a su libre albedío, para que se ahostien.
Más le valdría haber creado al hombre un poco más perfeccionado, que digo yo que en vez de barro nos podía haber hecho de vanadio y con propulsión a chorro, para poder salir al espacio y disfrutar de la creación que él mismo nos dió, en vez de condenarnos a andar por esta bola de tierra llamada…euh…tierra.
Por lo demás, lo de blasfemar / opinar / vejar es un poco subjetivo. Todo es denunciable, que diría un americano medio.