Surely you’re joking, Mr. Feynman! (Richard P. Feynman)
Me habÃan hablado mucho y muy bien de este libro desde que estaba en primero de carrera: en una de las primeras clases de FÃsica, Pedro Sánchez (conocido por muchos que hayan pasado por la Santa Escuela) recomendó que nos hiciésemos con una copia. Han tenido que pasar varios años hasta que por fin me he decidido a hincarle el diente.
El contenido puede resumirse de forma muy rápida: no son más que un montón de anécdotas inconexas escritas por un premio Nobel de FÃsica, Richard Feynman, las cuales le sucedieron a lo largo de su vida.
Pero igual que es una manera rápida, también es una manera incompleta y errónea. Feynman define perfectamente la idea del espÃritu libre (algo que se retrata mucho mejor en el tÃtulo de otro de sus libros: “What do you care what other people think?”). Se dedicó básicamente a lo que le dio la gana: biologÃa, arqueologÃa a través de las matemáticas, música, cerrajerÃa… cuando estaba en Los Alamos, investigando para intentar conseguir la bomba atómica antes que los alemanes, se dedicó en sus ratos libres a abrir cualquier archivador nuevo que les llegaba. En cuanto lo conseguÃa, se dedicada a impresionar a sus colegas, sacando informes de sus despachos sin que le viesen y devolviéndoselos en mano después. Asà fue como descubrió que, muchas veces, se compraban cajas fuertes carÃsimas y el destinatario ni siquiera se molestaba en cambiar la contraseña que venÃa de fábrica. A muchos expertos en seguridad informática ésto les sonará bastante, por desgracia.
Además fue un juerguista: explica que de vez en cuando le daba por coger el coche y ver si era capaz de cruzarse los EEUU. Normalmente, continúa, el coche se le paraba en Las Vegas. Resulta que allÃ, en aquella época (no sé si ahora seguirá siendo igual), se tomaban todas las molestias del mundo en intentar que los visitantes se sintiesen cómodos y se gastasen la pasta en los casinos. Feynman no jugaba, asà que podÃa conseguir hoteles, restaurantes y espectáculos muy baratos. Allà también descubrió una de las grandes Verdades de la Existencia: resulta que, tras varias noches yendo a bares e invitando a las chicas que habÃa por allà a bebidas y todo lo que quisiesen, no se habÃa comido un colÃn. Al final entabló amistad con un maestro de ceremonias (el hombre que se encargaba de presentar, con gran pompa, a los artistas que actuaban) de uno de los locales que frecuentaba, y le comentó su problema. Aquel hombre se lo dejó claro: El problema es que les hace caso e intenta ser un caballero. No haga ninguna de las dos cosas. Y a partir de ahÃ, como la seda.
Pero lo mejor, la frase que define el libro entero y probablemente a Feynman como persona (aunque tendré que leer más libros suyos para estar completamente seguro) es la que forma el siguiente pensamiento:
You have no responsibility to live up to what other people think you ought to accomplish. I have no responsibility to be like they expect me to be. It’s their mistake, not mine.

(Imagen sacada del artÃculo de Feynman en la Wikipedia.)








En mi facultad era uno de nuestros Ãdolos, asà como los tres tomazos que escribió el muy cabrito. Creo recordar que cuando iba a las convenciones se inscribÃa en los hoteles como Mr X, y los organizadores estaban atacados de los nervios hasta que aparecÃa quién sabe de dónde para dar la primera conferencia.
Un puto crack.
Comentario por SuperSantiEgo — 30/1/2007 @ 8:50 am
[…] Hablan de él hoy en Las penas del Agente Smith, a cuento de su libro ¿Está usted de broma, Sr. Feynman? […]
Pingback por El Mundo de Max » Blog Archive » La libertad del ser humano — 30/1/2007 @ 10:02 am
El que también tiene cuerda para escribir un libro gordo de idas de olla varias es el mismÃsimo Pedro Sánchez. Menudo personaje también…
Comentario por ÓsQar — 30/1/2007 @ 11:17 am
Jajaja! Pedro Sanchez forever! Qué recuerdos de primero de carrera..
Aún sigue pidiendo fotos a todos los alumnos para su álbum?
Comentario por JaviC — 30/1/2007 @ 4:03 pm
JaviC: pues francamente, no lo sé. A ver si se pasa por aquà algún yogurÃn de primero y nos ilumina. Lo que comentas del álbum lo recuerdo tenuemente…
Comentario por RinzeWind — 30/1/2007 @ 8:06 pm
Yo “padecÔ sus libros de fÃsica en primero de carrera. luego dejé esa carrera y me pasé a otra donde usaban los libros de otro autor
Comentario por grenshep — 31/1/2007 @ 2:09 pm
joder, se me ha quedado el mensaje a medias…
padecer es un decir. no demostré demasiado interés en su momento.
en cambio, no hago más que oir ultimamente acerca de este libro y me está entrando el gusanillo. habrá que buscarlo.
Comentario por grenshep — 31/1/2007 @ 2:11 pm
La suya sà que fue una vida aprovechada al máximo. Y el libro totalmente recomendable.
Comentario por Laertes — 1/2/2007 @ 8:44 pm
Gran libro y muy recomendable… Como cuandoel tio se va a trabajar (en fÃsica, ojo) a los clubs e striptease :D
Comentario por radurdin — 28/2/2007 @ 2:29 pm