
No se trata de la obra de ningún oscuro pintor del siglo pasado: es el hipocampo de un ratón. La combinación de ingeniería genética y proteínas fluorescentes obra milagros. Esta pequeña galería de imágenes en The Guardian tiene algunas joyas más.

No se trata de la obra de ningún oscuro pintor del siglo pasado: es el hipocampo de un ratón. La combinación de ingeniería genética y proteínas fluorescentes obra milagros. Esta pequeña galería de imágenes en The Guardian tiene algunas joyas más.
Lucas (#1) dice:
La verdad es que la biología deja unas fotos impresionantes detrás. Hoy me he pegado todo el día en el microscopio de confocal, a ver que día puedo colgar unas fotos en mi blog, porque son alucinantes..
07/03/2008, 17:11