Las caras de la batalla
El rostro de la guerra no es el del soldado que vuelve triunfante a casa con unas cuantas cabelleras de nativos colgadas del cinturón. Si alguna vez un gobernante de mi paÃs me pide que vaya a luchar por la patria, el procedimiento a seguir pasa por mandarle una carta de respuesta con unos cromos de la Primera Guerra Mundial:


Las imágenes son parte de una exposición llamada Faces of battle. La cirugÃa estética no es exclusivamente un capricho de los tiempos modernos. Durante la Primera Guerra Mundial, Harold Gillies tuvo más trabajo de reconstrucción facial del que prácticamente cualquier persona hubiese deseado tener en la vida.
Por cierto, este artÃculo contiene imágenes muy jodidas. Pero si les digo esto antes es posible que ni siquiera intenten verlas. Y creo que todo el mundo deberÃa echar un ojo a lo que hay. Por si algún dÃa alguien les manda coger un fusil.
(Visto en MetaFilter.)








Joder, yo ahora no sé si voy a desayunar…
Comentario por ÓsQar — 27/2/2008 @ 8:14 am
Luego la gente me ve leer libros de historia militar (a los que, por alguna razón, soy muy aficionado), y me dice: “Pero, ¿no estás en contra de la guerra?”. Y yo los miro, pienso en todas las descripciones que he leÃdo y fotos que he visto de gente muerta o herida en el campo de batalla, y pienso que son unos idiotas simplones. Luego, cuando a un paÃs le da el “orgullo nacional”, o racial, o lo que sea, esos son los primeros que se visten de marrón chocolate, o de negro, o de guardian de la revolución. Los que sabemos de qué va la guerra, solemos tener nuestras reservas, normalmente de avión o de tren, para salir del embrollo antes de que explote.
Comentario por Golias — 27/2/2008 @ 9:03 am
er… no voy a hacer click.
‘nos dÃas…
Comentario por mir 2.0 — 27/2/2008 @ 9:23 am
Todo aquel conocido que ha vivido una guerra de cerca pone la misma cara si sale el tema, no importa que tenga 20 años u 80, todos ponen la misma cara. Y no me gustarÃa tener que poner esa cara nunca. Jamás.
Comentario por Gorgonsola — 27/2/2008 @ 9:44 am
Escalofriante…creo que la gente no es consciente de lo que una guerra en realidad significa.
Comentario por Luis — 27/2/2008 @ 9:46 am
Yo tampoco voy a visitar la página, lo siento. Por cierto, qué son esos tentáculos que tiene entre boca y cuello el hombre de la primera foto?
Comentario por Controlcé — 27/2/2008 @ 11:00 am
He seguido el enlace y es una exposición muy buena. Las fotos más impresionantes ya están aquÃ, excepto la número 9.Ésa sà que es una foto grimosa. Si os la saltáis, no veréis nada que no se haya puesto ya aquÃ.
Controlcé, explican en la foto 7 que esos “tentáculos” se hacÃan con piel del paciente, para llevar riego sanguÃneo a las partes afectadas, y reducir asà el riesgo de infección. Como la mayorÃa de las técnicas de la época, fue pionera de otras más modernas.
El tipo de la segunda foto, al que le falta la nariz, sale de mayor en la foto 8; apenas se le nota ya nada, aunque el pobre hombre quedó traumatizado por aquella herida de por vida.De todas formas, hay que reconocer que el cirujano hizo un trabajo magnÃfico.
De verdad, podéis ver la exposición sin problemas…excepto la foto 9, si sois impresionables. Esa foto es…perturbadora.
Comentario por Golias — 27/2/2008 @ 11:35 am
Muy triste, y las secuelas psicológicas deben de ser un lastre tan duro o más que el de sus rostros. También deseo dar las gracias a Golias por su gran explicación y resolvernos ciertas dudas a los aqui lectores de esta entrada. Yo he seguido también el enlace y comparto la misma opinión de Golias.
Por último, te he linkeado a esta entrada en mi último post, sr Smith, espero que no le importe.
Un abrazo!
Comentario por Sitjar — 27/2/2008 @ 1:06 pm
Yo he hablado muchas veces de estas cosas con Golias, y es curioso también lo de que muchas personas que sirvieron en divisiones acorazadas luego no puedan soportar el olor de una barbacoa o de la carne frita.
Por esa misma regla de tres se evita por todos los medios ahora en los EEUU que se vean imágenes de ataúdes regresando a casa, o heridos horriblemente mutilados y quemados, que los tienen y muchos. No hay más que comparar las pelÃculas que se hicieron durante la Segunda Guerra Mundial, que también morÃan de los suyos pero parecÃa que sin mucho sufrimiento, y compararlo con Hermanos de Sangre o Salvar al Soldado Ryan, donde se les ve morir a millares o agonizar horriblemente.
Recomendable, como siempre, Sin novedad en el frente, de Remarque, donde se analiza muy bien los sentimientos ensalzados de una familia al empezar la guerra y su reflexión después de ver lo que es realmente. Hasta en Lo que el viento se llevó hay algo de eso.
Comentario por SuperSantiEgo — 27/2/2008 @ 4:37 pm
Totalmente de acuerdo, estas imágenes son importantes para tener en cuenta los horrores de la guerra y que no se tienen que tomar a la ligera.
Muchos deberÃan verlo para que se les pasen las ganas de guerrear y de meterse en una trinchera, si es que eso sigue existiendo como tal. De todas formas, a los Rumsfelds de turno estas imágenes les dejan frÃos, como ellos no tienen que ir…
Comentario por morri — 27/2/2008 @ 5:56 pm
Offtopic:
http://www.toothpastefordinner.com/022608/genesis-of-man.gif
Comentario por KesheR — 27/2/2008 @ 6:43 pm
Johnny si cogio el fusil, y miradlo…
Comentario por Quikosas — 28/2/2008 @ 4:58 pm
Las caras de la batalla…
El rostro de la guerra no es el del soldado que vuelve triunfante a casa con unas cuantas cabelleras de nativos colgadas del cinturón. Las imágenes son parte de una exposición llamada Faces of battle. La cirugÃa estética no es exclusivamente un ca…
Trackback por meneame.net — 28/2/2008 @ 5:20 pm
Joder, me has jodido.
Gracias.
Comentario por Steam Monkey — 1/3/2008 @ 4:54 pm
A mandar ;-)
Comentario por RinzeWind — 1/3/2008 @ 4:56 pm