Somos actualmente adinerados, gordos, cómodos, y autosuficientes. Tenemos alergia a la información desagradable o preocupante. Nuestros medios de comunicación de masas reflejan esto. Pero a menos que nos levantamos de nuestras excedentes y cómodas sillas y reconozcamos que la televisión principalmente está siendo utilizada para distraer, engañar, divertir, y aislarnos, entonces la televisión y aquellos que la financian, aquellos que la miran y aquellos que trabajan en ella podrán ver un panorama totalmente diferente demasiado tarde.
[…]
Soñemos con que en un domingo de noche en particular, una hora normalmente ocupada por Ed Sullivan, se le cede a una encuesta clÃnica sobre el estado de la educación estadounidense. Y una semana o dos después, la hora utilizada por Steve Allen normalmente, sea dedicada a un estudio minucioso de la polÃtica estadounidense en el Medio Oriente. ¿No serÃa dañada la imagen corporativa de sus respectivos patrocinadores? ¿Se alzarÃan los accionistas en su ira y se quejarÃan?
Edward Murrow en un discurso en 1958 (copiado y pegado de unos subtÃtulos en castellano de Buenas noches y buena suerte). En WikiQuote hay más frases de aquel discurso que, volviendo la vista atrás desde la perspectiva que tenemos hoy, se quedó corto.