New York Times, 1911

Percival Lowell estaba convencido de que los famosos canales de Marte eran obra de una civilización inteligente originaria del planeta rojo. ¿Cómo podÃa ser si no que las lÃneas que aparecÃan en su telescopio cambiasen con el tiempo? Sin duda eran nuevas irrigaciones:
If, therefore, the planet possesses inhabitants, there is but one course open to them in order to support life. Irrigation, and upon as vast a scale as possible, must be the all-engrossing Martian pursuit
El descubrimiento de este maravilloso artÃculo se lo debo a Javier Candeira.








Y además emprendedores y capitalistas, pues se dedican a incrementar la productividad. Qué grandes tipos, los marcianos.
Comentario por SuperSantiEgo — 29/2/2008 @ 7:45 am
Toda la vida han existido los grandes soñadores, pero muy pocos se han atrevido a decir en voz alta este tipo de afirmaciones.
Comentario por Gorgonsola — 29/2/2008 @ 9:48 am
#1: no lo tengo yo tan claro, que no deja de ser el planeta rojo.
Comentario por krollspell — 29/2/2008 @ 1:17 pm
Agente Smith, entre tú y yo: La primera norma del club de la lucha es no hablar del club de la lucha. Sssssssss.
Comentario por Mari Pili — 29/2/2008 @ 1:58 pm
Al hilo de esta noticia, no puedo por menos de recordar un blog descacharrante que publica artÃculos de revistas antiguas que presentaban maravillas de la modernez de entonces o incluso de lo que vislumbraban para el futuro. No se lo pierdan, oigan: Modern Mechanix (y piensen en lo que se partirán la caja los que nos lean pasados similarmente setenta u ochenta años, si es que queda alguien para leernos y algo de lo que hayamos escrito).
Comentario por Daniel — 1/3/2008 @ 3:03 am