Llevábamos ya un tiempo asistiendo a manifestaciones en las que ni los asistentes se atrevían a dar una cifra de asistentes que rondase los millones. Así que, cuando nos enteramos de que la AVT iba a celebrar una convocatoria, empezamos a prepararnos. No todos los días asiste uno a la manifestación más multitudinaria de los últimos tiempos. Para volver a hacerlo, tendremos que esperar a la siguiente, porque la de ayer ya pasó.
Mientras andaba hacia el punto de reunión, comencé a ver carteles con las próximas convocatorias organizadas por el Colectivo “Elvis Vive”. Realmente ellos no dicen que Elvis esté vivo, pero se reúnen en Memphis cada 16 de mes y llevan pancartas y se preguntan en voz alta si Elvis ha muerto. Vamos, que quieren de sabé. Lo normal.
Minutos maś tarde, me encuentro con El Teleoperador, que ya ha comenzado a meterse en el papel, y nos dirigimos a la cabecera de la manifestación. Decidimos seguir a las personas que vemos que van envueltas en una bandera de España. El hecho de que muchas personas de avanzada edad la llevasen como prenda me conduce a pensar que tiene que abrigar bastante, a ver si puedo agenciarme una antes del invierno…
Hablando de envolverse en banderas, de toda la vida se ha sabido que los edredones de plumas abrigan más:
Este joven fue inmediatamente apresado por el personal de organización y expulsado de la manifestación… ¡que no, que es broma! Nadie dijo nada.
A estas alturas la cosa ya estaba animada: Mayor Oreja acababa de llegar y la plana mayor del PP ya había puesto jeto de solemnidad, así que podía iniciarse la marcha. Comienzan las primeros ejercicios de los coros sexagenarios: Zapatero, vete con tu abuelo y Zapatero dimisión son los temas elegidos para abrir la tarde.
El Teleoperador y yo estamos decidiendo cómo nos vamos a repartir el recorrido cuando un miembro de la organización llega portando un megáfono inalámbrico. De él sale una voz femenina: Sepárense más para que el helicóptero cuente más gente… ¡pero hija mía! ¿Acaso no sabes que las cámaras de los helicópteros de Telemadrid (que son los que pasaban en ese momento) tienen el zoom estropeado y no pueden sacarlo del máximo, así que nunca enseñan los bordes? O quizá precisamente por eso… es igual.
Justo cuando nos vamos a separar para ir cada uno por su lado, observamos algo que nos deja muy claras ciertas cosas. Si eres padre, lo primero debería ser no politizar a tus hijos y dejar que tomen sus propias decisiones llegada la edad adulta. Si ya la has cagado y has llevado a tus vástagos a una manifestación, al menos intenta explicarles el por qué de las cosas, qué es una manifestación, cuál es el motivo de su convocatoria y qué se espera conseguir. Pero coño, no les des pancartas. Y si has fallado en todo lo anterior, tampoco les des toallas, que lo mismo hay gente que no sabe entender la broma:

Los dadaístas estarían orgullosos, sin duda. Finalmente, me dirijo en solitario hacia la cola de la manifestación y me encuentro con el anteriormente mencionado Colectivo “Elvis Vive”, que porta una pancarta con sus principales ideólogos a la cabeza: Luis del Pino (a la izquierda de estas líneas) y el todólogo César Vidal. Ciertas banderas vaticinan que al fondo la cosa puede estar ligeramente más marchosa.
Y es cierto: la AVT ha conseguido descubrir el condensador de fluzo: esta manifestación era el 25 de Noviembre pero en los últimos puestos todavía era día 20. Allí residían los alegres muchachos de la Falange coreando todos sus grandes éxitos: Socialistas terroristas, Todos a una, puta Batasuna, Navarra es España y Cataluña es España, entre otros (y Teruel, qué, ¿no existe?), junto a algunos de los que no tengo grabación y me voy a abstener de comentar, pero alguno llegó a consistir en corear el apellido de un tipo llamado Paco. Y hasta aquí puedo leer.
El recuento estará preparado en cuanto el Teleoperador me envíe sus fotos de control. Permanezcan atentos a sus pantallas. Hay más vídeos e imágenes en esta playlist de Youtube y este set de Flickr, respectivamente.
(Este artículo se publica simultáneamente en El Manifestómetro y en Las penas del Agente Smith.)