Tenía esto guardado por aquí desde hace tiempo pero no encontraba el momento exacto para sacarlo. Como diría Leticia Sabater, vamos a empezar el mes con mucha marcha.
Hace tiempo encontré una página con un título bastante explícito: “Book of the Dead” Victorian Post-Mortem Photography. Los que hayan visto la película Los Otros ya se harán una idea de qué va la cosa. Básicamente y sin muchos rodeos: fotos de muertos.
Investigando un poco sobre el asunto llegué a varias páginas (1, 2, 3) que explicaban el fenómeno un poco más: parece ser que se popularizó durante la época victoriana, durante los años que siguieron inmediatamente a la invención del daguerrotipo, y en algunos casos la única imagen que se conservaba de una persona se había tomado después de su muerte. La WikiPedia también se pronuncia al respecto:
Post-Mortem photography involves photographing the deceased and was an unusual practice by current standards but was fairly common up into the late 19th century and was even practiced up into the early 20th century. The fact that early death — especially the early death of a child — was much more commonplace, and that photography was still somewhat of a novelty even in the later part of the 19th century, gave a societal acceptance to the practice of photographing the dead; often with some of the living family members included in the portrait.
This practice may have been somewhat more common in Europe, but was widely practiced in the USA as well.
En realidad, en muchos casos se puede confundir la fotografía con la de una persona dormida. Claro está, siempre y cuando el fotógrafo haya tenido la precaución de cerrarle los ojos al fiambre.

En caso contrario, como se puede comprobar, es ligeramente más evidente.
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En efecto, era de lo más común. Una buena razón para fotografiar muertos es que los vivos se movían demasiado para la tecnología de la época y los muertos eran los únicos modelos que se dejaban fotografiar como Dios manda. ;)
Es curioso el yuyu que da ver un cadáver, incluso cuando no es especialmente evidente que esté muerto (como en el caso de arriba).
Me ha recordado a un artículo sobre “el valle inexplicable” que leí el otro día en CPI.
Comp apunta Daniel, una de las principales razones eran los tiempos de exposisón que requerían los daguerrotipos (sobre el minuto o minuto y medio). Es francamente difícil mantener a una persona absolutamente inmovil en cualquier pose tanto tiempo. Y no digamos en las fotos de niños.
Otra de las razones era el precio de una imagen (sobre todo teniendo en cuenta que no se podían sacar copias). Si querías recordar a un ser querido, era más que problable que no tuvieses ningún retrato suyo, a menos que hicieses esa toma en el último momento…
Los fotógrafos de la época llegaron a niveles insospechados de habilidad para tratar de disimular el inconveniente estado de sus modelos…
asssss, visite el site ke dejaste, me kedé komo loka, me enkantó, no se komo llegué asta aki… i me kedé kon ganas de ir a una muestra de estas ke hubo por mi kasa, x tiempo, maldito tiempo… lo ke a estos de las fotos les faltó ….. =)