Lo malo de dejar para más tarde las críticas de los libros que me voy leyendo (una vez que haya despachado ésta, me quedan todavía cuatro pendientes) es que poco a poco voy olvidando los pequeños detalles de las novelas. Peor aún es si la novela en cuestión resulta estar escrita por el tío Chuck, donde los matices, a su manera, son los que cuentan la historia. Por otra parte, si la historia es una nueva pesadilla del señor Palahniuk, el lector ya sabe a qué se está jugando salvo que venga de nuevas, en cuyo caso puede salir corriendo para no volver o quedarse enganchado para siempre.
Diary trata del mundo del arte, pero sólo un poco. Más bien de la gente que se dedica al arte y necesita ser más rara que un perro azul, pero solamente de pasada. En realidad trata de gente normal con un don que no pueden controlar y que se se ven envueltas en circunstancias más allá de su comprensión, pero de refilón.
Más bien trata sobre un hotel y una encargada que sabe pintar. Aunque sabía pintar antes de ser encargada, pero en este tipo de novelas en las que al principio nada parece tener ni pies ni cabeza, una cosa siempre lleva a la otra. La historia tiene forma, como cualquiera podría imaginarse por el título, de diario: narrado por la protagonista en primera persona, cuenta las vicisitudes por las que va pasando hasta reencontrarse con el arte de la pintura, que tenía abandonado desde hacía un tiempo. No sólo está escrito en primera persona: también está dirigido a otro personaje: el marido de la protagonista, que intentó suicidarse en el garaje de su casa respirando los efluvios del tubo de escape de su coche, pero simplemente se quedó en coma.
Hasta aquí puedo contar sin destripar nada. No es lo mejor que he leído de este autor: al principio parece que intenta distanciarse un poco de su estilo habitual, esas frases cortas y repetitivas a las que nos tiene acostumbrados, pero luego vuelve a reengancharse a su minimalismo de toda la vida. De todas formas, si alguien quiere iniciarse en la obra de Chuck Palahniuk, lo mejor siempre es tirar de lo buen conocido: Fight Club o Survivor, mis dos favoritos hasta la fecha.
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Hombre, se supone que es un diario. Esos suelen ser en primera persona :)
Algo que me gusta de Palahniuk, aparte de lo mismo que le gusta a todos, es que intenta estilos nuevos cada vez que escribe (parte de ello es que casi todos sus libros (especialmente a partir del tercero) son producto de retos en el club de escritores en el que participa).
Diary es un diario, donde cada entrada que lees habla de ese momento en el tiempo. El escritor (la, en este caso), no sabe lo que pasará en el futuro. Survivor es una narración grabada, el que lo cuenta sabe como va a terminar todo. Haunted es la historia de un grupo que se reúne a escribir historias y funciona como un libro de cuentos.
El último, Rant (que tengo que comprar de nuevo porque en un arranque y antes de empezarlo se lo regalé a mi tío), está escrito a modo de testimonial, formado de lo que todo un pueblo nos cuenta sobre un personaje que ha muerto.
La wikipedia tiene una entrada bastante chula sobre el Chuck, inesperadamente imparcial para uno que ya es un escritor de culto (y orgulloso escritor de una de las mejores adaptaciones cinematográficas de una novela) y además menciona unas adaptaciones a cómic que no conocía, disponibles en línea, de Invisible Monsters y Lullaby.
“The Only Difference Between Martyrdom and Suicide is Press Coverage”
Bueno, no me quejo en absoluto de que esté narrado en primera persona (de hecho todos los libros de Palahniuk están escritos así, me parece, con la excepción de Haunted, que no deja de ser una colección de relatos narrados en primera persona unidos por una narración en tercera). Lo que me llamó la atención fue que al principio parecía haber prescindido de esas frases cortas y repetitivas tan características suyas. Pero ya digo que luego volvieron a aparecer y se disipó la ansiedad :D
“ASFIXIA” es lo suyo. Para mi de lo mejor despues de FIGHT CLUB. He dicho.