A Long Way Down es la historia de Martin Sharp, un presentador de televisión venido a menos tras un desliz que tuvo con una niña de 15 años (aunque ella le dijo que tenÃa 16). Su mujer le dejó, llevándose a sus dos hijas, y él trabaja ahora en el canal de cable más cochambroso de Inglaterra. Asà que Martin ha decidido subir a la azotea de Topper’s House la noche de Fin de Año para tirarse.
A Long Way Down es la historia de Maureen, un ama de casa que ya peina canas que ha pasado los últimos 19 años de su vida cuidando de su hijo disminuido, Matty, sin prácticamente salir de casa. Cansada de una monotonÃa de la que no puede escapar, decide dejar a Matty con unos cuidadores y subir a la azotea de Topper’s House la noche de Fin de Año para tirarse.
A Long Way Down es la historia de Jess, una adolescente con serios problemas emocionales, hormonales y de comportamiento en general. La última que ha liado ha ocasionado que su novio Chas haya salido huyendo. Si a eso le sumamos las movidas que tiene en casa por diversos motivos, podemos llegar a comprender que Jess haya subido a la azotea de Topper’s House la noche de Fin de Año para tirarse.
A Long Way Down es la historia de JJ. JJ es americano y se encuentra en Londres porque su novia era de allÃ. JJ iba a triunfar con su grupo de música, Big Yellow. De la noche a la mañana se ha encontrado sin grupo, sin chica y repartiendo pizzas. Ante la perspectiva de no poder volver a vivir su época dorada con la banda, decide subir a la azotea de Topper’s House la noche de Fin de Año para tirarse.
Estamos hablando siempre de la misma noche de Fin de Año. Cuatro personas se reúnen por casualidad en el tejado de uno de los edificios más altos de su ciudad para saltar al vacÃo. En esas situaciones, un poco de cortesÃa nunca está de más, pero puede traer un cambio de planes radical: tras un rato hablando, deciden que quizá sea mejor idea volver a bajar y ver qué son capaces de hacer.
Con esta premisa comienza este libro, el primero que leo de Nick Hornby. Uno de sus mayores atractivos es la narración en primera persona de los hechos a través de cada uno de los caracteres, por los cuales se va saltando de forma más o menos secuencial; dependiendo de quién esté contando la historia cambia completamente el estilo de escritura: no es igual la forma de expresarse de Jess, que es muy coloquial y prácticamente se lee como si alguien estuviese hablando de verdad, que la de Martin, que será un pederasta pero se nota que tiene estudios y sabe dónde poner un punto y seguido.
No me ha entusiasmado en exceso, en parte porque a veces parecÃa que la historia no llevaba una dirección clara y que los personajes iban dando vueltas al tuntún a ver qué salÃa; y también porque a ratos me recordaba a un Palahniuk muy descafeinado (no me pregunten por qué, simplemente es una asociación de esas que me ocurren de vez en cuando. Posiblemente no sean ni parecidos.)
De todas formas, sà me ha picado lo suficiente como para darle otra oportunidad a este autor. Se aceptan sugerencias, siempre que no sea Alta Fidelidad. Sonará a excusa barata, pero después de ver la pelÃcula me da una pereza terrible leerme el libro.